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Movimiento por la Democracia Participativa

Venezuela: paramilitares y división del bloque opositor (II y última)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


Los paramilitares colombianos, junto con sicarios de diversos países, “importados” para operaciones especiales de la subversión, tales como asesinatos de personajes políticos, militares y líderes sociales, son un factor integral de la estrategia de Washington para destruir al gobierno de Hugo Chávez.

Colombia, bajo el gobierno de Álvaro Uribe, constituye, de hecho, un gigantesco campo de entrenamiento de la subversión paramilitar a manos de fuerzas especiales estadounidenses y de empresas “privadas” de “seguridad y protección”, que son la nueva modalidad de los mercenarios coloniales de siglos anteriores, por ejemplo, de los famosos gurkas nepaleses del imperio inglés.

Colombia juega, en este sentido, el papel que cumplió Pakistán en la guerra contra la ocupación soviética de Afganistán y el papel de Honduras en la agresión estadounidense contra el gobierno sandinista de Nicaragua. Y el Presidente Álvaro Uribe no tiene reparo en reconocerlo públicamente.

El 28 de julio se dio el triste espectáculo de la conversión del neofascismo de la motosierra ---los paramilitares que descuartizan a sus víctimas vivas con motosierras--- en el neofascismo perfumado. Salvatore Mancuso, jefe del estado mayor de los escuadrones de la muerte, conocidos como Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), se presentó con sus colegas Ernesto Báez y Ramón Isaza en el Congreso Nacional, controlado por las fuerzas de Uribe, para declarar que los miembros de la AUC eran “héroes nacionales”.

Los héroes de la motosierra lucieron finos zapatos marca Salvatore Ferragamo, trajes Valentino y corbatas italianas Hermenegildo Zegna que habían adquirido por la módica suma de 6.200 dólares, es decir, equivalentes a alrededor de cinco años de trabajo de un empleado con salario mínimo.

La empatía de Uribe para con los narcoterroristas resulta posiblemente de una afinidad que se conserva desde los años noventa. Un informe de inteligencia de 1991, recientemente desclasificado por el Pentágono estadounidense, describía a Uribe como un “político colombiano y senador dedicado a colaborar con el cártel de Medellín a los más altos niveles gubernamentales”.

“Uribe fue relacionado con una empresa involucrada en actividades de narcotráfico en Estados Unidos”, especifica el informe del Pentágono, y “ha trabajado para el cártel y es amigo personal de Pablo Escobar Gaviria”. Actualmente, con la venia del gobierno de Uribe, los paramilitares preparan una gira por España y Alemania, para explicar “la verdad” sobre quienes son.

La peligrosidad de esos grupos y su involucramiento en la desestabilización del proceso bolivariano se hicieron nuevamente patentes en la identificación de los colombianos detenidos recientemente en la hacienda de un contrarrevolucionario cubano en las afueras de Caracas.

La cabecilla del grupo era José Ernesto Ayala Andrade, nada menos que el jefe de los paramilitares de la ciudad fronteriza de Cúcuta que en contubernio con los militares y las autoridades civiles controlan toda la zona colindante. Ese grupo estuvo coludido con militares y civiles venezolanos en el plan, de reforzar esa cabeza de playa paramilitar con la introducción de un contingente mayor de tres a cuatro mil paramilitares colombianos, para desestabilizar el proceso bolivariano.

Frente a este panorama amenazante es importante notar que el magnate Gustavo Cisneros posiblemente haya decidido diversificar su posición subversiva-violenta frente al gobierno bolivariano, abriendo una segunda línea de política de coexistencia frente al Presidente Chávez.

Cisneros ha sido el cerebro detrás de la desestabilización violenta del gobierno de Chávez, desde que se dio cuenta que Chávez no iba a ser otro pelele teledirigido por la oligarquía, como los presidentes anteriores. De hecho, fue en el quinto piso de Venevisión, dónde durante los últimos diez días antes del golpe se realizaron reuniones y filmaciones con militares golpistas, destinadas a ser transmitidas después del golpe de Estado del 11 de abril, 2002.

A partir del 1 de abril, todo el personal no vital para las filmaciones y transmisiones del Canal fue desalojado del quinto piso, a fin de garantizar la confidencialidad de esos rodajes con los militares traidores, que se hicieron sobre un guión preestablecido que prescribía a políticos, militares, intelectuales y sindicalistas confabulados, qué debían decir, qué día, en qué canal televisivo y sobre qué tema.

Dentro de esta estrategia mediática orquestrada por Cisneros para preparar el golpe militar, jugó un papel importante un joven semiólogo venezolano, vinculado a la Universidad Central de Venezuela y la New York University (NYU), empleado presuntamente también en la campaña electoral de Bush.

Este joven talento al servicio de la reacción fue convocado nuevamente después del fracaso del golpe petrolero, en febrero del 2003, para recomponer la maltrecha campaña subversiva. De manera confidencial redactó una “Propuesta para iniciar un cambio estratégico en los criterios de comunicación de la Coordinadora Democrática (CD)”.

Analizando el fracaso de la CD constató que “la estrategia de comunicación de la CD muestra síntomas iniciales de debilitamiento, inmovilismo, pérdida de eficiencia y de credibilidad. Es previsible que así sea, ya que la estrategia por coerción tiene un arco de tiempo limitado…”. Para remediar el dilema propuso una estrategia de comunicación “en clave de Defensa Nacional (amenaza total)” y mediante “la triangulación”.

El “objetivo central de esta estrategia es el de preparar a la población para un esfuerzo supremo y prolongado, ello, ante la amenaza que compromete severamente la vida futura de la nación”.

La “triangulación agresiva del discurso del gobierno” equivale a “invadir con la mayor decisión las banderas discursivas claves del adversario, a saber: niños de la calle, exclusión, justicia social... autoridad del pueblo y muy especialmente nacionalismo. La triangulación implica tomar los temas del gobierno y darles salida, todo el liderazgo de oposición debe insistir machaconamente en estos temas y en sus soluciones respectivas”.

Esa triangulación agresiva “debería acercar en breve plazo, no apenas a amplios sectores que todavía apoyan al gobierno, sino a dirigentes del chavismo light. La triangulación es además un requisito preparatorio para cualquier escenario futuro de elecciones generales. Es imperante desmontar la idea de que sólo Chávez puede resolverle los problemas a la población que lo apoya.”

La estrategia coherente de Defensa Nacional no podía desplegarse, “sin convencernos ni convencer a los demás de que la situación que enfrentamos se aparta radicalmente de la norma”. Apartarse de “la norma” significa apartarse de la normalidad. Chávez representaba, por lo tanto, un estado de anormalidad ---de maldad, de amenaza diabólica--- que tenía que eliminarse. Fue sobre esta receta de demonización de Chávez que la derecha generó un estado psicótico paranóico en amplios sectores de la población que los colocó fuera del alcance de un diálogo racional y de la convivencia democrática.

Denunciar “sistemáticamente la existencia de una alianza foránea hostil a la patria” era clave: “Están dadas todas las condiciones para generar la percepción de que existen poderosos intereses extranjeros que pretenden derrocar a Venezuela: Lula quiere el petróleo venezolano; Castro quiere el petróleo venezolano y el financiamiento de su revolución; Putin quiere quitarnos los clientes petroleros; la guerrilla colombiana usa a Venezuela para huir, abastecerse, adiestrarse y exportar droga. Los cocaleros bolivianos desean que el gobierno siga siendo permisivo con la guerrilla, grupos transnacionales desean que PDVSA siga bajo el control de manos inexpertas, etc.”

“La ´normalización del sacrifico´” es otro elemento clave de la estrategia de triangulación al igual que el “llamado generacional”. En el “caso de Venezuela y tratándose de una población mayoritariamente joven, es imperante hacer un llamado generacional y hacer ver que luego de la victoria el poder quedará en manos de los jóvenes...”.

La apertura de Cisneros hacia un posible modus vivendi con el proceso bolivariano no se debe, por supuesto, a una conversión repentina del magnate hacia la democracia. Tal tipo de milagros, hay que dejarlos para las Santas Escrituras. En la realidad mercantil, como miembro de la alta burguesía, Cisneros responde a la definición de Gramsci en el sentido, de que “el gran capital no tiene Patria, tiene bolsillos”; a diferencia de la pequeña burguesía que siempre está en peligro de confundir los negocios con las cruzadas.

Para el gran capital, todo proyecto político es un proyecto de inversión. El empresario inteligente invierte siempre en las das opciones presidenciales más probables, como sucede en Estados Unidos. Setenta por ciento de los fondos para Bush, treinta por ciento para Kerry. Si se quiere minimizar el riesgo de inversión, se reparte los fondos en partes iguales para ambos candidatos, de tal manera, que gane quién gane, se recupera la inversión y se asegura el mercado del Estado.

Cisneros cometió el error ---seguramente por experiencia histórica acumulada, prejuicios de clase y racismo--- de subestimar a Chávez. Apostando al fácil desmontaje del Presidente, “puso todos los huevos en una canasta”, como reza el dicho mexicano -- y perdió.

Tres golpes de Estado han fallado y sus aliados estratégicos internacionales se han desmoronado. Carlos Andrés Pérez, ex Vicepresidente de la Internacional Socialista, quién ---pese a que públicamente pregona el asesinato político de Chávez, para que muera “como un perro”--- nunca ha evocado una sola palabra de condena de los hipócritas socialdemócratas de la Unión Europea o del Partido Demócrata estadounidense, ya solo tiene fuerza dentro de los sectores más reaccionarios y sicarios del hemisferio.

Felipe González, con el cual pasaba vacaciones en las propiedades de Cisneros en el Caribe, anda de vendedor ambulante de los intereses del subimperialismo español por América Latina, tratando de ocultar su papel en la creación de los Escuadrones de Muerte anti-vascos (GAL) y del empleo de la corrupción cual razón del Estado, comercializando el cuento de la supuesta democratización de España que realizó durante su gobierno socialista.

José Maria Aznar, el “Fuehrercito” de los neofalangistas españoles, ha desaparecido sin pena ni gloria de la escena política, pese a comprarse con dos millones de dólares de los ciudadanos españoles una condecoración del Congreso estadounidense, que le fue entregado en un escenario que llenó con empleados de la Embajada española, siendo ya solo bienvisto en los círculos de la contrarrevolución miamera y mundial.

Y Georg Bush junior y senior, padrinos supremos de Don Gustavo, están en serios problemas para retener el lucrativo control del Estado de la Unión Americana que se robaron hace cuatro años con la ayuda del gobernador de la Florida, Jebb Bush, y de la Corte Suprema de Justicia en Washington.

De tal manera, que ni la situación interna ni el entorno externo de Don Gustavo lucen muy propicios para sus negocios y maquinaciones, máxime que el 15 de agosto la opción de derrotar a Hugo Chávez sufrirá un nuevo y definitivo descalabro. Lógico, por lo tanto, que una persona racional como Don Gustavo diversifique su estrategia de conquista de mercado, para minimizar sus pérdidas. O, como dice el pragmatismo del imperio: “If you can´t beat them, join them”. (Si no puedes vencerlos, únete a ellos).

Muchos otros grandes capitalististas de Venezuela, al igual que de Colombia, Brasil y Argentina, han llegado a la misma conclusión: de que la idea del doctorcito reaccionario sobre “la ´normalización del sacrificio´”

- --en este caso, “la normalización del sacrificio de la ganancia”--- es muy bonita, pero muy costosa y ya no muy operante.

Y, siendo la virtud del sacrificio una de las pocas virtudes que le faltan a la alta burguesía, decidieron que ha llegado el momento de diversificar, aunque sea un poquito, su inversión en las opciones políticas del futuro país.

El repentino regreso a la realpolitik de sectores importantes de la aristocracia económica venezolana, ha sido percibido por los jóvenes operadores de la reacción como una traición de los viejos capos de la economía y política, quienes fueron los que generaron el problema actual y cuyo acercamiento al gobierno les quita la perspectiva de volverse amos del país. Recuerdan amargamente las palabras del doctorcito: “luego de la victoria el poder quedará en manos de los jóvenes”.

La victoria de los mantuanos reaccionarios no se dará. Y su destreza en falsificar firmas no les servirá con las nuevas computadoras de votación. Por eso desatarán la violencia que no encontrará apoyo en las mayorías de la población venezolana, quedándose circunscrita a sus núcleos terroristas.

Todo dependerá, entonces, de la posición que asuma Washington. Si seguirá la nueva línea de inversión política de Cisneros, copatrocinada por el Papa Noel imperialista, James Carter, o si intensificará el recurso del método de terror.

Venezuela: Triunfo de Chávez y preparativos de la subversión (I)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


57 por ciento de los votantes venezolanos votarán por el NO en el referendo revocatorio contra el Presidente Hugo Chávez, mientras el 44 por ciento optaría por el SI. Este es el resultado de la última muestra representativa estadísticamente valida ---no divulgada aún--- que se ha realizado en el país.

El triunfo del voto NO significa que el Presidente seguirá con su mandato constitucional hasta el año 2006, con posibilidad de reelección, mientras que el triunfo del SI acabaría con su mandato de manera inmediata.

El maestro del Libertador, Simón Rodríguez, advertía que toda revolución necesita el acicate de la contrarrevolución para avanzar. Y es difícil encontrar experiencia revolucionaria alguna, para la cual esta dialéctica no haya sido determinante para el desarrollo y desenlace de la revolución en progreso.

El previsible triunfo del Presidente Hugo Chávez en el referendo ratificatorio agudizará, por lo tanto, la contradicción entre las fuerzas revolucionarias y las del antiguo régimen, en esta batalla decisiva por el futuro de América Latina, de la Doctrina Monroe y del pueblo venezolano, a tal grado que probablemente la lleve a la violencia.

Ante la derrota institucional del 15 de agosto; ante la creciente deserción de las clases medias y del empresariado nacional e internacional de su cruzada contra Chávez; ante la cedulación de cinco millones de ciudadanos en 2004, que estaban fuera de los mecanismos electorales; ante la creciente consolidación de los ejes integrativos del Bloque Regional de Poder (BRP), Venezuela-Cuba y Venezuela-Argentina, y la consolidación de la política económica-social, Washington y su quinta columna prosiguen aceleradamente dos escenarios subversivos contra el Presidente.

El magnicidio resolvería de un solo golpe el problema de la Revolución Bolivariana. Aunque se notan varios talentos políticos, Hugo Chávez es, en este momento, insustituible en la conducción del proceso. Rodeado de un complejo universo de cuadros bolivarianos honestos, de fuerzas sobrevivientes de la Cuarta República, de un peligroso nuevo Miquelenísmo, de pensamientos ortodoxos de los sesenta, de inercias burocráticas y de las inevitables apariciones del oportunismo, el Presidente ha sabido mantener el curso sin abandonar la esencia humanística del proyecto y sin caer en radicalismos infantiles.

Si el referendo ratificatorio corre su camino institucional, será la ratificación de una revolución democrática exitosa indisolublemente vinculada a su Presidente, que le dará una legitimidad y un apoyo social fuera de lo normal. Este poder, a su vez, permitiría profundizar la política de cambios y superar obstáculos estructurales y de equipos de trabajo que han frenado el progreso posible de la revolución.

El “golpe quirúrgico” militar preventivo, que tanto encanta al complejo militar-industrial estadounidense y a la Casa Blanca, en su modalidad de asesinato político preventivo, sigue siendo, por lo mismo, la opción preferida de los operadores imperiales. Desbaratado, no hace mucho, el escenario de un ataque de un F-16 a una tribuna pública dominical de Aló Presidente, logró conjurarse otra operación de magnicidio recientemente, en esa cadena de sicariato político que no terminará, hasta que Bush se haya ido de Washington.

El segundo escenario, ya preparado con amenazas públicas de la Asesora de Seguridad Nacional de Bush, Condoleezza Rice, de voceros del Departamento de Estado y de editoriales del The Washington Post, es el intento de impedir o alterar el rumbo del referendo ante las evidencias de su derrota.

El mecanismo sería la abierta violación de la legislación electoral venezolana por uno de los aparatos propagandísticos de la derecha, como la televisora Globovisión o la empresa de telecomunicaciones CANTV, solo o en contubernio con la CNN u otros medios internacionales, para provocar la intervención del gobierno. Por ejemplo, Globovisión podría transmitir antes del cierre de las urnas la mentira, de que el SI estaría ganando o que el gobierno hace fraude, obligando a éste a aplicar la ley.

La CNN, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Reporteros sin Fronteras, el Departamento de Estado y demás instituciones imperiales se harían eco de la mentira, de que el “tirano Chávez impidió el referéndum cerrando los medios de comunicación, porque estaba perdiendo”. Esa campaña mundial trataría de lograr la aplicación de la Carta Interamericana de la Democracia del 2001; podría llevar, más adelante, a la confiscación de propiedades venezolanas en Estados Unidos, acto que sería respondido con el corte de suministro de petróleo, en una escalada internacional, cuyas consecuencias podrían llegar hasta a una fricción militar con Estados Unidos, o en la frontera con Colombia, donde el imperialismo está acariciando la idea de una balcanización del Zulia, tal como hico en 1903 con Panamá, posteriormente con Kuwait y hace una década en Yugoslavia.

El impedimento o la alteración del referéndum, acompañado por el obsceno espectáculo mediático internacional, sería ampliado en la noche del 15 de agosto con el regreso al foquismo violento urbano, probado en ocasiones anteriores por la subversión. En esta ocasión, sin embargo, asumiría un cariz más militar, sofisticado y brutal, dentro de la tónica anunciada por el expresidente socialdemócrata (AD), Carlos Andrés Pérez: La violencia será fuerte y corta.

En dos robos, la subversión ha conseguido 176 Kg. del explosivo plástico militar C-4 y cantidades adicionales de dinamita. No sería muy complicado, aprovechando la presencia de comandos paramilitares de diversa índole y procedencia en el país, volar algunas torres de alta tensión que suministran energía a Caracas, dejando, de esta manera, a la ciudad sin energía.

Otros blancos podrían ser las subestaciones de electricidad, o gaseoductos o los canales televisivos del Estado, como el Canal 8 o Vive TV. Previendo esos posibles ataques, incluyendo el uso de francotiradores, tal como sucedió durante la última subversión foquista en Caracas, habría que tener una adecuada protección militar de esos blancos tácticos.

Hasta podría pensarse en la habilitación de redes televisivas alternativas con puertos satelitales. Las transmisiones del INCE, por ejemplo, llegan a 24 países. La institución tiene 80 sedes en el país. Tiene las antenas y algunos equipos móviles, pero no se ha integrado la red que daría un tercer brazo telecomunicativo al gobierno bolivariano en caso de crisis.

Foro Social: Se constituye el Sujeto Actuante de la Sociedad Civil Latinoamericana (II y ultimo)

Foro Social: Se constituye el Sujeto Actuante de la Sociedad Civil Latinoamericana (II y ultimo)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


Este viernes, 30 de julio, un gran grupo de organizaciones sociales, decidido a dejar la idilica Escuela Latinoamericana de Verano atrás, para meterse en la Escuela de la Vida, dio a conocer la siguiente declaracion a la sociedad civil latinoamericana

CONVOCATORIA DE LA SOCIEDAD CIVIL LATINOAMERICANA
POR LA CONSTITUCIÓN DE LA PATRIA GRANDE

Llamamiento de los movimientos sociales del continente a los Presidentes de Argentina, Brasil, Cuba, Venezuela, Uruguay y Paraguay
para la conformación de un

Bloque Regional de Integración y de Poder Latinoamericano (BRP)

Vista la grave situación de los pueblos latinoamericanos, causada por las corporaciones transnacionales, el capital financiero internacional, el militarismo de Washington y las oligarquías nacionales,
Considerando, que el Congreso Bolivariano de los Pueblos ha convocado a la construcción de la Unión del Sur y de la Alternativa Bolivariana para

América Latina (ALBA);

que el Segundo Encuentro Continental de los pueblos y naciones indígenas ha emplazado a la integración continental de Abya Yala;

que la Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD) demanda la ciudadanía interamericana y la integración latinoamericana;

que el Cro. Evo Morales ha citado públicamente a una reunión entre los movimientos sociales de América Latina y sus Presidentes progresistas, para realizar el sueño de Nuestra América;

que los mismos Presidentes Hugo Chávez, Fidel Castro, Néstor Kirchner e Inazio “Lula” da Silva, en innumerables ocasiones han llamado a la constitución de la Patria Grande,

las organizaciones sociales y personalidades abajo firmantes invitan a todos los movimientos sociales y patriotas de Nuestra América a participar en la apertura de un diálogo directo con los Presidentes arriba mencionados, que después se ampliará hacia otros jefes de gobierno latinoamericanos y del Caribe, mediante el envío de una delegación representativa que exhortará a dichos Presidentes a implementar una política inmediata de unificación económica, política, cultural y militar de la Unión del Sur-Abya Yala.

De esta manera, los movimientos sociales de la Patria Grande se constituyen en sujeto autónomo actuante de su liberación que construirán en condiciones de igualdad el eje de poder sociedad civil-gobiernos progresistas que es la única fuerza capaz de derrotar al eje imperial-oligárquico que amenaza de nuevo con la destrucción militar a los movimientos y gobiernos progresistas de Nuestra América.

La Asamblea Permanente de Derechos Humanos del Ecuador ( APDH) y la Red Sindical Nacional de Trabajadores Eléctricos del Ecuador han ofrecido servir como apoyo logístico a esas misiones. Las organizaciones nacionales costearán los viajes y la estancia de sus delegados.

En conversaciones preliminares las siguientes personas de la Patria Grande han aceptado participar en esta delegación de la sociedad civil latinoamericana, entre otros:

Argentina: Adolfo Pérez Esquivel, Serpaj, N.N. Madre de la Plaza de Mayo, Bolivia: Leonida Zurita Vargas, Secretaria de Relaciones Internacionales del Movimiento al Socialismo (MAS) y Presidenta de las seis Federaciones de Mujeres Campesinas del Trópico-Chapare, Jorge Sanjines, Director de cine, Brasil: Pierre Roy Toussaint, Coordinador, Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, Luis Bassegio, de la Campaña Brasileña contra el ALCA, Colombia: Gloria Cuartas, Frente Social y Político, Unión Nacional de Empleados Bancarios (UNEB), Costa Rica: Gerardo Cerdas Vega, del Encuentro Popular, Ecuador: Edgar Ponce, Red Sindical Nacional de Trabajadores Eléctricos, Cnl. (r) Jorge Brito, Grupo de Monitoreo del Plan Colombia, Alexis Ponce, Asamblea Permanente de Derechos Humanos del Ecuador, Grl. (r) René Vargas, Grupo de Monitoreo del Plan Colombia, El Salvador: Antonio Pacheco, Asociación de Desarrollo Económico Social, Fidel Nieto, Tendencia Revolucionaria, México: Sandra Soto, Estudios Latinoamericanos, UNAM, Heinz Dieterich, Sistema Nacional de Investigadores (SNI), Nicaragua: Antonio Jarquín, Presidente MEDIPAZ, Vicepresidente, International Physicians for the Prevention of Nuclear War, Panamá: N.N., CIDPA, Perú: Alfredo Sumi Arapa, Universidad Nacional Micaela Bastidas, Paula Casaverde, MARCA, Rep. Dominicana: Juan Martínez Consejo de Unidad Popular; Movimiento de Trabajadores Independientes; Frente Estudiantil Flavio Suero, Movimiento Independencia, Unidad y Cambio, Miuca, Dante Ortiz, Universidad de Santo Domingo, Fidelio Despradel, Revista “Antes del Amanecer”, Uruguay: Raúl Sendic, Venezuela: Dozthor Zurlent, Vocero Internacional de los Círculos Bolivarianos, Miembro del Congreso Bolivariano de los Pueblos, Stefania Mosca, Directora, Biblioteca de Ayacucho, Carlos Morillo, Unión Latinoamericana por la Democracia Participativa (ULDP).

La agenda de trabajo con los Presidentes latinoamericanistas abarca dos puntos de acuerdo: 1. La renegociación de la deuda externa en bloque, dentro de los planteamientos del “Caso Olmos” (Argentina) y del Acuerdo de Londres, de 1952, en favor de Alemania; 2. la participación de dichos Presidentes en una Cumbre organizada por los movimientos sociales, centrada en torno a cuatro ejes y en discusión pública, sobre la integración económica, política, cultural y militar de la Patria Grande.

La decisión para renegociar en bloque la deuda externa es de central importancia económica para la mayoría de los países mencionados, porque no hay posibilidad de mejorar el nivel de vida de nuestros pueblos sin cerrar esa vena abierta. Pero, es aun mayor su importancia política

La renegociación exitosa de la deuda es objetivamente posible, porque el volumen de las deudas combinadas de Argentina, Brasil, Venezuela y Cuba es suficiente para quebrar toda la economía mundial, empezando por su sector hegemónico, el financiero. Mayor poder de negociación no se ha conocido en la historia económica.

La renegociación en bloque de la deuda externa es, por lo tanto, la expresión de la voluntad política de enfrentar al capital financiero imperial. La falta de esta voluntad significaría que no hay compromiso real con los pueblos latinoamericanos y, en tal caso, estos tienen que desarrollar su propia agenda autónoma de transformación de la Patria Grande.

La Sociedad Civil Latinoamericana constituida en Sujeto actuante no será un comité de solidaridad más dentro de una lógica asistencial. Tampoco será una Organización No Gubernamental (ONG) que trata de remediar abusos y perjuicios particulares del sistema. Mucho menos será un grupo político que acarrea gente para fines partidistas y gubernamentales, a cambio de prebendas materiales y puestos dentro de los aparatos del Estado.

Se trata de un nuevo sujeto democrático y participativo en la política hemisférica y mundial.

Quito, a 30 días de julio, del año 2004.

Foro Social: Se constituye el Sujeto Actuante de la Sociedad Civil Latinoamericana (I)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


El Foro Social de las Américas (FSA) ha cumplido con la gran esperanza que los pueblos de la Patria Grande habían depositado en el: dejar de ser una Academia de Verano (Ramonet) para convertirse en una Escuela de la Transformación Latinoamericana.

De esta manera, la sociedad civil latinoamericana sale de un estado amorfo sin capacidad operativa e incidencia real sobre la política hemisférica y mundial, para convertirse en un Sujeto Actuante Hemisférico a la par de los Estados establecidos.

Las simpáticas y recurrentes convivencias de arcoiris ---que, por una parte, reflejaron el estado objetivo de desarrollo de esos momivientos y, por otra, los intereses de dominación de fuerzas sistémicas políticas e intelectuales criollas y externas--- realizadas en un mar de miseria y represión, han llegado, por lo tanto, a su parteaguas que obliga a todos los sujetos participantes a tomar la siguiente decisión: seguir produciendo papeles y declaraciones que nadie toma en serio, o convertirse en sujeto autónomo de la transformación latinoamericana.

Los que se decidan por dejar la palabrería y la declaratoria vacía, financiada por las instituciones del Primer Mundo (imperialista), tienen por horizonte estratégico de su praxis a la democracia participativa, es decir la conquista de la institucionalidad de la nueva civilización postcapitalista. Su proyecto inmediato es la construcción del Bloque Regional de Poder (BRP).

Dentro de esta conciencia, cientos de organizaciones participantes en el FSA han resuelto formar una delegación representativa de los movimientos de la sociedad civil latinoamericana que se entrevistará a la mayor brevedad posible con los Jefes de Estado del naciente Bloque Regional de Poder, los Presidentes Hugo Chávez, Fidel Castro, Néstor Kirchner, Ignacio “Lula” da Silva, Nicanor Duarte y, después de noviembre, con Tabaré Vázquez.

Estos movimientos de la sociedad civil latinoamericana, constituidos en sujeto actuante de un Nuevo Proyecto Histórico de las mayorías, plantearán dos puntos de acuerdo a esos Presidentes latinoamericanistas, protagonistas estatales de la integración latinoamericana: 1. La renegociación de la deuda externa en bloque, dentro de los planteamientos del “Caso Olmos” (Argentina) y del Acuerdo de Londres, de 1952, a favor de Alemania; 2. la participación de dichos Presidentes en una Cumbre organizada por los movimientos sociales, centrada en torno a cuatro ejes y en discusión pública, sobre la integración económica, política, cultural y militar de la Patria Grande.

La decisión para renegociar en bloque la deuda externa es de central importancia económica para la mayoría de los países mencionados, porque no hay posibilidad de mejorar el nivel de vida de nuestros pueblos sin cerrar esa vena abierta. Pero, es aun mayor su importancia política.

La renegociación exitosa de la deuda es objetivamente posible, porque el volumen de las deudas combinadas de Argentina, Brasil, Venezuela y Cuba es suficiente para quebrar toda la economía mundial, empezando por su sector hegemónico, el financiero. Mayor poder de negociación no se ha conocido en la historia económica.

La renegociación en bloque de la deuda externa es, por lo tanto, la expresión de la voluntad política de enfrentar al capital financiero imperial. La falta de esta voluntad significaría que no hay compromiso real con los pueblos latinoamericanos y, en tal caso, estos tienen que desarrollar su propia agenda autónoma de transformación de la Patria Grande.

La Delegación por el Bloque Regional de Poder no será un comité de solidaridad más dentro de una lógica asistencial a los Estados latinoamericanos. Tampoco será una Organización No Gubernamental (ONG) que trata de remediar abusos y perjuicios particulares del sistema. Y mucho menos será un grupo político que acarrea gente para fines partidistas y gubernamentales, a cambio de prebendas materiales y puestos dentro de los aparatos del Estado.

Este viernes, 30 de julio, a las 10:30 hrs, en el Salón del Prado del Hotel Barnard, en Quito, en una rueda de prensa convocada por personalidades y múltiples fuerzas sociales participantes en el Foro, se dará a conocer ese nuevo Sujeto actuante de la sociedad civil latinoamericana, su Proyecto Histórico del Bloque Regional de Poder y su programa de trabajo en pos de la segunda independencia.

El Foro Social de las Américas, el Foro Social Mundial y el Manifiesto Alternativo de Ignacio Ramonet

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


El Foro Social de las Américas (FSA) tiene dos grandes tareas por cumplir: una defensiva y otra ofensiva. La primera consiste en defender a la Revolución Cubana, la Revolución Bolivariana, los gobiernos progresistas y los movimientos populares de la Patria Grande.

La segunda radica en la formación de un poderoso movimiento social-estatal latinoamericano en pos del Bloque Regional de Poder (BRP) con horizonte estratégico postcapitalista, vanguardizado en torno a su principal fuente dinamizador, el Presidente Hugo Chávez.

Las dos tareas forman, como es obvio, una unidad dialéctica. La defensa de ambas revoluciones en su esencia humanística no es posible, a mediano plazo, fuera del Bloque Regional de Poder. Asimismo, la construcción del BRP-Patria Grande sólo será exitosa, si cuenta con el apoyo y la iniciativa del equipo latinoamericanista de Hugo Chávez y el de la Revolución Cubana.

Considerando que en toda guerra la ofensiva es la via regia del triunfo, al Foro Social de las Américas habrá que acudir, por lo tanto, imbuido de espíritu ofensivo y de unidad. Espíritu ofensivo no significa, por supuesto, espíritu de violencia, de militarismo o de imposición, sino de percepción adecuada de las dinámicas mundiales y la construcción de la praxis de liberación que ellas ofrecen.

Espíritu ofensivo es un estado mental que trasciende al status quo y la actitud práctica que de él emana. Se trata de una actitud de comprensión racional, combatividad afectiva y conducción ética, tendiente hacia el cambio consciente, radical y democrático, es decir, con las mayorías, del status quo.

Espíritu defensivo es un estado mental que queda atrapado dentro de la inmanencia del status quo. Es reactivo en lugar de protagónico. La lucha contra el ALCA, por ejemplo, es defensivo. La construcción de la Alternativa Bolivariana para América Latina (ALBA), de Hugo Chávez, en cambio, es ofensivo. La tasa Tobin es defensiva, la abolición de la banca capitalista es ofensivo.

Hay diferentes maneras de conceptuar encuentros como el FSA y el Foro Social Mundial. Ignacio Ramonet, por ejemplo, caracteriza al Foro Social Mundial de Porto Alegre, según www.rebelión.org (20.7.) como un evento, “que formaliza el proyecto utópico de la reunión de todas las gentes del planeta en una Asamblea de la Humanidad, representada en sus Asociaciones y Movimientos y que funciona como una Universidad de Verano.”

“Allí se explican las experiencias grupales ante la globalización, las propuestas ante ella y sus soluciones alternativas. Especialmente entre los indígenas y campesinos, que con sus propuestas se constituyen en los líderes del movimiento altermundialización, frente a los obreros que lo fueron en la Revolución Industrial.

Al Foro se le ha cargado la responsabilidad de formular propuestas, pero no un Programa Alternativo que no existe, aunque ya contamos con bastantes elementos.”

Ante la pregunta ¿Qué podemos hacer?, el director de Le Monde Diplomatique y cofundador de Attac “propone elaborar un Manifiesto Alternativo, ante el fracaso global de otras utopías. La tarea hoy es la presentación del Manifiesto-Programa de Porto Alegre elaborado grupalmente y discutido internacionalmente para que sea adoptado en el Foro Social Mundial.” Algunos puntos de este Manifiesto son la promoción de la prohibición de los Paraísos Fiscales, la supresión de la Deuda Externa, el problema del Agua potable, la aplicación de la Tasa Tobin, la supresión de las subvenciones a las exportaciones agrarias, un impuesto sobre hidrocarburos, armas y la revisión del tratamiento dado a la inmigración. No cabe duda que se puede estar de acuerdo con esas demandas programáticas en ciertos contextos tácticos, siempre y cuando haya conciencia de que contradicen tres tendencias objetivas de evolución de la historia mundial y de la civilización burguesa.

En primer lugar, la evolución objetiva del Sistema Dinámico Complejo Humano (SDCH) que llamamos “sociedad global” avanza, como es científicamente demostrable sin ningún problema, hacia la sociedad poscapitalista, es decir, la democracia auténtica con economía no-mercantil, democracia universal participativa y Estado no-clasista.

Todo programa de una “Asamblea de la Humanidad” que pretende trazar “el proyecto utópico de la reunión de todas las gentes del planeta”, sin tomar en cuenta la lógica evolutiva del sistema mundial de la especie humana, es, por supuesto, irreal, o como dice el mismo Ramonet, utópico.

En segundo lugar, la propuesta programática no considera que la miseria de las masas del Tercer Mundo no es el resultado de una política o comprensión equivocada de los amos del sistema mundial (G-7), es decir, un problema subjetivo de las elites que se puede componer, sino un resultado objetivo de la lógica sistémica de la sociedad burguesa y de la correspondiente voluntad de sus elites de defender esta lógica, al precio que sea.

La clase dominante burguesa es clase dominante mientras realiza la lógica del sistema, al igual que el Vaticano es ente dominante, mientras sigue la lógica de la enajenación y manipulación de los feligreses. El día que decidan enfrentarse a esas lógicas sistémicas, en aras de liberar a la humanidad del yugo de la miseria y de la superstición imbecilizante, desaparecen de la historia mundial.

Es la economía política del capital que dicotomiza a la especie en un mundo humano y otro infrahumano. Si se quiere acabar con el inframundo hay que acabar con la crematística que lo genera. Y dado que el suicidio de sus benefactores no es muy probable, no queda otro sujeto de liberación que la comunidad de víctimas de la crematística mercantil. Por lo tanto, un Manifiesto Alternativo para una “Asamblea de la Humanidad” ---y no olvidemos que la mayoría de “la humanidad” es del inframundo--- en Porto Alegre, Brasil, no puede carecer de este horizonte estratégico de lucha so pena de parecer un producto ideológico de la clase media liberal europea.

El inframundo capitalista no sólo existe en la periferia. La brutal destrucción del Estado keynesiano en la Unión Europea (EU), implementada actualmente mediante una inmisericorde ofensiva general del capital a través de la plusvalía absoluta, está condenando decenas de millones de jóvenes y desempleados a una existencia sin futuro. La militarización de la sociedad europea, bajo la incitación de la Casa Blanca y la ideología de seguridad del 11 de septiembre, no es otra cosa que el reflejo estatal de este blitzkrieg de la elite europea y su Fuehrer coyuntural, el Plusvalor Absoluto.

La afirmación de Ramonet, de que “un Programa Alternativo no existe”, es, por supuesto, falsa. El Programa Alternativo existe tanto en su dimensión estratégica como táctica. En lo estratégico conocemos con rigor científico la institucionalidad de la sociedad postcapitalista, en particular la economía democráticamente planificada de equivalencias basada en el valor objetivo (time inputs), que sustituye a la crematística capitalista.

En cuanto al programa de la transición latinoamericana, este existe ya en el paradigma de la Unión del Sur y de la Alternativa Bolivariana para América Latina (ALBA) que adelanta el Presidente Hugo Chávez y su equipo latinoamericanista ---apoyado por el Comandante Fidel y crecientemente, el gobierno de Néstor Kirchner, así como por múltiples movimientos sociales--- y que se encuentra en una forma más elaborada en el programa del Bloque Regional de Poder (BRP).

Trabajar con ciertas propuestas programáticas de Ramonet para el Foro Social Mundial de Porto Alegre ---y de las fuerzas políticas europeas que representa--- es posible, por la misma dialéctica que existe entre reforma y transformación profunda. Tal coexistencia constructiva en los foros internacionales presupone, por supuesto, que ambos polos de la dialéctica sean reconocidos y que se nutran mutuamente en el debate público.

Si esa dialéctica no es integrada al Foro Social Mundial de Porto Alegre, su pretensión de ser una “reunión de todas las gentes del planeta en una Asamblea de la Humanidad” que explica las “soluciones alternativas”, queda en la retórica. De todas formas, tratándose de una dialéctica objetiva, no hay fuerza en el mundo que pueda suprimirla. Si se oprime en el FSM, encontrará sus propios caminos para tomar cuerpo.

El Foro Social de las Américas es una gran oportunidad para avanzar la lucha de nuestros pueblos y forjar la alianza estatal-social latinoamericana en pos de la Patria Grande. Sobre los más reconocidos conferencistas, como Adolfo Pérez Esquivel, Nora de Cortiñas, Mónica Baltodano, Evo Morales, Eduardo Saman, Rigoberto Menchú y Francois Houtard, entre otros, recae una responsabilidad particular en este sentido.

Esperemos que con espíritu ofensivo y de unidad el FSA sepa jugar su papel histórico en esta coyuntura única que permite la Constitución del Bloque Regional de Poder, que es la precondición para desterrar a los jinetes apocalípticos de la Doctrina Monroe, del capital financiero y del militarismo imperial-oligárquico, de la tierra americana.

22.7.2004

El Foro Social de las Américas, el Bloque Regional de Poder y los Estados latinoamericanos (III y último)

El Foro Social de las Américas, el Bloque Regional de Poder y los Estados latinoamericanos (III y último)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


En la urgente e imprescindible intervención directa de la sociedad civil latinoamericana en las gestiones estatales integradoras, para lograr la Unión del Sur, recae una responsabilidad particular sobre los movimientos sociales de Argentina y Brasil.
En este contexto es muy significativo que un sector importante de los piqueteros argentinos, la Federación Tierra y Vivienda (FTV), que encabeza Luis d´Elía, y el movimiento Patria Libre de Humberto Tumini, hayan tomado la propuesta del Bloque Regional de Poder como bandera de lucha propia.
D´Elía, quien se encontró con la propuesta del Bloque Regional de Poder en el Primer Congreso “En Defensa de la Humanidad”, en México, el año pasado, entendió de inmediato la trascendencia del nuevo proyecto antiimperialista latinoamericano y lo asimiló como propio.
Hoy es muy alentador ver que en la alianza con Patria Libre, que tiene por fin construir una base socio-política propia para Kirchner, “la integración en un Bloque Regional de Poder con otros gobiernos y pueblos del continente junto a Brasil, Venezuela y Cuba, para enfrentar la estrategia de dominación norteamericana y conjurar la amenaza del ALCA en la región”, se haya convertido en bandera de lucha de ambos grupos y de lo que llaman el “kirchnerismo transversal”.
Esperemos que esos protagonistas del BRP, con el apoyo del movimiento latinoamericano respectivo, logren construir la hegemonía del BRP en la política de Kirchner, para salvar los intereses de nuestros pueblos. Lastimosamente, no se ve en Brasil todavía, por ejemplo, en el MST, el mismo avance que en Argentina. Parece que las limitaciones de la matriz nacional de pensamiento, tan fuerte en Brasil, afectan aun a la vanguardia popular.
Sin embargo, intelectuales progresistas como el economista Nildo Ouriques de la Universidad Federal de Santa Catarina, y Emir Sader comienzan a abrirse al BRP. Nildo Ouriques escribió recientemente que el BRP es la única vía posible para el desarrollo latinoamericano y Emir Sader habla del “nacionalismo de carácter regional ... con participación democrática de los movimientos sociales y populares”, que no es otra cosa que el BRP.
En el resto de la Patria Grande y del mundo, la alternativa del desarrollismo democrático regional y de la Democracia Participativa postcapitalista avanza rápidamente.
El Profesor José Alves de Sousa, de Fortaleza, Estado Ceara, Brasil, nos comunica que por iniciativa propia ha traducido la obra El Socialismo del Siglo XXI. La Democracia Participativa, al portugués y que quiere colaborar con el movimiento del Bloque Regional de Poder y La Unión Latinoamericana por la Democracia Participativa (ULDP). Esa versión brasileña estará disponible en las páginas web de la ULDC, www. puk.de/download, www.identidadbolivariana.org y mi página en www.rebelion.org, junto con las ediciones en castellano, ruso, chino y, pronto, alemán.
La ULDP fue fundada en la Capilla del Hombre, en Quito, en .... de 2003, por movimientos sociales del continente y de varios países europeos. Fue en homenaje al gran creador latinoamericanista, Osvaldo Guayasamín, que la Madre de la Plaza de Mayo, Nora Cortiñas (Línea Fundadora), diera a conocer el documento constitutivo ante la “llama eterna” de la Capilla del Hombre, redactado en su primera versión por Pedro Martínez Pírez, director editorial de Radio Habana, el físico cubano Raimundo Franco, Sandra Mirna Soto, estudiante mexicana y Manuel Salgado, exPresidente del Congreso Ecuatoriano, miembro del Partido Socialista y destacado miembro de la ULDP-Ecuador.
Desde entonces, las secciones nacionales de la ULDP han comenzado a editar una serie de Cuadernos de Trabajo para los movimientos de base en Argentina, Venezuela, México y Ecuador.
Para el Foro Social de las Américas se complementarán los tres existentes cuadernos con el número 4, que se refiere a “Los Derechos Humanos y el BRP” y el No. 5, que trata de “La integración militar del BRP”. El número 6 está preparándose sobre el tema, “Las Mujeres y el BRP” y está siendo coordinado desde México, Venezuela y Argentina. Mujeres interesadas en participar en esa elaboración pueden contactarse con Sandra Mirna, en: sandmi@prodigy.net.mx.
El Círculo Latinoamericano, de Ámsterdam, Holanda, también participa en la ULDC. Está siendo organizado por dos jóvenes diseñadores gráficos bolivarianos, Marielba y Milano, de Venezuela, que aportan su página web www.identidadbolivariana.org, y sus considerables talentos de diseño para las causas de la liberación latinoamericana y la democracia participativa. La comunicación con ellos es a través de esta página.
La sección alemana de la ULDP ha terminado la traducción de El Socialismo del siglo XXI al idioma de Karl Marx y Friedrich Engels y publicará la obra antes de fin de año. La introducción será del director de teatro y anterior Presidente de la Academia de las Artes de la RDA, Manfred Weckwerth. Manfred fue Director del Berliner Ensemble y colaborador directo de Berthold Brecht. Hay que recordar que en esta obra se encuentra el programa completo de la transición hacia la democracia participativa postcapitalista que para América Latina es el BRP.
Asimismo, en enero del 2006, se llevará a cabo un gran congreso sobre el nuevo socialismo, en la capital alemana Berlín, en colaboración con los comités de solidaridad con Cuba (Cuba sí) y el único diario progresista del país, Junge Welt, dentro del marco de las tradicionales conmemoraciones del asesinato político de Rosa Luxemburgo.
Del otro lado del Océano Atlántico, el compañero peruano Alfredo Sumi Arapa, representante quechua de las milenarias culturas andino-amazónicas, nos informa que mediante un gran esfuerzo entre diversas organizaciones campesinas y sindicales del sur de Perú han logrado la hazaña de publicar El Socialismo del siglo XXI. La Democracia Participativa, en castellano, con un prólogo en quechua.
Alfredo, quien fundó la sección del sur de Perú de la ULDP, está trabajando ahora en una edición completa en quechua, uno de los idiomas más bellos del mundo, cuya melodiosa fonética hace parecer al castellano un lenguaje tosco y monótono.
Sectores de la Tendencia Revolucionaria del FMLN, en El Salvador, que son parte de la ULDP, realizarán, a su vez, en la segunda semana de agosto una serie de eventos sobre el BRP y el Socialismo del Siglo XXI, incluyendo la publicación de los Cuadernos de Trabajo. En las Islas Canarias, Sevilla y Alicante, se realizarán semejantes eventos entre el 5 y 19 de septiembre.
También en Montevideo y Buenos Aires, durante el mes de mayo, se llevaron a cabo una serie de actividades de la ULDP sobre el BRP, que desembocaron en la decisión de realizar un doble Cabildo Abierto Latinoamericano que se realizará el sábado, 28 de agosto en Buenos Aires, y en Montevideo, el lunes, 30 de agosto.
Para el grupo preparativo argentino que coordina el Compañero Enrique Gaucher, es el Tercer Cabildo Abierto latinoamericano dedicado a la formación de la Unión del Sur. Mientras el primero tuvo lugar en el local de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) y el segundo en la Federación de Box, esta vez el Cabildo se reunirá en el hotel Bauen, ocupado y autogestionado por sus trabajadores, en el centro de la Capital.
Nuevamente participan organizaciones de los derechos humanos, como las Madres de la Plaza de Mayo, Línea Fundadora, sindicatos, el cristianismo de base, autoridades municipales de Ensenada, el Instituto Lomas de Zamora y los piqueteros del MTD Solano “Resistir y Vencer”, entre otros. Hablarán invitados internacionales de Brasil (PT y MST), Uruguay (FA), México (ULDP), Venezuela y Cuba.
El Cabildo Abierto de Montevideo está siendo organizado por un sector del Frente Amplio, encabezado por el Diputado Raúl Sendic, hijo del fundador del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros.
En todo este trabajo de construcción de la liberación, no puede faltar el vital aporte estético y artístico. En este campo, la primera canción al BRP ha sido grabada ya en audio y video, con la ayuda de los compañer@s del Canal Venezolana de Televisión (Canal 8).
Leonor Furguett, intrépida cantante bolivariana que, durante el golpe militar arriesgó su vida, cantando contra los “escuálidos” desde un camión ante el Canal 8, compuso la letra y sobre una antigua melodía venezolana realizó ese insumo caribeño a la lucha que ha dado alegría y motivación bolivariana a los que lo escucharon en Montevideo, en Oviedo (Asturias) y en Ámsterdam. En pocos días podrá bajarse también del Internet en las páginas mencionadas. A los compañer@s del Canal 8 y a Leonor nuestro más agradecido reconocimiento.
Otros jóvenes se han dedicado a diseñar banderas del Bloque Regional de Poder. Un grupo de jóvenes mexicanos, en diálogo con amautas peruanos residentes en el país azteca, hicieron un primer diseño que fue recibido con mucho cariño en los demás países de la Patria Grande. Juan Manuel Gaucher, joven argentino-mexicano, aportó un diseño propio, también de gran belleza, que hemos integrado en la Convocatoria Ecuatoriana por la Constitución de la Patria Grande, colocada en nuestras páginas web.
La idea y la praxis del Bloque Regional de Poder se abre paso velozmente. El Foro de las Américas debe ser el multiplicador de este proyecto de liberación que es el único capaz de romper con la Doctrina Monroe, el capital financiero y el militarismo de Washington. Y que es, por supuesto, el programa de transición hacia la Democracia Participativa postcapitalista.
Se requiere madurez en los movimientos y personajes que están tomando esta bandera, para dejar atrás protagonismos personales y unirse en el gran movimiento libertador de la Patria Grande. El Foro de las Américas será la prueba de esta madurez política y abnegación patriótica; la Convocatoria Ecuatoriana por la Constitución de la Patria Grande, junto con otras aportaciones importantes, su punto de partida.

2.7.2004

El Foro Social de las Américas, el Bloque Regional de Poder y los Estados latinoamericanos (II)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


La afirmación de que la política de Buenos Aires y de Brasilia refleja una dinámica de stand bye, corresponde, en términos de lógica, a la descripción de un hecho. Para profundizar en el conocimiento de este hecho es necesario su explicación, es decir, encontrar las causas que lo producen.

Las hipótesis respectivas, o sea, las proposiciones razonadas de causa-efecto, serían las siguientes. En el caso de Brasil, posiblemente el equipo conductor de la política nacional considera que el gobierno puede sobrevivir hasta las próximas fechas electorales dentro de los parámetros de la política económica trazada por Fernando Henrique Cardoso, ampliándose el circuito de reproducción del capital brasileño-transnacional en China, la India y África del Sur y protegiéndose el eje agroindustrial.

Este supuesto es frágil, por múltiples razones. Sin embargo, más preocupante aún que su debilidad es el hecho de que probablemente no ofrezca una salida estructural a la miseria, porque se trata, esencialmente, de un paradigma de administración de la misma, no de su superación.

En Argentina, en cambio, el cálculo es diferente. Lanzarse con la Revolución Bolivariana en una audaz operación hacia la construcción del Bloque Regional de Poder (BRP) no conviene, piensan cabezas importantes en la Chancillería y el Palacio Presidencial, porque no están convencidos de que el proceso bolivariano logrará consolidarse.

Bajo esta perspectiva, “atarse” a un proyecto estratégico de integración venezolano implicaría un enorme riesgo y un alto costo político. El riesgo sería que una definición protagónica hacia la independencia bolivariana de la Patria Grande, tal como Venezuela la ha asumido, arrastraría a un gobierno argentino consigo, en caso del fracaso del proyecto boliviariano.

El costo político de autoasumirse como vanguardia del proceso de integración, por otra parte, es obvio. Dado que el BRP significa el fin de la Doctrina Monroe, tal papel latinoamericanista evocaría de inmediato una política de hostigamiento de la Casa Blanca, precio que Néstor Kirchner no estaría dispuesto a pagar o que no podría pagar.

El vector resultante de estas circunstancias es la política hemisférica de Lula y Kirchner que observamos y que parece tener el siguiente perfil: alianzas tácticas con Washington, dentro de la perspectiva de ser aceptados como eventuales líderes regionales, respetuosos de los intereses estratégicos de Washington; con la excepción del ALCA que amenazaría al único interés estratégico propio que sostiene los proyectos políticos de Kirchner y Lula, hecho por el cual no estarían dispuestos a sacrificarlo: la acumulación ampliada del capital agroindustrial.

El envío de tropas de “paz” a Haití ---al igual que ciertos nombramientos diplomáticos de Kirchner y la disposición públicamente expresada, de reunirse con la “disidencia” cubana--- sería una maniobra clásica dentro de este patrón de realpolitik conosureña.

Dicho envío libera tropas de combate estadounidenses para su guerra de agresión en Irak y fortalece su amenaza militar sobre Venezuela y Cuba. Pone al mismo tiempo al Presidente Hugo Chávez ---cuyo apoyo incondicional salvó a la Casa Rosada durante la conspiración energética de Repsol y quien sostiene correctamente, que Washington y Paris cometieron un golpe de Estado en Haití que, de ninguna manera, debe legitimarse--- en una situación diplomática delicada.

Brasil decidió participar en la operación militar en Haití, pensando que este favor para el imperio puede conseguirle un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU y su ingreso al G-8. El cálculo de la Casa Rosada y de la Cancillería fue que el apoyo a Lula en este asunto sería retribuido más adelante por Brasil.

La actuación de los cancilleres respectivos en la más reciente reunión de la OEA en Quito parece otro ejemplo de la situación reseñada. Un destacado activista de los derechos humanos y testigo ecuatoriano caracterizó esa actuación de la siguiente manera: “Brasil, Venezuela y Argentina, no fueron capaces de actuar en bloque, como el sentido común llamaba a actuar en un espacio enajenante y adverso como ese.”

La postura de Brasil fue “muy oscura, no trascendente, mediocre”; la de Argentina, “sin agenda definida” y la de Venezuela, que fue la “más llamativa”, fue “defensiva y de reacción a las demandas de la ´sociedad civil´ golpista que llenó páginas ésos días y espacios en la OEA”.

Concluyó diciendo: “Mar para Bolivia: la fotografía fue más que evidente: el canciller boliviano solo, sin ayuda de nadie, con el pie de foto, ´Fracaso de Bolivia ante Chile: ni Venezuela la apoyó al final´.”

Las posibles hipótesis de Lula y Kirchner de que: a) Washington pudiese aceptar a Argentina y Brasil como futuros líderes regionales hemisféricos, tal como fue Irán en su tiempo en Medio Oriente y hoy día es Israel, y, b) que este escenario sea menos arriesgado y más conveniente que el del Bloque Regional de Poder, son, con certeza, equivocadas.

A mediano plazo, un liderazgo regional en América Latina sólo puede ser duradero, si se basa en un modelo de desarrollismo sustentable que tenga: a) por horizonte estratégico las industrias de alta tecnología y, b) logre desactivar los cinco mecanismos estructurales de la explotación neocolonial ---la deuda externa, el proteccionismo, los subsidios, la fuga de capitales y los términos de intercambio (ToT)--- que hacen imposible el despegue (take off) económico.

El proyectado modelo del agrobusiness, del subliderazgo hemisférico y de la relación privilegiada con el imperio, no dará, por múltiples razones económicas y políticas, esta dimensión.

Por otra parte, la “cordura” del imperialismo frente al eje Brasil-Argentina es, por supuesto, coyuntural: resultado de su debilidad en Irak y de la necesidad de contar con aliados y cómplices latinoamericanos en la planeada destrucción del proceso venezolano y la imposición de la paz de los vencidos en el espacio andino-amazónico: terminando con las FARC y el ELN en Colombia, la CONAIE en Ecuador y el MAS en Bolivia.

El día en que el imperio logre destruir los poderes y sujetos libertarios en el espacio andino-amazónico, los márgenes de negociación de Kirchner y Lula con Washington se reducirán cualitativamente.

La estrategia de ambos gobiernos, de estar con Dios y el Diablo al mismo tiempo, está condenada ab ovo (desde su concepción) a fracasar. Por lo tanto, es una obligación moral y práctica de los movimientos populares intervenir en ese escenario y reforzar la estrategia del Bloque Regional de Poder, como única vía de liberación realista y viable.

1.7.2004

El Foro Social de las Américas, el Bloque Regional de Poder y los Estados latinoamericanos (I)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


“Estoy totalmente convencido de la integración latinoamericana a través del Bloque Regional de Poder”, dice el legendario líder obrero ecuatoriano, Edgar Ponce. “Toda mi vida he luchado por convencer a los obreros de la necesidad de estar unidos”, continua, “y ese proyecto concreto de la integración latinoamericana es la única vía que tenemos para salir del neoliberalismo y de la miseria. Cuenten conmigo.”

Edgar es el líder de la Red Sindical Nacional de Trabajadores Eléctricos del Ecuador y está discutiendo con otros líderes nacionales las opciones que tienen los movimientos sociales del país. Entre ellos, el exComandante de las Fuerzas Armadas, el General René Vargas Pazos quien hoy participa en el Grupo de Monitoreo del Plan Colombia; el líder político Ciro Guzmán del Movimiento Popular Democrático (MPD); Valery Rosero, del movimiento indígena Pachakutik; Alexséi Páez, del Centro Andino de Estudios Estratégicos; Eduardo Aovar de la Confederación de Trabajadores del Ecuador; Diego Rivera del Comité de Empresa de los Trabajadores Petroleros; Fidel Narváez de la Plataforma de DDHH, Democracia y Desarrollo y Alexis Ponce de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos del Ecuador (APDH).

De esa reunión del 16 de junio del presente nace la Convocatoria Ecuatoriana por la Constitución de la Patria Grande que es “un llamamiento a los movimientos sociales del continente y a los Presidentes de Argentina, Brasil, Cuba y Venezuela, para la conformación de un Bloque Regional de Integración y de Poder Latinoamericano”.

Convencidos de que solo la constitución de este Bloque, “dentro del ideario del Libertador Simón Bolívar, nos daría la fuerza para enfrentar con éxito a la Doctrina Monroe, al capital financiero y al militarismo de Washington”, los convocantes formulan una exhortación de suma importancia a los Presidentes Hugo Chávez, Néstor Kirchner, Fidel Castro e Inacio “Lula” da Silva.

Invitan a todas las organizaciones participantes del Foro Social de las Americas (FSA) ---que tendrá lugar en Quito, Ecuador, del 25 al 30 de julio--- a dirigir una “exhortación unitaria” a los citados Presidentes, para que reciban “sendas delegaciones de los movimientos sociales que se encuentran en el FSA, a fin de coordinar los urgentes esfuerzos estatales y de la sociedad civil de Nuestra América”.

La intención de esa trascendental iniciativa consiste en forjar, mediante el diálogo, un eje popular-estatal latinoamericano, capaz de derrotar al eje oligárquico-imperial que pretende aniquilar mediante el terrorismo de Estado y la desestabilización, a los gobiernos y movimientos progresistas de Nuestra América.

Esta iniciativa multisectorial ecuatoriana brinda al Foro Social de las Américas, además de las múltiples virtudes que ya ostenta, una oportunidad muy valiosa: la de convertirse de un foro hemisférico meramente deliberante en una Asamblea Latinoamericana vinculante. Esto en cuatro sentidos.

En primer lugar, la consensuación de la propuesta ecuatoriana generaría una sintonía entre pensamiento y praxis de los más de cien mil participantes inscritos, al introducir un objetivo político concreto de acción en las deliberaciones.

Si esto sucediese se lograría la unidad en la multiplicidad y un evento tendencialmente informe podría transformarse en un fenómeno sistémico, con todas las ventajas y propiedades que tal salto cualitativo del movimiento ---desde un estado difuso-deliberatorio hacia un estado superior de organización y finalidad--- implica.

El segundo vínculo se establecería entre los movimientos populares y los líderes estatales, permitiendo el intercambio de información, de ideas y el establecimiento de alianzas de poder entre la sociedad política y sectores importantes de la sociedad civil.

En tercer lugar, el vínculo popular-estatal no sería asistencial, como lo es, por lo general, sino político-estratégico, con los movimientos populares tomando la iniciativa frente a las estructuras y burocracias estatales.

El movimiento popular, asumiendo su papel de sujeto político, actuaría, como sucede en toda alianza, apoyando ciertas políticas estatales y enfrentándose, con los medios a su disposición, a otras que contradicen su interés vital de constituir el Bloque Regional de Integración y de Poder Latinoamericano.

Finalmente, vincular el Foro con la acción concreta del cambio, coloca el FAS de Quito en sintonía con el Foro Social Mundial de Porto Alegre, que en una reunión reciente también llegó a la conclusión de que es imperativo pasar de lo meramente resolutivo a la acción.

La creciente intervención participativa de los movimientos sociales latinoamericanos en la política integradora de los respectivos gobiernos, llega tarde. Sin embargo, si se sabe aprovechar adecuadamente la fecha de julio en Quito y, posteriormente, los Congresos “Por la Unión del Sur. Contra el Imperialismo-En Defensa de la Humanidad” (Caracas, diciembre 2004) y el Foro Social Mundial (Porto Alegre, 2005), quizás será posible darle un salto cualitativo a la integración promovida por los gobiernos que actualmente se arrastra a paso de tortuga.

La dinámica integradora estatal se ha debilitado porque su fuente más activa, el Presidente Hugo Chávez, tiene que dedicar su enorme energía e inteligencia a la defensa de la Revolución Bolivariana, ante el embate subversivo del referendo ratificatorio de agosto.

Algo semejante sucede en la política cubana: la concentración del Presidente Fidel Castro y de la diplomacia de la isla está enfocada hacia la “contradicción principal”, como diría Mao o, como dice Fidel, en un solo frente: la derrota de la violenta ofensiva de la Casa Blanca.

Posiblemente menos coyuntural es el enfriamiento de la dinámica integradora en el Cono Sur. Tanto la política de la Casa Rosada (Buenos Aires) como la de Brasilia parecen responder a un modus operandi que en las líneas aéreas y las computadoras se conoce como stand bye. Es decir, en lugar de pasar a la ofensiva, se actúa en compás de espera, en función de los acontecimientos venideros.

En Uruguay, hablando en términos descriptivos, la política electoral del Frente Amplio puede compararse a la tecnología militar conocida como stealth. Se procura evadir el radar del enemigo, procurando no configurar un perfil propositivo político que le permita a la oligarquía la detección y el ataque respectivo de algún contorno no asimilable al status quo.

En Paraguay, como es obvio, el Presidente Duarte no puede lanzarse como protagonista de una integración latinoamericana que los dos gigantes, Brasil y Argentina, no se atrevan a proponer.

Si esta radiografía de las políticas presidenciales es correcta, entonces la integración estatal de un Bloque Regional de Poder con la calidad política y los tiempos requeridos sólo se daría por default. En tales circunstancias el peso de la iniciativa recae sobre los sujetos sociales.

30.6.2004