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Movimiento por la Democracia Participativa

La televisión venezolana ante la batalla decisiva

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


Saliendo del panteón de héroes el General Zamora se encontró con el pueblo venezolano. “Compatriotas”, les dijo, “sé que la oligarquía quiere traicionar una vez más a la Patria y que hace falta un nuevo triunfo de Santa Inés”. Sí, mi general, grita el populacho y el pueblo en armas, pero necesitamos de su sabiduría.

“Les daré dos consejos, compatriotas. Primero: la retirada del referendo revocatorio de mayo, fingida o no, ya se dio. Ahora, el orden de batalla es el ataque frontal, para derrotar al enemigo por completo.” De acuerdo, General. ¿Cuál es su segundo consejo?

“Miren, la batalla de agosto que la oligarquía llama el ´referendo revocatorio´, no es con lanzas, sables y fusiles, como fue la de Santa Inés. Por lo tanto, los batallones del pueblo son las ideas, los conocimientos, la organización, los fondos, las masas y el arrojo. Busquen algún revolucionario que les regale dos transmisoras televisivas estatales y una cadena nacional radiofónica, hagan un buen plan de operaciones y lancen sus batallones a fondo. De esta manera salvarán a la Revolución.”

¿Y si no encontramos a tan buen revolucionario? “Entonces tómenlas, Caballeros, es su Revolución.”

Un tanto agradecido, un tanto desconcertado, el valiente pueblo de Bolívar se declara en Cabildo Abierto y aborda la siguiente agenda de emergencia, mientras el héroe regresa a su lugar de eterno descanso.

Primero, discute la gravedad de la amenaza del referendo que es la maniobra bélica con la cual la derecha pretende retomar el poder y destruir todo lo que ha avanzado la Revolución Bolivariana: programas sociales, proyectos culturales, la Constitución, el respeto a la democracia, la recuperación de la economía, la reconquista de la soberanía y el prestigio internacional de la nación, entre muchas otras cosas.

Enseguida debate si la contienda de agosto se dará con apego a las reglas del comportamiento y del espíritu democrático o si será con la actitud del futbolista profesional contemporáneo, de que todo lo que no se ve o que no se puede impedir, por más sucio que sea, está permitido.

Recordando los sistemáticos fraudes, las mentiras, el derramamiento de sangre, el financiamiento externo, la destrucción económica y los golpes de Estado de la subversión oligárquica-imperial disfrazada de “oposición”, el pueblo se convence rápidamente de que el enemigo actuará bajo una sola regla: ganar con todos los medios legales e ilegales, legítimos e ilegítimos, a su alcance.

Recordando las enseñanzas del Libertador y del general Zamora, el pueblo venezolano llega, entonces, a su primera conclusión razonada: se trata de una guerra sin cuartel o, para ser más preciso, de la batalla decisiva de esa guerra sin cuartel.

Pero, ¿qué es una “batalla decisiva?” se pregunta el Cabildo Abierto del pueblo, tan poco adiestrado en las tan vitales ciencias militares. Un coronel patriótico le explica que una batalla decisiva en una campaña militar es aquella que determina el desenlace de la guerra, porque logra destruir el grueso de las fuerzas enemigas, haciendo, de esta manera, imposible que continúe la contienda marcial.

El pueblo entiende de inmediato, porque es práctico. Entiende que es vital preparar urgentemente todas las fuerzas propias para triunfar en la batalla decisiva de agosto y entabla un diálogo con el Coronel, que no es sino su símil en armas: ¿Con qué fuerzas de combate cuento?

Tienes en el Canal 8 del Estado, “Venezolana de Televisión”, el equivalente de una división de tanques; en el segundo canal del Estado, “Vive TV”, un enorme cuerpo de artillería pesada y en la radio nacional una división mecanizada, contesta el Coronel patriótico.

Es un enorme poder de fuego, asienta el pueblo. ¿Pero, no necesito también infantería para ganar? Sí, la tienes en la organización de las fuerzas bolivarianas en cada barrio, en cada manzana y en cada círculo. ¿Y no hace falta una Fuerza Aérea? También la tienes: es el Estado con sus leyes y sus fuerzas ejecutivas. Entonces, ¿tengo todo para vencer? Sí, ¡tienes todo para vencer!

Gracias Coronel, ya me hizo mi orden de batalla, pero falta resolver dos problemas serios: no tengo un plan de operaciones y tampoco sé usar los tanques, la artillería y la división mecanizada. A título de ejemplo te ayudaré con los tanques, responde el coronel y diseña para el pueblo ---y con el pueblo--- un primer esbozo del plan de batalla que es el siguiente.

Concentrar y optimizar todos los recursos en la preparación de agosto significa para la “división de tanques pensantes”, el Canal 8, que desde la programación, la tecnología y hasta los recursos humanos, todo tiene que ponerse al servicio de la contienda “bélica”. Por lo tanto, nada establecido, nada de rutina puede considerarse intocable; todo habrá que repensarlo en función de la batalla estratégica de agosto.

Los que conocen a la división de tanques saben que es demasiada inmóvil para la campaña del Blitzkrieg (guerra relámpaga) venidero. No está preparada para la moderna guerra de movimientos que se avecina. Hay moderadores que no son óptimos para la televisión. Algunos quizás servirían mejor para la radio, otros tal vez en los periódicos, pero otros no tienen el don que se necesita para la televisión. Habría que contratar urgentemente dentro de la Patria chica y de la Patria grande “tanquistas” frescos, talentosos, con experiencia, puntería y ganas de luchar y vencer.

Muchos contenidos programáticos carecen de atractividad, son aburridos o intrascendentes. Tratándose de un Canal que se encuentra esencialmente libre de las presiones económicas de las televisoras privadas, debería tener, por ejemplo, noticieros informativos de tipo CNN o BBC de alto nivel nacional e internacional.

Dado que en el país no existen noticieros de calidad internacional, tal medida llenaría una laguna muy sentida y le daría al Canal 8 una ventaja comparativa que los canales privados por razones económicas, excesiva ideologización y falta de profesionalismo, no podrían neutralizar.

Esos noticieros podrían transmitirse en resúmenes de cinco a diez minutos cada hora y complementarse cada dos horas con un noticiero de 30 minutos. ¿Que esto requiere la contratación de muchos reporteros nuevos, la creación de redacciones nuevas dentro del Canal, de corresponsales nacionales e internacionales con videoteléfonos en, digamos veinte países latinoamericanos-caribeños y diez europeos, asiáticos, africanos y Estados Unidos?

Sin duda. Pero, ¿Podría alguien imaginarse mejor apoyo internacional a la causa bolivariana que el de corresponsales comprometidos, jóvenes, progresistas en los países más importantes del mundo? ¿Sobre todo si se toma en cuenta que las embajadas venezolanas no suelen ser precisamente paradigmas de eficiencia y conciencia revolucionaria?

Pero todo esto es muy costoso. Sí, lo es. ¿Y entonces? Bueno, se puede hacer el amor sin dinero, pero no la guerra. Porque para el amor se necesitan solo dos voluntades, un condón y una oportunidad, mientras que para la guerra se requiere de inmensos ejércitos y parques logísticos durante periodos de tiempo extendidos.

Lo primero es lo primero, razona la tautología con certeza y hace recordar que a través de los siglos los cristianos Reyes de la cristiana Europa fundieron, en tiempos de guerra, las campanas de las iglesias, para convertirlas en balas para los cañones. Y que el oro y las limosnas del Vaticano han financiado innumerables guerras. Es de sentido común: sin fondos para la guerra, sólo puede haber derrota preprogramada o rendición.

Además: si Washington, siguiendo su parangón subversivo contra Nicaragua de 1989/90, y considerando la mayor población de Venezuela, le dará 72 millones de dólares a la subversión venezolana para un proyecto anticonstitucional y antinacional:

¿Cuánto estaría obligado a invertir, tan solo por razones de Estado y defensa de la democracia, el gobierno venezolano? Y ¿cuánto estaría obligado a invertir, por razones de la Revolución y Moral Bolivariana y la defensa de la Patria Grande? ¿Menos que el imperialismo?

Un tanque dispara diferentes tipos de municiones según el campo de batalla: obuses que penetran blindajes, granadas con altos explosivos, obuses incendiarios, con químicos, balas trazadoras y metralla, entre otras. Algo semejante es válido para el Canal.

Además de los noticieros, la televisora debería proyectar las últimas películas de entretenimiento para atraer al público comercializado y despolitizado, al igual que transmitir en vivo lo más importante del baseball y fútbol, de Discovery, National Geographic y de la televisión cultural del mundo.

Sería muy importante un programa diario, repetido varias veces, que explicara la coyuntura económica al pueblo y a las clases medias. Podría llamarse, “Protege tu ingreso” o “Hablemos de dinero”, “Entender la economía, para vivir mejor”, o algo por el estilo.

Ahí se aclararía todos los días la situación económica nacional e internacional así como las categorías económicas elementales que son necesarias para su comprensión. Mejor aun, si se hace de manera interactiva, con la gente preguntando y con buenos economistas contestando, es decir, economistas capaces de superar su jerga narcisista para lograr comunicarse con el pueblo.

La programación, para ser interesante, debe ser variada, es decir, abarcar muchos géneros, desde películas, teatro, noticias, debates, arte, ciencia, propaganda política y cátedras, hasta mesas redondas, entre otras. Todo esto, sin embargo, generando un hilo rojo conductor que le dé cohesión a la programación y evite el caos: un patrón de razonamiento crítico y de cultura general en la gente que le permite entender el peligro de un retorno de esa derecha antidemocrática.

Algunos de los temas más importantes a tratar que se derivan de la misma realidad del país, serían los siguientes. 1. La subversión es conducida por gente sin ética. No se puede confiar en esa gente, porque hacen fraude (referendo de mayo), derraman sangre (abril 2002), destruyen la economía (golpe petrolero), y violan las leyes. ¿Alguien entregaría las llaves de la casa a un grupo de delincuentes?

2. Se trata de gente inepta. Cuando estaban en el gobierno, arruinaron la economía. Ahora camina y, mediante el modelo del desarrollismo democrático nacional y regional, tiene un gran futuro. ¿Alguien entregaría la economía del país otra vez a los ineptos que causaron la desastrosa crisis de los noventas?

3. A esa elite no le interesa el pueblo: sólo el petróleo, el poder para sí y Miami. Ahora hay programas de salud, educación para las mayorías, apoyo al pequeño productor, para todos.

4. Sería un grave error que el discurso de los “tanques pensantes” fuese solo el de los pobres. Peor aun, que fuese el discurso de una guerra entre los pobres y los ricos o la trasnochada noción de que sólo la lucha de clases y la clase trabajadora pueden salvar a la nación. Sería suicida, porque encajaría perfectamente en la estrategia de creación de delirios paranoicos que usa la derecha para histerizar a su base social contra el proyecto.

5. El discurso debe enfatizar que se trata de un proyecto incluyente para todos: los pobres, las clases medias, los pequeños comerciantes, los campesinos, etc. Es un proyecto nacional, latinoamericano, democrático, incluyente y con un brillante futuro.

6. El Presidente es un hombre de Estado con estatura y prestigio internacional, tal como se evidencia en los grandes eventos regionales y globales, como las cumbres del G-15, de la OPEC, de las Cumbres Iberoamericanas, y de la OEA, entre otras. Venezuela, nuevamente es un país importante en la comunidad internacional, cuya dignidad y soberanía nacional se respeta.

7. Si regresa la derecha, regresan el revanchismo, la corrupción y la represión. Durante el golpe de Estado de abril del 2002, la subversión disolvió las instituciones democráticas y tenía en sus listas negras a 5000 nombres de personas que iban a ser “neutralizadas”. ¿Alguien en sus plenas facultades entregaría el país a terroristas que lo llevarían a la guerra civil?

8. Con la derecha oligárquica en el gobierno, una alianza con Álvaro Uribe y el Plan Colombia, por una parte, y el Plan Puebla Panamá, por otra ---que es el vehículo de avance bilateral del ALCA en la zona andina--- Venezuela se convertiría en peón de la política de Washington y la guerra de Colombia se extendería a territorio nacional. Quién quiere la paz vota por el gobierno bolivariano.

9. Resumiendo: Chávez es garantía de estabilidad, democracia y crecimiento económico. La derecha es garantía de caos, represión y desastre económico.

Todo este plan de operaciones, termina el coronel patriótico su explicación ante el pueblo, lo tienen que refinar con focus-groups, encuestas representativas, estudios pilotos y todo el arsenal científico que esté disponible, para saber qué temas, en qué orden, con qué consignas, se utilicen.

Y agrega que hay agencias e instituciones capaces en Brasil y México que podrían sondearse y contratarse rápidamente. Deberían ser empresas o universidades latinoamericanas, porque el conocimiento del idioma y de la cultura facilita enormemente los tiempos en la selección de los contenidos, las imágenes y los discursos que sostienen la campaña. Sin embargo, tienen que tener un nivel profesional mundial.

El hermano uniformado del pueblo se despide. “Aquí concluye mi tarea. Por supuesto, se podría pensar en un vocero presidencial para liberar al Presidente de la polémica cotidiana, y en algunos otros cambios”, razona, “pero yo me limito a opinar sobre los tanques, pensantes o no, porque de eso sí entiendo”.

El pueblo se queda agradecido y con un solo problema por resolver: ¿Con qué van a batallar si nadie les regala una división de tanques, de artillería pesada y la división mecanizada?

Y el General Zamora: ¿Qué diría en su tumba?

18.6.2004

Peligro mortal en Venezuela

Peligro mortal en Venezuela

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP


La legalización del amañado referendo revocatorio contra el Presidente Hugo Chávez ---conducido por la derecha venezolana con premeditación de fraude y múltiples y recurrentes actos violatorios del marco legal de cualquier Estado de Derecho--- abre las puertas hacia una posible pérdida del poder de las fuerzas bolivarianas. Tal pérdida podría darse en los hechos (de facto) o por la vía institucional (de jure ).

El referendo de agosto es, en términos militares, la batalla decisiva de los cuatro años de guerra entre el eje oligárquico-imperial y el eje presidencial-patriótico. Es el Waterloo de Napoleón Bonaparte, el Ayacucho de Antonio José de Sucre, el Kursk (1943) del Ejército Rojo y el Carabobo de Hugo Chávez.

No se puede sobreestimar la importancia del referendo que viene. "Los últimos restos del poder espanhol en América han expirado en este campo afortunado", escribía el vencedor de Ayacucho al Libertador, apenas terminada la batalla, el 9 de diciembre de 1824. No menos está en juego en este agosto de 2004, en Venezuela.

Perder esta batalla significa perder la guerra. Significa, perder todo. Tal como la legalización del robo electoral de George Bush por la Corte Suprema de Justicia en Washington inició un período de desgracia, no sólo para la población estadounidense, sino para el mundo entero, la liquidación del proceso bolivariano sería el fin de todo intento de Unión Latinoamericana, porque su elemento dinámico, el presidente venezolano, desaparecería.

La derrota sería equivalente al triunfo del ALCA, del Plan Colombia, de la dolarización, de la exterritorialidad hemisférica de la jurisdicción estadounidense y de la Carta Democrática; sería el fin del potencial progresista y latinoamericanista de la política de Kirchner y Lula; crearía una situación extremadamente peligrosa para Cuba y dejaría al MAS de Bolivia, a las FARC y el ELN de Colombia, a la CONAIE del Ecuador y los demás movimientos sociales progresistas en toda la Patria Grande, sin horizonte estratégico concreto.

Para evitar una eventual derrota en agosto habría que tomar una serie de medidas urgentes. La primera es obvia: el reemplazo del equipo que llevó la campaña del referendo al desastre actual y que ha quedado en total descrédito: el Comando Ayacucho, entre otras instancias directivas.

Independientemente de los factores específicos que hayan producido la calamidad, es imperdonable que uno de los Estados más ricos de América Latina, cuyo gobierno cuenta con el sólido apoyo de las Fuerzas Armadas, una popularidad relativamente alta, masivos programas sociales y educativos y que dispone de dos estaciones estatales de televisión y un canal radiofónico nacional, no haya podido derrotar a una derecha golpista y demagógica debilitada, carente de proyectos y personalidades nacionales.

Ese fracaso apunta al principal talón de Aquiles del proceso bolivariano: la insuficiencia de equipos de trabajo en la esfera política y burocrática que sean eficientes, entregados a la causa y que le den continuidad a los proyectos iniciados. Prevalecen, con excepciones, la improvisación, el constante cambio en las posiciones directivas, el oportunismo partidista y personal y el discurso rutinario, que dificultan los avances del proceso.

Parte de este cuadro humano derrotista es el triunfalismo que no se ha podido vencer en las filas bolivarianas. Pocos meses antes del golpe militar de abril del 2002 era obvio que se estaba fraguando un coup d´etat contra el Presidente. Sin embargo, aun reforzándose el diagnóstico del golpe con opiniones coincidentes de militares de alta jerarquía y de los servicios de inteligencia, era imposible penetrar el muro de triunfalismo e individualismo imperante en las altas esferas del proceso; muro que impidió que se tomaran las medidas preventivas del caso.

El fracaso en la "bolivarización" de las fuerzas sindicales es otro ejemplo al respecto. Confiando en la popularidad del Presidente se lanzó una campaña improvisada que fue derrotada por el sindicalismo corrupto de la Cuarta República, error grave que se ha pagado con años de desestabilización desde los sindicatos blancos.

Vinculado a este triunfalismo existen dos mecanismos que podrían causar serias consecuencias, si no se toman en cuenta para la batalla decisiva. La sustitución del análisis preciso y profundo de la situación concreta del presente por referencias al pasado, por una parte, y la quimera sustentada por muchos funcionarios y líderes, de que la Revolución Bolivariana es una experiencia única, absolutamente novedosa en América Latina.

El primer mecanismo se expresa en la idea de que el bolivarianismo ha derrotado electoralmente siete veces a la derecha y ganará, por lo tanto, también el referendo de agosto. Es posible que tal consigna sea útil para reforzar el entusiasmo y la determinación emotiva de los partidarios propios.

Sin embargo, hay que diferenciar entre esa extrapolación psicológica del pasado y la naturaleza de la verdad objetiva. Desde el punto de vista de la ciencia, se trata de un argumento absolutamente insostenible. Todo científico sabe que una tendencia de evolución empírica de un fenómeno social puede cambiar drásticamente su dirección o su comportamiento en poco tiempo. Por la misma razón, el argumento de la popularidad actual del Presidente no confiere ninguna seguridad a futuro, es decir, para la contienda.

La idea de la singularidad histórica del proceso bolivariano que apareció inmediatamente después del triunfo electoral presidencial, tiene un efecto derrotista complementario a los mecanismos anteriores. Algo que es un novum absoluto, no puede ser estudiado, per definitionem (por definición), en la historia ni en los libros. Por lo tanto, releva a los cuadros políticos y a los ciudadanos en general, del estudio y aprendizaje de la destrucción de la Unidad Popular en Chile, del Sandinismo en Nicaragua, del Peronismo en Argentina, de Joao Goulart en Brasil y, por supuesto, de la Guerra del Paraguay.

La "Revolución Bolivariana" de Venezuela es un producto criollo tan antiguo como la misma independencia latinoamericana y, al mismo tiempo, universal, como muestran el bonapartismo europeo y el desarrollismo keynesiano. Por eso, la comprensión de sus componentes históricos particulares y universales es tan vital para la sobrevivencia del proceso, como el estudio de la situación actual concreta.

La subestimación del enorme poder de manipulación de las ciencias sociales contemporáneas sería otro error garrafal. Hoy día, las elecciones en todos los países se ganan con dos ingredientes esenciales: a) el dinero y, b) la ciencia. El dinero, a diferencia de muchos otros países, le sobra al Estado venezolano, hecho por el cual habría resuelto, in abstracto, el cincuenta por ciento del problema.

Falta emplear la ciencia, en un doble sentido: a) entender su uso por parte del enemigo y, b) utilizarla de la parte bolivariana, para neutralizar las maniobras de la derecha. A tal fin sería importante que el equipo que conduciera la batalla del referendo investigara a fondo los siguientes procesos electorales.

El proceso electoral de 1990 en Nicaragua, en el cual la agresión paramilitar de los "contras", nueve millones de dólares dados a la oposición por el Senado estadounidense, junto con la amenaza de guerra por parte de Washington, lograron que los Sandinistas perdieran el gobierno; comparando las cifras de población de ambos países, la derecha venezolana recibiría alrededor de 72 millones de dólares para agosto.

La sustitución del presidente Edvard Shevadnarze en Georgia por Mijail Saakasvhili, en 2004, es probablemente de mayor importancia aun. En noviembre del 2003, después de una prolonga champaña de protestas callejeras, organizadas y financiadas por Washington y el megaespeculador estadounidense George Soros, Shevardnaze renunció a la presidencia, abriendo el camino hacia el control del país para las transnacionales energéticas del imperio.

La vocera del parlamento, Nino Burdzhanadze, asumió la presidencia para ser sustituida posteriormente por una campaña electoral perfectamente diseñada y financiada por Washington, que llevó al abogado educado en Nueva York, Saakasvhili, en enero del 2004 al poder, con una mayoría absoluta del 96 por ciento.

Finalmente, al proceso del triunfo electoral de Boris Yeltzin, de 1996. Ante una tasa de popularidad de Yeltzin de seis por ciento en febrero de 1996 ---semejante a la actual de Toledo en Perú y Gutiérrez en Ecuador--- la Casa Blanca estuvo muy preocupada por perder a su títere en el Kremlin. Inmediatamente envió un equipo de manejos electorales que convirtió a la moribunda candidatura de Yeltzin en un sólido triunfo en junio (¡!) del mismo año.

En ese entonces, Stalin tenía valores positivos más altos y valores negativos menos bajos que Yeltzin, a quien más del 60 por ciento de los ciudadanos rusos consideraban corrupto.

Sin embargo, una combinación de encuestas de opinión falsificadas; la permanente repetición del supuesto peligro de una guerra civil en caso de un triunfo del Partido Comunista; la violación sistemática de las leyes electorales; la conversión de los medios en aparatos de propaganda estatal; el extensivo uso de "grupos de focus", de encuestas representativas, de entrevistas de profundidad, de la cultura visual y la repartición masiva de dinero, llevaron en apenas cuatro meses a un resultado, que un conmovido Presidente Bill Clinton llamó "la consolidación del proceso democrático en Rusia".

Es obvio, que Bush enviará un equipo semejante, junto con maletas llenas de decenas de millones de dólares para comprar los votantes, los funcionarios, los jueces, las editoriales y los spots televisivos necesarios. Si la maquinaria manipuladora y corruptora de Washington logra repetir el éxito de Rusia y Georgia, el titular principal en la prensa gringa es previsible: "Consolidación del proceso democrático en Venezuela".

En tal evento, Jimmy Carter endulzará el regreso del petróleo a la democracia hemisférica con su dulce sonrisa de bonachón y su bendición pastoral; el lobo César Gaviria, protegido con una cara de oveja, hablará las tonterías habituales sobre la democracia representativa y Andrés Oppenheimer, farol periodístico de América Latina, iluminará a su clientela gusana, entre comercial y comercial, con la novedad periodística de que, contra toda expectativa, el populista Chávez aceptó el resultado del referendo.

Para no llegar a este momento de extrema desolación para todos los patriotas y revolucionarios latinoamericanos, sería conveniente que las fuerzas bolivarianas consultasen y se apoyasen en los mejores equipos profesionales disponibles en el mercado mundial de la mercadotecnia electoral.

La campaña del referendo debería ser, de parte de los bolivarianos, un proceso de homeopatía electoral, en el cual se combate el fuego con el fuego, y lo tóxico con lo tóxico. No se puede improvisar esta batalla decisiva, porque si se pierde, se pierde el futuro de la Patria Grande.

Debería planearse científicamente, sin ingenuidades, ni triunfalismos, ni democratismos equivocados. No puede ser artesanal o autodidacta, sino "industrial" y tomando en cuenta el primer axioma de la mercadotecnia electoral que reza, cínica- pero correctamente: "percepción mata realidad".

Pero, eso sí, hay que hacerla con abundantes fondos, con las mejores tropas y los mejores insumos que se puedan comprar y con la plena voluntad de neutralizar los métodos de la guerra sucia electoral que triunfaron en Rusia, Georgia, Nicaragua y en la primera fase del referendo revocatorio.

Una revolución que no sabe defenderse no es una revolución", decía el genio de la dialéctica política cotidiana, Bertold Brecht.

De hoy a agosto, la Revolución Bolivariana tiene que definir ante este imperativo, lo que es y lo que quiere ser.

Colin Powell, el sionismo y las ONG´s en la XXXIV Asamblea General de la OEA

Colin Powell, el sionismo y las ONG´s en la XXXIV Asamblea General de la OEA

Heinz Dieterich
Rebelión


"Fue un placer encontrarse con Usted, Dian Kohn de Transparencia Internacional (TI) de Estados Unidos y el Dr. Jaime Barberis, representante alterno de Ecuador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), en representación del Embajador Fabián Valdivieso de la Embajada ecuatoriana, esta mañana."

"Mis colegas Steve Hendrix, Maria Barron y Any Rajaraman de la Oficina para América Latina y el Caribe de la Agencia Internacional para el Desarrollo Internacional (USAID), y yo, estuvimos muy interesados en su información sobre los planes para la próxima Asamblea General de la OEA y las oportunidades de participación para la sociedad civil."

"Le deseamos la mejor de las suertes con este ambicioso plan y gracias por su visita", terminó Jerry O´Brien, de la Oficina de Democracia y Gobierno de la USAID la carta, enviada desde Washington, D.C., el 4 de marzo del presente, a Valeria Merino Dirani, Directora Ejecutiva de la Corporación Latinoamericana para el Desarrollo (CLD), Capítulo Ecuador de Transparencia Internacional (TI).

El 25 de marzo, una nueva comunicación fue dirigida a Valeria Merino Dirani. Esta vez desde el Departamento de Estado, en Washington, y firmada por Stephen M. Liston, Vice Coordinador Nacional para la Cumbre de la OEA.

En este oficio, Liston expresa su placer por la reunión tenida con Valeria Merino, José Miguel Vasconez y el Embajador Fabián Valdivieso, el 5 de marzo, para "discutir la participación de la sociedad civil y las preparaciones para la Asamblea General de la OEA en junio" y reafirma, "como discutimos, el interés que los Estados Unidos comparten con Ecuador en estimular la participación y la influencia de la sociedad civil. Esperamos poder ayudar a las ONG´s para que atiendan el Foro Hemisférico que Usted y el gobierno ecuatoriano planean realizar en Quito a finales de abril con el fin de facilitar su incidencia sobre la Asamblea General." "Me volveré a comunicar lo antes posible con Usted y el gobierno ecuatoriano para avisarles sobre nuestra capacidad de contribuir a esos esfuerzos", terminó el funcionario del Departamento de Estado.

El gobierno de Lucio Gutiérrez, a su vez, con el objeto de "preparar el Diálogo Informal y los Foros Nacional y Hemisférico, y de asegurar que se establezcan los mecanismos para una amplia, representativa y proactiva participación de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSCs) del Ecuador y del hemisferio", constituyó el Comité de Gestión de la Sociedad Civil, integrado por Cornelio Marchán y su representante María Paula Romo, de la Fundación Esquel, Adrián Bonilla de la Facultad Latinoamericana para las Ciencias Sociales (FLACSO) y Valeria Merino Dirani de CLD/TI.

El gobierno designó a Bonilla también como Secretario Ejecutivo del organismo, a cargo de la coordinación general de las actividades, y a la Corporación Latinoamericana para el Desarrollo (CLD/TI), capítulo ecuatoriano de Transparencia Internacional (TI), como Secretaría Técnica para la Participación de la Sociedad Civil Hemisférica.

De esta manera, entre la "Secretaria de Cumbres" de las Américas del Departamento de Estado en Washington, y el Comité de Gestión y las Secretarias Ejecutiva y Técnica nombradas por el gobierno de Lucio Gutiérrez, se establecieron "los mecanismos para una amplia, representativa y proactiva participación de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSCs) del Ecuador y del hemisferio".

Sin duda, mecanismos a la altura de un Secretario de Estado como Colin Powell, quien mintió a las Naciones Unidas sobre la supuesta existencia de armas nucleares en manos de Saddam Hussein y de laboratorios móviles para la fabricación de armas biológicas, y de un gobierno como el de Gutiérrez que goza de una popularidad del cinco por ciento en la población ecuatoriana.

Considerando que el noble objetivo de Powell, Gutiérrez y demás organizadores de la Asamblea de la OEA, de oxigenar al esclerótico aparato burocrático de la OEA con una buena dosis de participación civil, debía ser respondido por un esfuerzo mayor de la sociedad civil, la Secretaria Técnica, dirigida por la Corporación Latinoamericana para el Desarrollo (CLD), presentó una propuesta austera de financiamiento: nada más pidió 339,774 dólares para el proyecto de cuatro meses.

El coordinador de la Secretaría Técnica cobraría 1,800 dólares al mes, es decir, $ 7,200. La telefonía celular sería de $ 3,200 y la normal de $ 4,000. El Foro Nacional de la Sociedad, a realizarse los días 26 y 27 de abril en el Hotel Hilton, costaría $ 7,128. El Foro Hemisférico de la Sociedad Civil, del 2 al 6 de mayo costaría $ 162,069, más los talleres. A los conferencistas estelares de los talleres se pagaría la modesta suma de $ 1,500 por concepto de "honorarios profesionales".

Para el Diálogo Informal con la sociedad civil, a realizarse del 5 al 9 de junio, se gastarían tan solo en boletos aéreos más de $ 30,000 dólares. La cena de bienvenida para los "participantes y expertos" refleja también el espíritu de ahorro y transparencia internacional, que caracteriza toda la organización del evento: unos magros $ 2,400 para agasajar a los democratizadores y los luchadores contra la corrupción en el hemisferio.

De los $ 339,774 del Presupuesto Tentativo sobre la Participación de la Sociedad Civil en la XXXIV Asamblea de la OEA, se preveía, que Washington pagará alrededor del 32 %; la Fundación alemana Konrad Adenauer (KAS) el 8 %; el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el 20 %; la OEA el 8 % y el gobierno ecuatoriano alrededor del 22 %.

Vale la pena mirar más de cerca a algunos de los protagonistas del Foro Hemisférico de la Sociedad Civil. La CLD fue una de las primeras organizaciones latinoamericanas que se unieron a la organización transnacional alemana, Transparencia Internacional (TI). Creada en 1990, esta define su misión en fortalecer la democracia a través de distintas áreas de acción, "tales como la administración de justicia y el desarrollo sustentable".

Su directora ejecutiva, Valeria Merino Dirani, fue descubierta en la Primera Reunión General Anual de TI en Quito, en 1994, auspiciada por el vicepresidente ecuatoriano Alberto Dahik. Dahik era también el Presidente del Consejo de Asesores de TI, hasta que en 1995 tuvo que refugiarse en Costa Rica para salvarse de una orden de aprehensión girada en su contra por supuesta "malversación de fondos".

Transparencia Internacional (TI), a su vez, es la "única ONG internacional dedicada a combatir la corrupción", uniendo con tal fin a "la sociedad civil, las empresas y los gobiernos en una poderosa coalición", como rezan sus voceros. Fundada en 1993 por el ex funcionario del Banco Mundial y Presidente del Consejo de Directores, Peter Eigen, TI cuenta hoy con alrededor de 85 secciones nacionales alrededor del mundo que aplican el Sistema de Integridad Nacional (National Integrity System) y el Índice de Percepción de la Corrupción (Corruption Perceptions Index) a la evaluación de sus países.

En su origen, el financiamiento de la Fundación Ford fue clave para TI. Hoy cuenta con el apoyo financiero de poderosos Estados capitalistas, sectores del Estado global y de las grandes corporaciones transnacionales. Entre ellos, los gigantes IBM, DaimlerChrysler, Lufthansa, Siemens, Enron Corporation, General Electric, Exxon, General Motors, Texaco, Rockwell, Rio Tinto plc, Renault, Vivendi, Petrofina, USAID y el Banco Mundial.

En América Latina, las organizaciones que forman TI-LAC, se encuentran en catorce países, entre ellos Argentina, Brasil, Perú, Uruguay y Venezuela (Mirador Democrático). Las organizaciones afiliadas a TILAC "están comprometidas profundamente con la lucha contra la corrupción, y su trabajo muestra que es posible avanzar en la superación del problema".

La Fundación demócrata-cristiana alemana, Konrad Adenauer, a su vez, opera en 120 países y cuenta con un presupuesto anual de alrededor de cien millones de Euros, proporcionado por el gobierno federal. No es una fundación privada, sino un órgano paraestatal que divulga una ideología neoliberal y el catolicismo de derecha en el mundo entero.

Venezuela es uno de los campos de acción de los valores cristianos, donde trata de unificar a sus correligionarios de centroderecha contra el gobierno bolivariano. Según la página web "Venezuela" de la KAS, existe una "grave crisis de los partidos en el país que hace que la sociedad civil ejerza amplias funciones de oposición y de control político". En este sentido, la Fundación... trabaja estrechamente con grupos de la sociedad civil que están dispuestos a defender a la democracia y ejercer una función de contrapeso y de control".

La organización estadounidense USAID, de la cual los representantes de la "sociedad civil" esperan el pago del 18 % de los gastos totales, es un instrumento de la política exterior imperial, creada por el Presidente John F. Kennedy en 1961, a raíz de la Revolución Cubana. Basada en la ideología desarrollista de W. Rostow (Stages of Economic Growth), ha pretendido impedir una repetición de la Revolución Cubana en América Latina ("the advance of totalitarism"), y de hecho, en el Tercer Mundo en general. El proyecto "Sí se Puede" es definido como un "programa sin fines de lucro".

En los encuentros preparativos de esa organizaciones de la "sociedad civil" para la Asamblea General participaron personajes interesantes. Por ejemplo, en el Grupo de Trabajo No. 1, "Promoción y Defensa de la Democracia", del Foro Hemisférico, que se realizó en el Hotel Hilton Colón en Quito los días 26 y 27 de abril, estuvo Eduardo Kohn.

Kohn es el director para América Latina de la organización sionista B´nai B´rith Internacional (BBI) que abarca muchos países latinoamericanos en "cinco distritos". BBI tiene considerable influencia en varios Estados latinoamericanos, por ejemplo en Uruguay, con el Presidente Jorge Batlle, o en Paraguay con la Ministra de Relaciones Exteriores, Leila Rachid, quien expresó según Kohn, después de un encuentro con BBI en la Cumbre de Monterrey, que ella "entiende que las planeadas resoluciones contra Israel en las Naciones Unidas (por el terrorismo contra los palestinos) eran contrarias al buen y natural trabajo de la Comisión de Derechos Humanos".

César Gaviria, el Secretario General de la OEA también disfruta de buenas relaciones con la organización. En una reciente visita a sus oficinas en Montevideo, Gaviria reafirmó que "Desde el 11 de septiembre, 2001, la seguridad se ha convertido en un asunto importante en nuestra agenda. Nosotros reconocemos que no tenemos diferencias con Estados Unidos: ni en las tareas democráticas, ni en las políticas o económicas".

Y, refiriéndose a la "Carta Democrática", ratificada por la OEA en Lima el 11 de septiembre del 2001, dijo ominosamente que "la democracia necesita nuevas herramientas y reglas".

A lo que alude Gaviria con esa formulación se hace evidente en las "Recomendaciones" del Grupo de Trabajo No. 1, "Promoción y Defensa de la Democracia", del Foro Hemisférico, realizado en el Hilton Colón en Quito los días 26 y 27 de abril, como sesión preparativa para el Diálogo Informal con los Jefes de Estado de la OEA.

Conducido por el profesor Bruce Bagley, de la Universidad de Miami, y el facilitador José Antonio Villena, CLD/TDI, las recomendaciones son las siguientes.

Crear indicadores de "buen gobierno" y definir los criterios que permitan una aplicación eficiente de la Carta Democrática.

Elaborar e implementar mecanismos de seguimiento en la OEA a través de:

- Informes anuales sobre índices de democracia en base a los cuales se lleve a cabo un proceso de certificación de los países;

- Enviar misiones periódicas de observación;

- Recibir y considerar informes periódicos de la ciudadanía de los países miembros.

Crear un grupo de trabajo permanente con participación de la Sociedad Civil que defina indicadores y mecanismos de aplicación de la Carta Democrática.

Impulsar acciones de difusión de la Carta Democrática, a través de la Oficina Permanente de la OEA de cada país...

Impulsar un debate al interior de la OEA para la inclusión de indicadores de participación ciudadana y garantía de las dimensiones fundamentales para el fortalecimiento de la democracia.

Impulsar acciones para fortalecer el sistema de partidos políticos en los países miembros.

Democratizar el proceso de participación de la sociedad civil en las Asambleas Generales y las Cumbres.

Más transparente ni Transparencia Internacional. Las ONG´s que preparan la "Participación de la Sociedad Civil en la XXXIV Asamblea General de la OEA, están cumpliendo la tarea que Gaviria y el sustituto de Otto Reich, Roger Noriega, han definido para Quito: aplicarle la Carta Democrática a Venezuela, para avanzar su proceso de destrucción imperialista.

Lo único que no se entiende es que pidieron tan poco dinero. ¡Señores!, tienen que aprender de Ahmed Chalabi y Hamid Karzai. El servicio que ofrecen vale mucho más que unos magros 339,000 dólares.

De hecho, se embarcaron en una estrategia suicida. Porque Washington entiende muy bien que no se respete a la democracia, pero no va a tolerar que no respeten al mercado. Cambien el rumbo, sean flexibles, como el Presidente del Ecuador. El golpe de Estado planeado para el domingo pasado, ha dado lugar a una tregua.

Todos los involucrados en la crisis nacional han decidido no usar el recurso de las operaciones de fuerza mientras no haya pasado la magna Asamblea General. Es decir, la derecha no destituirá a Gutiérrez por mayoría parlamentaria; Gutiérrez ha decidido no dar el golpe; las Fuerzas Armadas están deliberando y el movimiento indígena se encuentra bajo la doble amenaza de la represión y de la cooptación estatal.

Sin duda, será una de las Asambleas Generales más excitantes en la historia del Departamento Colonial de Estados Unidos.

Ecuador: al borde del golpe militar

Ecuador: al borde del golpe militar

Heinz Dieterich
Rebelión/Movimiento por la Democracia Participativa


A las 12:30 suena el teléfono celular del Coronel. Su cara se tensiona. "Está confirmado el golpe militar para la noche del domingo al lunes", dice. "¿Cuál es tu fuente?", pregunta interposita persona. "Un general en activo", contesta. "Es la tercera confirmación independiente en este día".

Minutos después el teléfono suena de nuevo. "La Policía Nacional en Santo Domingo se ha unido al golpe." El primo hermano del presidente Lucio Gutíerrez, el General Vega Gutiérrez, actualmente tercero en la cadena de mando de la Policía Nacional, será nombrado nuevo Comandante General de la Policía durante la asonada militar.

El escenario del coup d´etat planeado por Gutiérrez, quien se ha ausentado oportunamente del país por la Cumbre Euro-Latina en Guadalajara (México), prevé la ocupación militar del Congreso en la noche del domingo, 30 de mayo, con su consiguiente disolución mediante decreto, dado a conocer en la madrugada del lunes, 31 de mayo.

La cabeza militar del Fujimorazo ecuatoriano es formada por un grupo de generales, encabezados por el Ministro de Defensa, General Nelson Guerrera, con el apoyo de algunos sectores de las Fuerzas Armadas, particularmente, de las unidades pertenecientes a la Brigada de Fuerzas Especiales, estacionada cerca de la Capital, en Latacunga, con 1,500 efectivos, y en otros cuarteles como Esmeraldas y Sucumbios. Participa también un sector importante de la Policía Nacional bajo la conducción del primo hermano de Gutiérrez.

La cronología del golpe militar del Presidente entró en su fase decisiva el jueves, 27 de mayo, a las 18:00 hrs. Fue en este momento que los partidos políticos más importantes del Congreso llegaron a un acuerdo para destituir a Gutiérrez, bajo la figura jurídica constitucional de "abandono del cargo", utilizando como causal los quince viajes realizados por el Presidente en sus apenas 16 meses de desgobierno.

El Partido Socialcristiano de la oligarquía guayaquilera, controlada por su eterno jefe León Febres Cordero; la Izquierda Democrática de Rodrigo Borja; los "chinos" del Movimiento Popular Democrático (MPD) y el partido político de los indígenas, Pachacutik, entre otros, tienen más de los 51 votos requeridos para destituir a Gutiérrez.

A las 18:30 hrs el Servicio Secreto del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas informa al Ministro de Defensa, que el poder civil opositor ha logrado los votos necesarios para terminar constitucionalmente con el mandato del ex Coronel. Esa misma noche, el brazo armado de Gutiérrez planea el golpe.

El domingo, 30 de mayo, a su regreso de la Cumbre de Guadalajara, Gutiérrez firmaría el decreto de disolución del Congreso; las tropas escogidas copan el Congreso y los centros neurálgicos de Quito y Guayaquil; una alocución de madrugada del lunes, 31, en cadena nacional, daría a conocer la nueva situación política, incluyendo la declaración del Estado de Emergencia, con la suspensión de los derechos civiles.

Ante las protestas civiles esperadas y anunciadas por el "levantamiento indígena", se han preparado agentes de los servicios secretos y francotiradores que, siguiendo el patrón del golpe militar contra Hugo Chávez en abril del 2002, matarían a líderes de las luchas populares.

A tal fin se disfrazarían como miembros del llamado "Grupo de Combatientes Populares" (GCP), jóvenes que suelen participar en las manifestaciones encapuchados y con pistolas, sembrando el caos y disparando a los líderes sociales.

Aunque la mayoría de votos y el anunciado "levantamiento indígena" son los motivos principales del coup d´etat, hay otras poderosas razones para el complot.

1. La popularidad de Gutiérrez ronda el cinco por ciento, igual a la de Toledo en Perú, de tal manera que no tiene futuro institucional, por falta de apoyo popular y partidista.

2. El Ministro de Defensa, el Jefe del Comando Conjunto, General de División Octavio Romero y el Comandante General de la Marina, Almirante Rosero, están bajo proceso de investigación por la Comisión de Fiscalización del Congreso, por "abusos administrativos de lanchas y aviones para un paseo turístico con sus familiares en los Galápagos". La disolución del Congreso les salvaría de la investigación.

3. Entre los conspiradores hay seis generales que esperan su ascenso a generales de división; ascenso que obtendrán si participan en la asonada. Entre ellos el General de Brigada Jorge Zurrita, incondicional de Gutiérrez, quién sería designado Comandante General del Ejército. Otros generales de la conspiración, como el General Jorge Miño, quién controla el servicio secreto militar, se encuentran bajo investigación del Congreso por corrupción y tienen, por lo tanto, fuertes motivos personales para apoyar el golpe.

4. En una medida preventiva del golpe, Gutiérrez adelantó la fecha de relevo de todos los comandantes de las unidades operativas, originalmente planeada para mediados de junio, para que sus compañeros de promoción asumieran los mandos de estas unidades, al igual que puestos claves en el Ministerio de Defensa.

Al caer la tarde sobre Quito se informa que Gutiérrez adelantó su regreso al Ecuador para este sabado, motivado por un posicionamiento del Estado Mayor que le hizo saber que no hará nada para destituirlo, pero que tampoco hará nada para defenderlo. Además, planteó la necesidad de una salida negociada a la crisis con varias condiciones no negociables, entre ellas, la sustitución del Ministro de Defensa, de sectores de la jerarquía militar y de un acuerdo con los socialcristianos de Febres Cordero.

Se supone también que la presidencia de facto del Ecuador, la embajada de Estados Unidos, le ha hecho saber que debe negociarse el cambio en ciernes. Un golpe sangriento patrocinado por Washington, a pocos días de la reunión de la OEA en Quito, causaría un problema casi insuperable de legitimación para Washington, ante la segura condena de los más importantes países de la región.

De tal manera que la negociación se dará probablemente, bajo la sombra de la amenaza de la destitución y del levantamiento indígena, de un lado, y la amenaza del golpe militar de Gutiérrez, por otro.

Lo que nuevamente está ausente en este escenario, al igual que durante la destitución de Bucarám y de Yamil Mahuad, es un proyecto de Patria ecuatoriana- Patria Grande que sería la única posibilidad de las fuerzas populares e indígenas, de romper el ciclo estéril de asonadas y levantamientos que siembre terminan en triunfos de la oligarquía.

Sábado, 29.5.2004. 10:00 hrs

Estado y Revolución en América Latina

Estado y Revolución en América Latina

Heinz Dieterich

Movimiento por la Democracia Participativa
MDP. 26/05/04


Un problema vital en todo proceso revolucionario es la eficiencia de su sistema de conducción, es decir, la facilidad con que fluyen la información, el poder y las personas dentro del Estado y partido transformador, por una parte, y entre el Estado, la vanguardia y las masas, por otra.

Un Estado es, por definición, vertical y lo mismo sucede con las macroorganizaciones, como los partidos políticos y sindicatos, entre otras.

En este sentido, la propuesta organizativa de Lenin sobre el "centralismo democrático" no fue una fórmula exótica sobre el quehacer político o un mecanismo diluviano, sino la interpretación y aceptación adecuada de la realidad del poder a través de todos los tiempos y sociedades de clase.

Sin embargo, existen diferencias entre esas estructuras estatales en varias dimensiones, que en su conjunto definen la eficiencia del sistema:

1. la movilidad vertical de los tres elementos dentro de la pirámide de poder varía; 2. lo mismo es válido para la incidencia de flujos horizontales y la posibilidad de integrar información imprevista o de emergencia; 3. hay diferencias en la forma de procesamiento de los tres elementos en el primer anillo de poder del Presidente.

El modelo más adecuado para entender como funcionan esas estructuras de poder estatales en América Latina es, probablemente, la cebolla. En el centro de la cebolla se encuentra el Presidente, rodeado de un sinnúmero de anillos o circuitos de funcionarios que, en términos generales, alejan al Presidente del contacto directo con la realidad y la información primaria.

Tal modelo de ejecución del poder podría parecer sorprendente, pero, de hecho, muchos de los Estados latinoamericanos, sean progresistas o no, son sistemas de conducción unipersonales.

En esa anatomía del sistema de dominación burgués se revela el continuismo del sistema de dominación feudal. El Presidente burgués no es otra "cosa" que el monarca sin investidura feudal. Es el monarca del capital, no del latifundio, pero, al fin y al cabo, monarca.

Esa centralización y personalización del poder público asume en la praxis dos formas: la centralización y personalización absoluta del poder estatal en la figura del monarca secularizado, o la difusión relativa de este poder en un sistema de conducción colectiva, cuyo núcleo es, por lo general, el gabinete.

Se repiten, en el siglo XXI, las formas de ejecución del poder de la monarquía absoluta, o de la constitucional o relativa ---el rey como primus inter pares, como "primero entre iguales"--- en el Estado contemporáneo, que, por lo tanto, no podrá ser el Estado de la democracia participativa, sino que tendrá que ser sustituido por un Estado cualitativamente diferente.

La conducción por decisión colectiva vía el gabinete significa, por supuesto, una pérdida relativa del poder unipersonal del monarca, porque le proporciona a todos los miembros del colectivo un alto nivel de información, propiciando, de esta manera, la formación de alianzas con agendas e intereses propios, dentro del equipo.

La ventaja de este sistema consiste en que optimiza la calidad de las decisiones finales, porque hasta el día de hoy no se ha inventado un mejor método de optimización de decisiones que no sea el enfrentamiento democrático de posiciones diferentes. El monólogo, aunque sea el monólogo de un ente iluminado, no es el mejor método de acercamiento a la verdad objetiva.

El sistema de la monarquía absoluta dentro del Estado burgués sustituye la doctrina de la dominación colectiva por la del divide et impera --- divide y dominarás. Esto significa en la realidad que el Presidente cancela las reuniones del gabinete o las reduce a un mínimo absoluto, sustituyendo la instancia colectiva por un sistema de relaciones bilaterales con los ministros.

La información, el poder y el acceso al Presidente se compartimentalizan deliberadamente. Este recibe en privado y en exclusiva a los ministros, uno por uno, impidiéndoles a los no convocados que tengan la visión e información completa de la situación del poder.

Este sistema cuenta, por lo general, con un primer anillo de personas de absoluta confianza que rodean al Presidente. Ese grupo compacto constituye una especie de armadillo que es difícil de penetrar. Por lo general, está conformado por dos a tres ministros; el jefe de despacho del Presidente; el jefe del sistema de inteligencia de su confianza; algunos asesores de peso y, a veces, la esposa del Presidente o algún familiar.

En torno a este núcleo, que detenta el verdadero poder del Ejecutivo, se agrupan anillos cada vez más distantes que, a semejanza de lo que sucede en el sistema solar, pierden fuerza de gravitación sobre el sol (el Presidente) a raíz de su distancia.

El costo político de esta monarquía absoluta ---que pese a ser una superestructura conductora correspondiente a una sociedad feudal, es el modelo más común en la Patria Grande--- es alto. Es alto, porque la sociedad actual exige para su óptima conducción un sistema cibernético y, por lo tanto, más democrático que el anacronismo en cuestión.

Es obvio, que ningún Jefe de Estado, por más genial que sea, tiene la capacidad de procesar en el tiempo adecuado y con el detenimiento necesario los múltiples problemas que surgen cada día en la sociedad actual. Se genera, en consecuencia, un cuello de botella que sólo permite la atención a las necesidades más apremiantes o las amenazas de estabilidad más peligrosas, en lugar de una estructura institucional que permite prever y planear las contingencias de la lucha política y social.

Desde el punto de vista de los de abajo, este sistema hace virtualmente imposible tener acceso al Presidente o incidir sobre sus decisiones, porque no tienen la posibilidad de penetrar los múltiples estratos de la cebolla.

La burocracia de los anillos que rodean al Presidente solo es penetrable para los grandes poderes, en su tiempo los señores feudales y hoy, los magnates del capital y de la política.

La información primaria y la visión de las cosas que puede tener en esas circunstancias el Presidente, es, en consecuencia, esencialmente una función de la información preparada y permitida por el núcleo de poder. Sobre esta frágil base y el abrumador peso de la rutina cotidiana, el funcionario toma, entonces, las decisiones sobre el rumbo de su política que, frecuentemente, son decisiones sobre el destino de la nación.

Siendo el Estado el instrumento ejecutivo principal de la regulación y transformación de la sociedad, su permanencia en los moldes del absolutismo feudal es uno de los obstáculos principales a las causas progresistas del siglo XXI.

Sólo la sustitución del poder del monarca absoluto por una creciente expansión de la incidencia plebiscitaria sobre los asuntos trascendentales de la República, puede romper esa maldición del pasado.

La lucha por la democracia participativa postcapitalista, que en este momento pasa en la Patria Grande por la defensa y solidaridad incondicional con la Revolución Venezolana y la Revolución Cubana, es el camino para avanzar en esa tarea histórica de la humanidad.

Ocho meses para salvarnos

Heinz Dieterich

Rebelión/Movimiento por la Democracia Participativa
MDP.


"Ocho meses para consolidar el Bloque de Poder Regional (BPR), es poco", dice Nora Cortiñas de las Madres de la Plaza de Mayo, Línea Fundadora. "Es menos que el tiempo de gestación de un niño". La gente consiente.

Estamos en la Cátedra de Nora, "Economía y Derechos Humanos", en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, donde la gente se quedó sacudida por el anuncio público del Comandante del Comando Sur de Estados Unidos, General James T. Hill, que Washington pretende acabar con los gobiernos progresistas de la Patria Grande mediante nuevos golpes de Estado o la ingobernabilidad.

Particular impacto tiene la información de que "el consenso de Buenos Aires", firmado por Inazio Lula da Silva y Néstor Kirchner en octubre del año pasado, fue mencionado por Hill como parte integral de la "amenaza transnacional" del desarrollismo democrático que, según la Casa Blanca, es un peligro para el "consenso de Washington" neoliberal y el control del patio trasero.

Enrique, viejo militante clandestino ---quien ha conocido las cárceles, las torturas y el exilio de la dictadura de Videla--- había advertido sobre la inconveniencia de precisar en el tiempo la amenaza de ingobernabilidad y golpismo, adelantada por Hill y, reforzada por el subversivo expresidente Carlos Saúl Menem hace tres días cuando confió a un diario brasileño, que "no será fácil" que Néstor Kirchner llegue al fin de su mandato constitucional; emulando, de esta manera, a otro expresidente subversivo, el venezolano Carlos Andrés Pérez que acaba de anunciar, una vez más, que la única manera de destituir al presidente constitucional Hugo Chávez es por "la vía de las armas" y que Chávez no llegará al "fin de año".

Enrique tiene, por supuesto, razón con su advertencia sobre las trampas del pronóstico en materia política y la eventual pérdida de reputación del autor de la predicción, cuando los tiempos del evento previsto (golpe o ingobernabilidad) no se cumplen.

Sin embargo, aquí hay un dilema irresoluble entre la cautela de las hipótesis del trabajo científico y la necesidad política de derrotar un proyecto de terrorismo de Estado que ya está en marcha. Este dilema emana de la naturaleza misma del quehacer político.

Tanto la sociedad como el sujeto son sistemas dinámicos complejos (SDC), cuya praxis es la resultante de una combinación de cuatro lógicas de comportamiento, que pueden definirse como lineales o deterministas, no-lineales, probabilísticas y caótica. Ese carácter dinámico complejo hace difícil prever sus acciones del futuro, porque pequeñas variaciones en los parámetros del sistema pueden generar modificaciones extraordinarias, según el estado del sistema.

La invasión a Irak es un buen ejemplo. Durante meses, el hecho de la matanza cotidiana de civiles iraquíes no tuvo importancia alguna para la opinión pública en Estados Unidos. Ahora, la publicación de algunas fotos de iraquíes torturados por la Central de Inteligencia (CIA) estadounidense y la policía militar han puesto en peligro hasta al poderoso y prepotente Secretario de Defensa de George Bush.

Para protegerse ante esta difícil situación de predicción, el científico se protege generalmente, asignándole a los parámetros de la hipótesis márgenes de error considerables. Justo lo que propuso mi amigo Enrique, con buen sentido común: "Dí, que la oportunidad para hacer el Bloque Regional de Poder sólo existe durante un cierto tiempo, no digas que sólo tenemos ocho meses."

Tal estrategia que en la metodología se conoce como "inmunizar" a la hipótesis o al pronóstico, tendría, sin embargo, en la actual situación, un costo muy alto. Una amenaza ominosa en un horizonte de tiempo nebuloso, recibirá en los sistemas psicológicos del homo sapiens una cariñosa pero enérgica patada en el culo, que la enviará al sótano de los archivos muertos, donde descansará en paz al lado de las demás angustias abstractas.

Es decir, no tendría efecto práctico alguno sobre el "pequeño genero humano" (Simón Bolívar) que caería una vez más víctima del militarismo estadounidense, del capital financiero internacional y de las maquinaciones de las oligarquías latinoamericanas que están organizando la destrucción de los gobiernos progresistas; y cuyos preparativos se aceleran ante el casi seguro triunfo electoral del Frente Amplio, encabezado por Tabaré Vázquez, en el Uruguay, en noviembre del año en curso y de la nueva vanguardia boliviana vinculada a la Central Obrera del país (COB), las vecindades y el MAS.

Por lo tanto, el tiempo de organización que nos queda para derrotar a la fuerte ofensiva de guerra sucia ya puesta en escena por Washington y sus lacayos, tiene que definirse y concretizarse a la mayor brevedad posible en toda América Latina, porque es, literalmente, la condición de sobrevivencia cardinal de sus gobiernos y movimientos populares progresistas, en este momento.

Yo he especificado el tiempo que nos queda o, lo que los estadounidenses llaman con una hermosa formulación gráfica "la ventana de oportunidad" (window of opportunity), en, máximo, ocho meses. Como he explicado en ensayos anteriores, ese marco de tiempo se define por dos variables importantes de la situación.

1. La probable superación de la crisis de dominación imperial después de las elecciones estadounidenses en noviembre del año en curso y, 2. el progresivo debilitamiento del gobierno de Lula que podría incapacitarlo para tomar cualquier decisión audaz integracionista después del tiempo referido.

Para derrotar la nueva fase de terrorismo de Estado proclamada por Washington, necesitamos activar rápidamente en América Latina un poderoso movimiento de la sociedad civil que haga alianza con los gobiernos progresistas del continente y del Caribe. Sólo esa fuerza combinada logrará derrotar a la ofensiva oligárquica-imperial, y sólo puede derrotarla mediante un audaz acto de constitución del Bloque Regional de Poder.

El centro de gravitación de la praxis de los movimientos y gobiernos progresistas en los próximos meses queda definido así. Batallas particulares, como la defensa ante el ALCA, hoy día pasan a segundo plano, porque si caen los gobiernos progresistas, tales programas serán impuestos sin demora por los nuevos gobiernos cipayos.

Hoy día, la batalla estratégica es por la sobrevivencia de los gobiernos y movimientos desarrollistas y progresistas de la Patria Grande, incluyendo a Cuba. La dramática carta abierta del Comandante Fidel Castro a George Bush, en la cual no falta la gloriosa y trágica reminiscencia de Espártaco, da fe de tal situación.

La enorme sensibilidad e inteligencia de Noam Chomsky, situado más lejos del teatro de guerra latinoamericano-caribeño, le ha permitido darse cuenta, a su vez, de la dramática situación y le ha motivado a agregar su poderosa voz al llamado de alerta, elogiando la gestión de Kirchner, mostrándose dudoso sobre la política de Lula y advirtiendo sobre la posibilidad de una intervención militar de Bush en Colombia y Venezuela.

"Tenemos menos tiempo que él que requiere la gestación de un niño", dice la Madre de la Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, ante la nueva amenaza del terrorismo de Estado gringo, que le desapareció a su hijo durante la dictadura de Videla. "¿Qué hacemos?"

Hablaremos con el presidente Kirchner, con Lula, con Nicanor Duarte, con Tabaré Vázquez, con Hugo Chávez, con los piqueteros, en la televisión, la radio y los periódicos, organizaremos un Cabildo Abierto Latinoamericano en Buenos Aires, el 7 de agosto, discutamos en el Foro de las Américas en Ecuador la amenaza y la contraofensiva, haremos lo posible para concientizar sobre el peligro y organizar el Bloque Regional de Poder, única fuerza capaz de aplastar la amenaza imperial y acabar de una vez por todas con la Doctrina Monroe.

Parte de esta agenda, acordada hace una semana, ya la hemos cumplido en Argentina, Uruguay, Ecuador y Venezuela. Falta extenderla rápidamente al resto de la Patria Grande, con Fidel, Noam Chomsky, Hugo Chávez y millones de héroes anónimos que se integrarán a esta batalla decisiva.

En las paredes de los barrios obreros de Montevideo, se lee la consigna dedicada al fundador del Movimiento de Liberación Nacional-Tuparamos: "Raúl Sendic vive clandestino en el corazón del pueblo... "

Podemos ampliar esa hermosa bandera, escrita con la gramática del pueblo, diciendo: "Toda la heroica historia de la Patria Grande vive clandestino en el corazón de su pueblo... ".

Cuando salga de la clandestinidad, en esta batalla decisiva por la liberación, caerá el yugo de la doctrina Monroe. Quedan ocho meses ...

Heinz Dieterich en Montevideo: "Tenemos la posibilidad de romper con la doctrina Monroe"

Advirtió que si Lula y Kirchner no negocian pago de la deuda juntos "terminarán como Goulart y Alfonsín"

Resumen Latinoamericano/Movimiento por la Democracia Participativa
MDP.


Los cuatro países que integran el Mercosur, más Venezuela y Cuba, deberían conformar, en menos de 8 meses, el denominado "Bloque Regional de Poder" para enfrentar el imperialismo de EEUU, según señaló ayer el sociólogo y catedrático alemán Heinz Dieterich, que brindó una charla anoche en el Salón Azul de la Intendencia de Montevideo.

Dieterich aseguró que "el jefe del Comando Sur de Estados Unidos" alertó al gobierno del presidente George W. Bush que en América Latina "existe una nueva amenaza emergente para los intereses de Estados Unidos" tras la llegada al poder de gobierno progresistas como son los casos de Lula en Brasil y Kirchner en Argentina.

Para evitar que estos gobiernos interfieran en los intereses de EEUU, Washington tiene planeado "reforzar los lazos con los militares de América Latina", indicó el sociólogo alemán.

No obstante, Dieterich dijo que el eje Lula-Kirchner-Chávez tiene la posibilidad de ser potenciado por figuras como el líder del EP-FA, Tabaré Vázquez, y Andrés Manuel López Obrador, si alcanzaran el poder en Uruguay y en México, respectivamente.

Dieterich dijo que ésta es "la primera vez que tenemos (la región) la posibilidad de romper con la doctrina Monroe" impuesta por los EEUU y que para ello es necesario "la unión de Venezuela, Argentina, Brasil y Cuba" porque "el destino de estos países es indisoluble".

Dieterich afirmó que "si Chávez cae" o "sin Brasil, no podemos ganar" la batalla que EEUU lanzará una vez que John Kerry, el candidato demócrata, llegue al poder en ese país, dentro de 8 meses, porque "es seguro que Bush pierda las elecciones".

Dieterich señaló que los nuevos gobiernos en Brasil y Argentina "preocupan mucho al Pentágono" y que "la extrema derecha y ultra izquierda coinciden en que hay que tumbar a Chávez" para que el eje progresista se desplome.

También afirmó que la política neoliberal fracasó y no será sustituida por el socialismo, sino por el "desarrollismo" que "es capitalismo de Estado no excluyente, es decir que deja un poco del plusproducto para los de abajo".

"Kirchner nunca ha dicho soy un revolucionario y Lula nunca ha dicho que era de izquierda", sentenció Dieterich.

Las "armas" para combatir el imperialismo de EEUU son "la deuda externa y el poder adquisitivo que tienen los países latinoamericanos" dado que "hay muchas transnacionales que viven de lo que nosotros compramos" y ese elemento, dijo, tenemos que utilizarlo a favor nuestro.

Dieterich vaticinó que si Argentina y Brasil no negocian el pago de la deuda externa juntos, "Lula y Kirchner van a terminar como João Goulart y Raúl Alfonsín", víctimas de golpes de Estado o de la ingobernabilidad.

Martín Fierro ante el Bloque Regional de Poder (BRP)

Heinz Dieterich

Rebelión/Movimiento por la Democracia Participativa
MDP.


Tres veces humillado por la oligarquía del país durante las últimas décadas el pueblo argentino trata de levantarse para encontrar el camino del futuro. Fantasmas del pensamiento de ayer, espejismos de la máquina propagandística oligárquica-imperial de hoy y virtuosos equilibristas del partidismo burgués de siempre, luchan por las cabezas de este bravo pueblo que podría errar el paso si no llegase a la plena comprensión de los potenciales y límites de la realidad que vive.

La dictadura militar con su elaborado programa de destrucción sistemática de la identidad, del amor, de la solidaridad y de la autoconfianza de las clases populares en su capacidad de construcción de un futuro libertador; después la vil derrota militar de una oficialidad corrupta, asesina e inepta, en la Guerra de las Malvinas; finalmente, la orgía de cinismo neoliberal entreguista, de la conversión ostentativa del antipatriotismo en virtud política, de la lambisconería más repugnante ante Washington en perversa expresión de relación de amor ("relaciones carnales"), todos estos golpes querían acabar de una vez por todas con "los negros", el "gauchaje" y "los indios", de esta "maldita" Argentina que no deja vivir en paz a sus dueños blancos transcaucásicos y los no tan blancos ibéricos.

Apenas veinte años han pasado que la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el "Club Atlético" y el "Gimnasio" han dejado de ser centros clandestinos de detención, tortura y desapariciones dentro de los confines de una de las ciudades más bellas y cultas del mundo, Buenos Aires. Apenas veinte años, cuando el Martín Fierro dejó atrás su épico descanso literario, para levantarse con "los negros" contra el escuálido presidente neoliberal Fernando de la Rúa ante la Casa Rosada, obligándolo a huir en helicóptero de la ira popular.

Ese "Argentinazo" o "Fierrazo" tomó a la oligarquía por sorpresa y le entregó la iniciativa estratégica a las fuerzas populares. Las contraofensivas montadas con "el turco Menem" y "el bulldog Murphy" fueron derrotadas en el último momento, llegando Néstor Kirchner al gobierno desde una posición de debilidad: no como heraldo de un triunfo masivo electoral, como Hugo Chávez, sino por default en un escenario de ruinas y campos de minas tendidos por las fuerzas de la anti-nación.

Actuando con rapidez contra algunos núcleos operativos de la conspiración, como los jueces de la Corte Suprema y los militares genocidas, Kirchner logró mantener el momentum de la iniciativa estratégica hasta el día de hoy. Sin embargo, los generales de las tropas cipayas están terminando su fase de reagrupamiento y han iniciado los primeros ataques de reconocimiento que señalan el inicio de la guerra sin cuartel, para sacar al "advenedizo" lo antes posible, del poder.

La demagógica ofensiva mediática con motivo del caso "Blumberg" y de la inseguridad; el chantaje y sabotaje del golpe energético de la transnacional española Repsol, con la clara intención de confrontar las masas con el gobierno de Kirchner y la cada vez más estridente crítica del sectarismo nacional e internacional "de izquierda", son puntos de ataque en el plan de batalla de la derecha y de Washington.

Esa ofensiva estratégica no sería posible si no fuera por tres factores claves de la escena latinoamericana: a) el regreso de la política argentina a la institucionalidad burguesa; b) el proyecto del amo hemisférico, de destruir al naciente sujeto de la segunda independencia de la Patria Grande y c) la creciente debilidad del gobierno brasileño.

La gran erupción volcánica, el Fierrazo que terminó con Fernando de la Rúa, tenía un tiempo orgánico de dinámica transformadora preestablecido; más allá de este período, inevitablemente las masas volcánicas tenían que enfriarse y, en buena medida, petrificarse. Por eso, y hasta que no se invente el perpetuum mobile de la acción social, el término de la revolución permanente o ininterrumpida es más una noción literaria o un deseo utópico que una posibilidad evolutiva real de los procesos de transformación.

La actuación del ser humano se tiene que realizar, salvo períodos cortos y excepcionales, dentro de las instituciones sociales, que son la segunda naturaleza del homo sapiens, tan importante como la primera. De ahí, que la institucionalidad del post-argentinazo iba a ser definitiva para el futuro inmediato y a mediano plazo de Argentina.

Hoy día, la energía transformadora extra-institucional está esencialmente agotada, tal como se manifiesta de múltiples maneras; pero particularmente en la virtual desaparición del movimiento de las asambleas de barrio y la fragmentación y mercantilización de muchos movimientos piqueteros.

A ese reflujo del poder de organización y movilización popular se agrega la férrea voluntad del imperialismo estadounidense de destruir con los medios que fuesen al proyecto hemisférico de liberación.

Las crecientes agresiones contra Cuba; las operaciones de liquidación política del protagonista del proyecto en México, Andrés Manuel López Obrador; el envío de un nuevo embajador estadounidense a Caracas, con la misión expresa de unificar a la oposición y tumbar a Chávez, como reveló el diario oligárquico chileno El Mercurio, así como el proceso del referendo revocatorio y las agresiones verbales del candidato presidencial John Kerry contra el Presidente venezolano, son algunos indicadores preocupantes, al respecto.

El gobierno de Inazio Lula da Silva, a su vez, se va debilitando con una crisis económica y su corolario político. Tal desarrollo prende los focos de alarma en Argentina, cuyo gobierno ha entendido que si Brasil cae, Argentina le sigue el camino. A tal grado, que un miembro del equipo de Néstor Kirchner, que había visitado Nueva York y Washington, decía en una escala en el aeropuerto de Manaus, Brasil, que Lula "está errando el camino. Tiene que decidirse y romper con el neoliberalismo porque debilita al MERCOSUR".

Ante esta situación, diferentes organizaciones sociales argentinas y latinoamericanas, desde piqueteros hasta la Unión Latinoamericana por la Democracia Participativa (ULDP) y el Cabildo Abierto Latinoamericano, han convocado para el 17 de julio a un Encuentro Nacional de Emergencia en la Capital del país, a fin de formar un Frente Común de Defensa ante la operación pinza de la oligarquía y de Washington.

El tiempo que queda para formar el Bloque Regional de Poder en la Patria Grande, no será mayor que unos seis a doce meses. Por eso es necesario, que se logre una amplia movilización de la sociedad civil latinoamericana y una fuerte presión sobre los Presidentes respectivos, en el menor tiempo posible.

El vector de esta presión de los Estados y movimientos de Nuestra América tiene que ser, sin duda alguna, el gobierno brasileño, porque es el eslabón más débil en la cadena de la defensa latinoamericana.

Esperamos que una presión más determinante del pueblo de Martín Fierro y del Estado argentino, junto con el futuro gobierno latinoamericanista del Uruguay, ayuden a cambiar el rumbo de la política de Lula.

Si no, el precio a pagar será draconiano.