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Movimiento por la Democracia Participativa

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Estado y Revolución en América Latina

Estado y Revolución en América Latina Heinz Dieterich

Movimiento por la Democracia Participativa
MDP. 26/05/04


Un problema vital en todo proceso revolucionario es la eficiencia de su sistema de conducción, es decir, la facilidad con que fluyen la información, el poder y las personas dentro del Estado y partido transformador, por una parte, y entre el Estado, la vanguardia y las masas, por otra.

Un Estado es, por definición, vertical y lo mismo sucede con las macroorganizaciones, como los partidos políticos y sindicatos, entre otras.

En este sentido, la propuesta organizativa de Lenin sobre el "centralismo democrático" no fue una fórmula exótica sobre el quehacer político o un mecanismo diluviano, sino la interpretación y aceptación adecuada de la realidad del poder a través de todos los tiempos y sociedades de clase.

Sin embargo, existen diferencias entre esas estructuras estatales en varias dimensiones, que en su conjunto definen la eficiencia del sistema:

1. la movilidad vertical de los tres elementos dentro de la pirámide de poder varía; 2. lo mismo es válido para la incidencia de flujos horizontales y la posibilidad de integrar información imprevista o de emergencia; 3. hay diferencias en la forma de procesamiento de los tres elementos en el primer anillo de poder del Presidente.

El modelo más adecuado para entender como funcionan esas estructuras de poder estatales en América Latina es, probablemente, la cebolla. En el centro de la cebolla se encuentra el Presidente, rodeado de un sinnúmero de anillos o circuitos de funcionarios que, en términos generales, alejan al Presidente del contacto directo con la realidad y la información primaria.

Tal modelo de ejecución del poder podría parecer sorprendente, pero, de hecho, muchos de los Estados latinoamericanos, sean progresistas o no, son sistemas de conducción unipersonales.

En esa anatomía del sistema de dominación burgués se revela el continuismo del sistema de dominación feudal. El Presidente burgués no es otra "cosa" que el monarca sin investidura feudal. Es el monarca del capital, no del latifundio, pero, al fin y al cabo, monarca.

Esa centralización y personalización del poder público asume en la praxis dos formas: la centralización y personalización absoluta del poder estatal en la figura del monarca secularizado, o la difusión relativa de este poder en un sistema de conducción colectiva, cuyo núcleo es, por lo general, el gabinete.

Se repiten, en el siglo XXI, las formas de ejecución del poder de la monarquía absoluta, o de la constitucional o relativa ---el rey como primus inter pares, como "primero entre iguales"--- en el Estado contemporáneo, que, por lo tanto, no podrá ser el Estado de la democracia participativa, sino que tendrá que ser sustituido por un Estado cualitativamente diferente.

La conducción por decisión colectiva vía el gabinete significa, por supuesto, una pérdida relativa del poder unipersonal del monarca, porque le proporciona a todos los miembros del colectivo un alto nivel de información, propiciando, de esta manera, la formación de alianzas con agendas e intereses propios, dentro del equipo.

La ventaja de este sistema consiste en que optimiza la calidad de las decisiones finales, porque hasta el día de hoy no se ha inventado un mejor método de optimización de decisiones que no sea el enfrentamiento democrático de posiciones diferentes. El monólogo, aunque sea el monólogo de un ente iluminado, no es el mejor método de acercamiento a la verdad objetiva.

El sistema de la monarquía absoluta dentro del Estado burgués sustituye la doctrina de la dominación colectiva por la del divide et impera --- divide y dominarás. Esto significa en la realidad que el Presidente cancela las reuniones del gabinete o las reduce a un mínimo absoluto, sustituyendo la instancia colectiva por un sistema de relaciones bilaterales con los ministros.

La información, el poder y el acceso al Presidente se compartimentalizan deliberadamente. Este recibe en privado y en exclusiva a los ministros, uno por uno, impidiéndoles a los no convocados que tengan la visión e información completa de la situación del poder.

Este sistema cuenta, por lo general, con un primer anillo de personas de absoluta confianza que rodean al Presidente. Ese grupo compacto constituye una especie de armadillo que es difícil de penetrar. Por lo general, está conformado por dos a tres ministros; el jefe de despacho del Presidente; el jefe del sistema de inteligencia de su confianza; algunos asesores de peso y, a veces, la esposa del Presidente o algún familiar.

En torno a este núcleo, que detenta el verdadero poder del Ejecutivo, se agrupan anillos cada vez más distantes que, a semejanza de lo que sucede en el sistema solar, pierden fuerza de gravitación sobre el sol (el Presidente) a raíz de su distancia.

El costo político de esta monarquía absoluta ---que pese a ser una superestructura conductora correspondiente a una sociedad feudal, es el modelo más común en la Patria Grande--- es alto. Es alto, porque la sociedad actual exige para su óptima conducción un sistema cibernético y, por lo tanto, más democrático que el anacronismo en cuestión.

Es obvio, que ningún Jefe de Estado, por más genial que sea, tiene la capacidad de procesar en el tiempo adecuado y con el detenimiento necesario los múltiples problemas que surgen cada día en la sociedad actual. Se genera, en consecuencia, un cuello de botella que sólo permite la atención a las necesidades más apremiantes o las amenazas de estabilidad más peligrosas, en lugar de una estructura institucional que permite prever y planear las contingencias de la lucha política y social.

Desde el punto de vista de los de abajo, este sistema hace virtualmente imposible tener acceso al Presidente o incidir sobre sus decisiones, porque no tienen la posibilidad de penetrar los múltiples estratos de la cebolla.

La burocracia de los anillos que rodean al Presidente solo es penetrable para los grandes poderes, en su tiempo los señores feudales y hoy, los magnates del capital y de la política.

La información primaria y la visión de las cosas que puede tener en esas circunstancias el Presidente, es, en consecuencia, esencialmente una función de la información preparada y permitida por el núcleo de poder. Sobre esta frágil base y el abrumador peso de la rutina cotidiana, el funcionario toma, entonces, las decisiones sobre el rumbo de su política que, frecuentemente, son decisiones sobre el destino de la nación.

Siendo el Estado el instrumento ejecutivo principal de la regulación y transformación de la sociedad, su permanencia en los moldes del absolutismo feudal es uno de los obstáculos principales a las causas progresistas del siglo XXI.

Sólo la sustitución del poder del monarca absoluto por una creciente expansión de la incidencia plebiscitaria sobre los asuntos trascendentales de la República, puede romper esa maldición del pasado.

La lucha por la democracia participativa postcapitalista, que en este momento pasa en la Patria Grande por la defensa y solidaridad incondicional con la Revolución Venezolana y la Revolución Cubana, es el camino para avanzar en esa tarea histórica de la humanidad.

Ocho meses para salvarnos

Heinz Dieterich

Rebelión/Movimiento por la Democracia Participativa
MDP.


"Ocho meses para consolidar el Bloque de Poder Regional (BPR), es poco", dice Nora Cortiñas de las Madres de la Plaza de Mayo, Línea Fundadora. "Es menos que el tiempo de gestación de un niño". La gente consiente.

Estamos en la Cátedra de Nora, "Economía y Derechos Humanos", en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, donde la gente se quedó sacudida por el anuncio público del Comandante del Comando Sur de Estados Unidos, General James T. Hill, que Washington pretende acabar con los gobiernos progresistas de la Patria Grande mediante nuevos golpes de Estado o la ingobernabilidad.

Particular impacto tiene la información de que "el consenso de Buenos Aires", firmado por Inazio Lula da Silva y Néstor Kirchner en octubre del año pasado, fue mencionado por Hill como parte integral de la "amenaza transnacional" del desarrollismo democrático que, según la Casa Blanca, es un peligro para el "consenso de Washington" neoliberal y el control del patio trasero.

Enrique, viejo militante clandestino ---quien ha conocido las cárceles, las torturas y el exilio de la dictadura de Videla--- había advertido sobre la inconveniencia de precisar en el tiempo la amenaza de ingobernabilidad y golpismo, adelantada por Hill y, reforzada por el subversivo expresidente Carlos Saúl Menem hace tres días cuando confió a un diario brasileño, que "no será fácil" que Néstor Kirchner llegue al fin de su mandato constitucional; emulando, de esta manera, a otro expresidente subversivo, el venezolano Carlos Andrés Pérez que acaba de anunciar, una vez más, que la única manera de destituir al presidente constitucional Hugo Chávez es por "la vía de las armas" y que Chávez no llegará al "fin de año".

Enrique tiene, por supuesto, razón con su advertencia sobre las trampas del pronóstico en materia política y la eventual pérdida de reputación del autor de la predicción, cuando los tiempos del evento previsto (golpe o ingobernabilidad) no se cumplen.

Sin embargo, aquí hay un dilema irresoluble entre la cautela de las hipótesis del trabajo científico y la necesidad política de derrotar un proyecto de terrorismo de Estado que ya está en marcha. Este dilema emana de la naturaleza misma del quehacer político.

Tanto la sociedad como el sujeto son sistemas dinámicos complejos (SDC), cuya praxis es la resultante de una combinación de cuatro lógicas de comportamiento, que pueden definirse como lineales o deterministas, no-lineales, probabilísticas y caótica. Ese carácter dinámico complejo hace difícil prever sus acciones del futuro, porque pequeñas variaciones en los parámetros del sistema pueden generar modificaciones extraordinarias, según el estado del sistema.

La invasión a Irak es un buen ejemplo. Durante meses, el hecho de la matanza cotidiana de civiles iraquíes no tuvo importancia alguna para la opinión pública en Estados Unidos. Ahora, la publicación de algunas fotos de iraquíes torturados por la Central de Inteligencia (CIA) estadounidense y la policía militar han puesto en peligro hasta al poderoso y prepotente Secretario de Defensa de George Bush.

Para protegerse ante esta difícil situación de predicción, el científico se protege generalmente, asignándole a los parámetros de la hipótesis márgenes de error considerables. Justo lo que propuso mi amigo Enrique, con buen sentido común: "Dí, que la oportunidad para hacer el Bloque Regional de Poder sólo existe durante un cierto tiempo, no digas que sólo tenemos ocho meses."

Tal estrategia que en la metodología se conoce como "inmunizar" a la hipótesis o al pronóstico, tendría, sin embargo, en la actual situación, un costo muy alto. Una amenaza ominosa en un horizonte de tiempo nebuloso, recibirá en los sistemas psicológicos del homo sapiens una cariñosa pero enérgica patada en el culo, que la enviará al sótano de los archivos muertos, donde descansará en paz al lado de las demás angustias abstractas.

Es decir, no tendría efecto práctico alguno sobre el "pequeño genero humano" (Simón Bolívar) que caería una vez más víctima del militarismo estadounidense, del capital financiero internacional y de las maquinaciones de las oligarquías latinoamericanas que están organizando la destrucción de los gobiernos progresistas; y cuyos preparativos se aceleran ante el casi seguro triunfo electoral del Frente Amplio, encabezado por Tabaré Vázquez, en el Uruguay, en noviembre del año en curso y de la nueva vanguardia boliviana vinculada a la Central Obrera del país (COB), las vecindades y el MAS.

Por lo tanto, el tiempo de organización que nos queda para derrotar a la fuerte ofensiva de guerra sucia ya puesta en escena por Washington y sus lacayos, tiene que definirse y concretizarse a la mayor brevedad posible en toda América Latina, porque es, literalmente, la condición de sobrevivencia cardinal de sus gobiernos y movimientos populares progresistas, en este momento.

Yo he especificado el tiempo que nos queda o, lo que los estadounidenses llaman con una hermosa formulación gráfica "la ventana de oportunidad" (window of opportunity), en, máximo, ocho meses. Como he explicado en ensayos anteriores, ese marco de tiempo se define por dos variables importantes de la situación.

1. La probable superación de la crisis de dominación imperial después de las elecciones estadounidenses en noviembre del año en curso y, 2. el progresivo debilitamiento del gobierno de Lula que podría incapacitarlo para tomar cualquier decisión audaz integracionista después del tiempo referido.

Para derrotar la nueva fase de terrorismo de Estado proclamada por Washington, necesitamos activar rápidamente en América Latina un poderoso movimiento de la sociedad civil que haga alianza con los gobiernos progresistas del continente y del Caribe. Sólo esa fuerza combinada logrará derrotar a la ofensiva oligárquica-imperial, y sólo puede derrotarla mediante un audaz acto de constitución del Bloque Regional de Poder.

El centro de gravitación de la praxis de los movimientos y gobiernos progresistas en los próximos meses queda definido así. Batallas particulares, como la defensa ante el ALCA, hoy día pasan a segundo plano, porque si caen los gobiernos progresistas, tales programas serán impuestos sin demora por los nuevos gobiernos cipayos.

Hoy día, la batalla estratégica es por la sobrevivencia de los gobiernos y movimientos desarrollistas y progresistas de la Patria Grande, incluyendo a Cuba. La dramática carta abierta del Comandante Fidel Castro a George Bush, en la cual no falta la gloriosa y trágica reminiscencia de Espártaco, da fe de tal situación.

La enorme sensibilidad e inteligencia de Noam Chomsky, situado más lejos del teatro de guerra latinoamericano-caribeño, le ha permitido darse cuenta, a su vez, de la dramática situación y le ha motivado a agregar su poderosa voz al llamado de alerta, elogiando la gestión de Kirchner, mostrándose dudoso sobre la política de Lula y advirtiendo sobre la posibilidad de una intervención militar de Bush en Colombia y Venezuela.

"Tenemos menos tiempo que él que requiere la gestación de un niño", dice la Madre de la Plaza de Mayo, Nora Cortiñas, ante la nueva amenaza del terrorismo de Estado gringo, que le desapareció a su hijo durante la dictadura de Videla. "¿Qué hacemos?"

Hablaremos con el presidente Kirchner, con Lula, con Nicanor Duarte, con Tabaré Vázquez, con Hugo Chávez, con los piqueteros, en la televisión, la radio y los periódicos, organizaremos un Cabildo Abierto Latinoamericano en Buenos Aires, el 7 de agosto, discutamos en el Foro de las Américas en Ecuador la amenaza y la contraofensiva, haremos lo posible para concientizar sobre el peligro y organizar el Bloque Regional de Poder, única fuerza capaz de aplastar la amenaza imperial y acabar de una vez por todas con la Doctrina Monroe.

Parte de esta agenda, acordada hace una semana, ya la hemos cumplido en Argentina, Uruguay, Ecuador y Venezuela. Falta extenderla rápidamente al resto de la Patria Grande, con Fidel, Noam Chomsky, Hugo Chávez y millones de héroes anónimos que se integrarán a esta batalla decisiva.

En las paredes de los barrios obreros de Montevideo, se lee la consigna dedicada al fundador del Movimiento de Liberación Nacional-Tuparamos: "Raúl Sendic vive clandestino en el corazón del pueblo... "

Podemos ampliar esa hermosa bandera, escrita con la gramática del pueblo, diciendo: "Toda la heroica historia de la Patria Grande vive clandestino en el corazón de su pueblo... ".

Cuando salga de la clandestinidad, en esta batalla decisiva por la liberación, caerá el yugo de la doctrina Monroe. Quedan ocho meses ...

Heinz Dieterich en Montevideo: "Tenemos la posibilidad de romper con la doctrina Monroe"

Advirtió que si Lula y Kirchner no negocian pago de la deuda juntos "terminarán como Goulart y Alfonsín"

Resumen Latinoamericano/Movimiento por la Democracia Participativa
MDP.


Los cuatro países que integran el Mercosur, más Venezuela y Cuba, deberían conformar, en menos de 8 meses, el denominado "Bloque Regional de Poder" para enfrentar el imperialismo de EEUU, según señaló ayer el sociólogo y catedrático alemán Heinz Dieterich, que brindó una charla anoche en el Salón Azul de la Intendencia de Montevideo.

Dieterich aseguró que "el jefe del Comando Sur de Estados Unidos" alertó al gobierno del presidente George W. Bush que en América Latina "existe una nueva amenaza emergente para los intereses de Estados Unidos" tras la llegada al poder de gobierno progresistas como son los casos de Lula en Brasil y Kirchner en Argentina.

Para evitar que estos gobiernos interfieran en los intereses de EEUU, Washington tiene planeado "reforzar los lazos con los militares de América Latina", indicó el sociólogo alemán.

No obstante, Dieterich dijo que el eje Lula-Kirchner-Chávez tiene la posibilidad de ser potenciado por figuras como el líder del EP-FA, Tabaré Vázquez, y Andrés Manuel López Obrador, si alcanzaran el poder en Uruguay y en México, respectivamente.

Dieterich dijo que ésta es "la primera vez que tenemos (la región) la posibilidad de romper con la doctrina Monroe" impuesta por los EEUU y que para ello es necesario "la unión de Venezuela, Argentina, Brasil y Cuba" porque "el destino de estos países es indisoluble".

Dieterich afirmó que "si Chávez cae" o "sin Brasil, no podemos ganar" la batalla que EEUU lanzará una vez que John Kerry, el candidato demócrata, llegue al poder en ese país, dentro de 8 meses, porque "es seguro que Bush pierda las elecciones".

Dieterich señaló que los nuevos gobiernos en Brasil y Argentina "preocupan mucho al Pentágono" y que "la extrema derecha y ultra izquierda coinciden en que hay que tumbar a Chávez" para que el eje progresista se desplome.

También afirmó que la política neoliberal fracasó y no será sustituida por el socialismo, sino por el "desarrollismo" que "es capitalismo de Estado no excluyente, es decir que deja un poco del plusproducto para los de abajo".

"Kirchner nunca ha dicho soy un revolucionario y Lula nunca ha dicho que era de izquierda", sentenció Dieterich.

Las "armas" para combatir el imperialismo de EEUU son "la deuda externa y el poder adquisitivo que tienen los países latinoamericanos" dado que "hay muchas transnacionales que viven de lo que nosotros compramos" y ese elemento, dijo, tenemos que utilizarlo a favor nuestro.

Dieterich vaticinó que si Argentina y Brasil no negocian el pago de la deuda externa juntos, "Lula y Kirchner van a terminar como João Goulart y Raúl Alfonsín", víctimas de golpes de Estado o de la ingobernabilidad.

Martín Fierro ante el Bloque Regional de Poder (BRP)

Heinz Dieterich

Rebelión/Movimiento por la Democracia Participativa
MDP.


Tres veces humillado por la oligarquía del país durante las últimas décadas el pueblo argentino trata de levantarse para encontrar el camino del futuro. Fantasmas del pensamiento de ayer, espejismos de la máquina propagandística oligárquica-imperial de hoy y virtuosos equilibristas del partidismo burgués de siempre, luchan por las cabezas de este bravo pueblo que podría errar el paso si no llegase a la plena comprensión de los potenciales y límites de la realidad que vive.

La dictadura militar con su elaborado programa de destrucción sistemática de la identidad, del amor, de la solidaridad y de la autoconfianza de las clases populares en su capacidad de construcción de un futuro libertador; después la vil derrota militar de una oficialidad corrupta, asesina e inepta, en la Guerra de las Malvinas; finalmente, la orgía de cinismo neoliberal entreguista, de la conversión ostentativa del antipatriotismo en virtud política, de la lambisconería más repugnante ante Washington en perversa expresión de relación de amor ("relaciones carnales"), todos estos golpes querían acabar de una vez por todas con "los negros", el "gauchaje" y "los indios", de esta "maldita" Argentina que no deja vivir en paz a sus dueños blancos transcaucásicos y los no tan blancos ibéricos.

Apenas veinte años han pasado que la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el "Club Atlético" y el "Gimnasio" han dejado de ser centros clandestinos de detención, tortura y desapariciones dentro de los confines de una de las ciudades más bellas y cultas del mundo, Buenos Aires. Apenas veinte años, cuando el Martín Fierro dejó atrás su épico descanso literario, para levantarse con "los negros" contra el escuálido presidente neoliberal Fernando de la Rúa ante la Casa Rosada, obligándolo a huir en helicóptero de la ira popular.

Ese "Argentinazo" o "Fierrazo" tomó a la oligarquía por sorpresa y le entregó la iniciativa estratégica a las fuerzas populares. Las contraofensivas montadas con "el turco Menem" y "el bulldog Murphy" fueron derrotadas en el último momento, llegando Néstor Kirchner al gobierno desde una posición de debilidad: no como heraldo de un triunfo masivo electoral, como Hugo Chávez, sino por default en un escenario de ruinas y campos de minas tendidos por las fuerzas de la anti-nación.

Actuando con rapidez contra algunos núcleos operativos de la conspiración, como los jueces de la Corte Suprema y los militares genocidas, Kirchner logró mantener el momentum de la iniciativa estratégica hasta el día de hoy. Sin embargo, los generales de las tropas cipayas están terminando su fase de reagrupamiento y han iniciado los primeros ataques de reconocimiento que señalan el inicio de la guerra sin cuartel, para sacar al "advenedizo" lo antes posible, del poder.

La demagógica ofensiva mediática con motivo del caso "Blumberg" y de la inseguridad; el chantaje y sabotaje del golpe energético de la transnacional española Repsol, con la clara intención de confrontar las masas con el gobierno de Kirchner y la cada vez más estridente crítica del sectarismo nacional e internacional "de izquierda", son puntos de ataque en el plan de batalla de la derecha y de Washington.

Esa ofensiva estratégica no sería posible si no fuera por tres factores claves de la escena latinoamericana: a) el regreso de la política argentina a la institucionalidad burguesa; b) el proyecto del amo hemisférico, de destruir al naciente sujeto de la segunda independencia de la Patria Grande y c) la creciente debilidad del gobierno brasileño.

La gran erupción volcánica, el Fierrazo que terminó con Fernando de la Rúa, tenía un tiempo orgánico de dinámica transformadora preestablecido; más allá de este período, inevitablemente las masas volcánicas tenían que enfriarse y, en buena medida, petrificarse. Por eso, y hasta que no se invente el perpetuum mobile de la acción social, el término de la revolución permanente o ininterrumpida es más una noción literaria o un deseo utópico que una posibilidad evolutiva real de los procesos de transformación.

La actuación del ser humano se tiene que realizar, salvo períodos cortos y excepcionales, dentro de las instituciones sociales, que son la segunda naturaleza del homo sapiens, tan importante como la primera. De ahí, que la institucionalidad del post-argentinazo iba a ser definitiva para el futuro inmediato y a mediano plazo de Argentina.

Hoy día, la energía transformadora extra-institucional está esencialmente agotada, tal como se manifiesta de múltiples maneras; pero particularmente en la virtual desaparición del movimiento de las asambleas de barrio y la fragmentación y mercantilización de muchos movimientos piqueteros.

A ese reflujo del poder de organización y movilización popular se agrega la férrea voluntad del imperialismo estadounidense de destruir con los medios que fuesen al proyecto hemisférico de liberación.

Las crecientes agresiones contra Cuba; las operaciones de liquidación política del protagonista del proyecto en México, Andrés Manuel López Obrador; el envío de un nuevo embajador estadounidense a Caracas, con la misión expresa de unificar a la oposición y tumbar a Chávez, como reveló el diario oligárquico chileno El Mercurio, así como el proceso del referendo revocatorio y las agresiones verbales del candidato presidencial John Kerry contra el Presidente venezolano, son algunos indicadores preocupantes, al respecto.

El gobierno de Inazio Lula da Silva, a su vez, se va debilitando con una crisis económica y su corolario político. Tal desarrollo prende los focos de alarma en Argentina, cuyo gobierno ha entendido que si Brasil cae, Argentina le sigue el camino. A tal grado, que un miembro del equipo de Néstor Kirchner, que había visitado Nueva York y Washington, decía en una escala en el aeropuerto de Manaus, Brasil, que Lula "está errando el camino. Tiene que decidirse y romper con el neoliberalismo porque debilita al MERCOSUR".

Ante esta situación, diferentes organizaciones sociales argentinas y latinoamericanas, desde piqueteros hasta la Unión Latinoamericana por la Democracia Participativa (ULDP) y el Cabildo Abierto Latinoamericano, han convocado para el 17 de julio a un Encuentro Nacional de Emergencia en la Capital del país, a fin de formar un Frente Común de Defensa ante la operación pinza de la oligarquía y de Washington.

El tiempo que queda para formar el Bloque Regional de Poder en la Patria Grande, no será mayor que unos seis a doce meses. Por eso es necesario, que se logre una amplia movilización de la sociedad civil latinoamericana y una fuerte presión sobre los Presidentes respectivos, en el menor tiempo posible.

El vector de esta presión de los Estados y movimientos de Nuestra América tiene que ser, sin duda alguna, el gobierno brasileño, porque es el eslabón más débil en la cadena de la defensa latinoamericana.

Esperamos que una presión más determinante del pueblo de Martín Fierro y del Estado argentino, junto con el futuro gobierno latinoamericanista del Uruguay, ayuden a cambiar el rumbo de la política de Lula.

Si no, el precio a pagar será draconiano.

Vanguardiza Venezuela el Bloque Regional de Poder (BRP)

Vanguardiza Venezuela el Bloque Regional de Poder (BRP) Heinz Dieterich

Rebelión/Movimiento por la Democracia Participativa
MDP.


Con una tremenda erupción de energía integrativa el Presidente Hugo Chávez trata de avanzar la formación del Bloque Regional de Poder (BRP) ---que con gran cariño llama la "Unión del Sur"--- sabiendo que el destino de la Revolución Bolivariana y del resto de los países latinoamericanos es, esencialmente, una función de esta integración.

Tiene también una aguda noción del vector tiempo que "pesa" sobre el proyecto, porque sabe que la coyuntura actual de la integración posible de la Patria Grande será corta. Por una parte, la crisis del imperialismo estadounidense, causada por la ineptitud del equipo de Bush, será pasajera. Por lo tanto. El Bloque de Poder Regional tendrá que estar consolidado, cuando el imperio salga de su crisis actual.

Por otra parte, proyectos desarrollistas nacionales y autonómicos como el de Néstor Kirchner en Argentina y el de Inazio Lula da Silva en Brasil, tienden hacia una rápida evolución de sus contradicciones que suelen llevar el proceso hacia el fracaso de la ingobernabilidad o del golpe militar. En la actual coyuntura tal desenlace trágico sólo puede evitarse mediante la integración acelerada del BRP.

Entre las múltiples iniciativas de la agenda integracionista que el Presidente ha iniciado o acompañado en los últimos meses, está el apoyo al presidente argentino Néstor Kirchner. Kirchner, apreciado por Hugo Chávez como "un presidente honesto, firme, un hombre de palabra", sufre actualmente el mismo proceso de desestabilización oligárquica-sectarista al que está sometido la Revolución Venezolana y el gobernador del Distrito Federal y candidato presidencial mexicano, Andrés Manuel López Obrador, quien es la encarnación azteca de la ola de desarrollismo democrático que sacude el subcontinente en el proceso de reemplazo del neoliberalismo continental.

Cuando Néstor Kirchner llamó a Hugo Chávez por teléfono, pidiéndole ayuda contra la desestabilización de las corporaciones transnacionales energéticas, el presidente venezolano convocó de inmediato a uno de los pesos pesados del mundo energético, el Dr. Alí Rodríguez, para sacar al amigo gaucho del apuro.

El Dr. Alí, ex Presidente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), ex Jefe guerrillero de la Ciudad de Caracas y actual Presidente de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PdVSA), se desplazó en misión de emergencia a Buenos Aires para reforzar las defensas contra el golpe de Estado energético que la oligarquía y el imperialismo estaban tramando.

El sólo hecho de su presencia en el puerto mandó un mensaje fuerte a los conspiradores: el Presidente Kirchner no está sólo y si quieren quebrarlo por la vía energética tendrán que vencer primero a una de las empresas transnacionales más poderosas de esa rama en el mundo, que, además, acaba de salir victoriosa de un golpe de Estado petrolero en su propio país y, por lo tanto, no sólo tiene los recursos tecnológicos y financieros para ayudar al gobierno amigo, sino también el know how contrasubversivo.

El experimentado negociador, sereno, austero e integrador por naturaleza, llegó de inmediato a un acuerdo con la Casa Rosada. Sacrificando ganancias en otros mercados en aras de la solidaridad e integración latinoamericana, PdVSA enviará 700 mil toneladas de fuel oil y 250 mil de gasoil a Argentina. Este cinco de mayo, el primer envío de cientos de miles de barriles llegará a Buenos Aires para ayudar al pueblo y gobierno argentino.

Durante esta misión se reveló también el problema del suministro energético para el Paraguay. Este problema es doble. Por una parte, el río Paraná no permite el paso de los grandes tanqueros de petróleo y, por otra, Paraguay importa energéticos de alto valor agregado. Una refinería cerca de Asunción podría solucionar ese problema y convertirse en un importantísimo factor de ahorro de divisas.

Este es un escenario que dentro de la filosofía de integración latinoamericana por "la complementaridad energética", del Dr. Alí Rodríguez, podría resolverse a través del enorme conocimiento y capital de PdVSA. De ahí que pronto pudiéramos ser testigos de un nuevo acto de solidaridad concreta bolivariana en el Cono Sur.

En otro frente de integración, el televisivo, también nos estamos acercando a un paso trascendental que consiste en la creación de lo que el Presidente Chávez suele llamar la "Televisión del Sur". Durante el Foro Social de las Américas (FSA), que se realizará en Quito, Ecuador durante el mes de julio, se transmitirá por primera vez para Venezuela, Argentina, Cuba y Brasil, en directo, las actividades de dicho evento.

Faltan todavía algunos cabos por atar, pero la probable configuración de la red será como sigue. El Canal 8 del Estado venezolano levantará, junto con la TV ecuatoriana "Gama", la señal para la transmisión satelital que será retransmitida después de diversas maneras, entre otras, por cable.

En Brasil, el enlace es con la TV Comunitaria que cuenta hoy con más de sesenta estaciones en las grandes ciudades del país. Probablemente la TV-Paraná Educativa se integrará con una señal que alcanza toda América Latina y el sur de Estados Unidos. De Argentina participará el Canal 7 (estatal), de Venezuela el Canal 8 y el nuevo canal cultural estatal Vive TV, y en el Caribe la Televisión Cubana.

Paralelamente, la TV Senado de Brasil trabaja en la elaboración de un proyecto de televisión internacional brasileña que podría entroncar en el futuro con esta red de transmisión del FSA.

De esta red televisiva podría y debería nacer un sistema integrado de agencias de noticias, transmisoras radiofónicas y estaciones de televisión latinoamericanistas que nos podría liberar de las mentiras de CNN, del eurocentrismo de la BBC y de las imbecilidades y tergiversaciones de las televisoras oligárquicas criollas.

La importancia trascendental de tal medio hemisférico no requiere mayor debate: en el ejemplo de Al Yazeera se evidencia que la lucha contra el imperialismo no puede ser ganada sin la existencia de medios de comunicación masivos propios que defiendan los intereses regionales.

Otra iniciativa cultural latinoamericana de significado nace de un grupo de jóvenes periodistas y comunicadores venezolanos, como Ernesto Villegas del Canal 8 y la directora de Vive TV, Blanca Ekehout, quienes ---apoyados por periodistas de Brasil, Argentina, Ecuador, México y Europa--- trabajan en la creación de un nuevo "Premio de Periodismo Latinoamericano Simón Bolívar", ante el desprestigio del Premio periodismo Rey de España que se ha convertido en un instrumento de agresión cultural del imperialismo europeo contra los movimientos y Estados progresistas de la Patria Grande, premiando a golpistas y falsificadores mediáticos internacionales.

No menos trascendental que esas iniciativas en la esfera cultural latinoamericana es el "Encuentro de Militares Bolivarianos por la Democracia e Integración Latinoamericana y del Caribe", que se llevará a cabo entre el primero y cinco de julio en el teatro Teresa Carreño de Caracas, convocado por la ONG "Frente Cívico-Militar Bolivariano de Venezuela", cuya asistencia contará con la participación de unos trescientos militares retirados y en reserva, de toda América Latina y del Caribe. Esa reunión dará un impulso fuerte a la vital integración militar del Bloque Regional de Poder.

Esa dinámica sería, en cierto sentido, la extensión regional de una política nacional impulsada por el Presidente Chávez y los liderazgos de las Fuerzas Armadas venezolanas que se dirige hacia la independencia tecnológica y militar de la Revolución Bolivariana.

La repotenciación de los tanques AMX-13 C90 mediante la reingeniería del cerebro electrónico de sus cajas de cambio, realizada por científicos venezolanos; el aumento de la eficiencia de combate de los cazabombarderos F-16 y de las fragatas de la marina de guerra; la adquisición de lanchas patrulleras "Piraña"; las reformas del Comando General del Ejército, orientadas hacia una mayor funcionalidad de las estructuras de las fuerzas terrestres y el retiro de los oficiales venezolanos de la infame Escuela de las Américas (USARSA), en Fort Benning, son expresiones de dicha tendencia hacia la necesaria independización y optimización de las Fuerzas Armadas latinoamericanas, dentro de un proceso de recuperación de la soberanía militar de la Patria Grande.

Para avanzar rápidamente en la integración económica concreta de la Unión del Sur ---proceso que el Presidente Chávez llamó en algún momento, en contraposición al ALCA, el ALBA--- se está concretizando por diversas instituciones venezolanas un concurso internacional respectivo vía el Internet.

La idea básica consiste en accesar los recursos intelectuales de la humanidad mediante el Internet, para que contribuyan con propuestas concretas a las grandes áreas de integración económica latinoamericana, como son: los servicios e instituciones financieros, los sectores con tecnología de punta, el pequeño y mediano empresario, el cooperativismo, el campesinado, la deuda externa y los términos de intercambio, entre otros.

Tal iniciativa sobre la dinámica integracionista económica del Bloque Regional de Poder contará con un jurado internacional que seleccionará los mejores trabajos, para integrar los conocimientos elaborados y su discusión en los grandes congresos de diciembre en Caracas y el Foro Social Mundial de Porto Alegre. Todo indica que la convocatoria será hecha pronto por la Presidencia de la República, el Ministerio de Producción y Comercio y Petróleos de Venezuela (PdVSA).

Del 2 al 4 de diciembre se realizará en Caracas un congreso propositivo con intelectuales y activistas, denominado "Por la Unión del Sur. En Defensa de la Humanidad", que está siendo organizado por el viceministerio de Cultura de Venezuela, con el apoyo de un Comité Internacional Organizador (CIO) constituido durante la última Feria Internacional del Libro de La Habana.

Ese evento se encuentra dentro de la continuidad del encuentro mexicano "En Defensa de la Humanidad", del año 2003; y del encuentro "La Humanidad frente al Imperialismo", del 26 al 30 de abril, 2004, en Oviedo, Asturias. A diferencia del encuentro mexicano que resultó un tanto estéril, y acorde con la tónica del seminario de Oviedo y los acuerdos de la Feria del Libro de La Habana, el Congreso "Por la Unión del Sur. En Defensa de la Humanidad" será realizado por miembros de los movimientos sociales y los intelectuales, dentro de una perspectiva concreta de transición anticapitalista a través de la Unión del Sur.

Algunos días antes, a fines de noviembre, y dentro de la misma perspectiva latinoamericanista y transformadora concreta, se llevará a cabo un importante seminario internacional con personalidades científicas internacionales, en el Estado venezolano de Anzoategui.

Finalmente, en la segunda semana de diciembre se realizará el Segundo Congreso Bolivariano de los Pueblos que pretende compartir y socializar los contenidos y experiencias de la Revolución Bolivariana con los movimientos sociales del Continente, a fin de llevar la llama de la liberación a todos los países de la Patria Grande.

Toda esa dinámica integracionista regional desplegada por Venezuela podría y debería desembocar en el Foro Social Mundial de Porto Alegre que felizmente ha decidido dejar el desgastado formato de las lamentaciones y diagnósticos atrás, para priorizar la dimensión de las acciones que son necesarias para acabar con el sistema actual.

Después de tres golpes de Estado imperial-oligárquicos fallidos, el proceso bolivariano finalmente comienza a asumir en la práctica la dimensión sistémica-regional que es la conditio sine qua non (condición imprescindible) de su propia sobrevivencia.

El Libertador había formulado esta condición de vida o muerte del proyecto bolivariano en una carta a Santander, representante, al igual que Páez, de la fracción neoliberal criolla de la independencia. Estando en una de sus campañas libertadoras, pedía recursos financieros y humanos para la guerra en el sur.

Santander, con una visión localista de la guerra, respondió que no veía necesario ni legítimo gastar recursos de Venezuela en la liberación del Perú y Alto Perú y que, por lo tanto, se oponía a la solicitud.

Fue entonces, cuando El Libertador le aleccionó que de nada servía haber liberado a Venezuela y Colombia, si no se liberara a la Patria Grande entera. Que la destrucción del colonialismo español como sistema en América Latina era la conditio sine qua non de la futura independencia de los pueblos latinoamericanos.

De lo contrario, el imperio regresaría tarde o temprano para arrasar con los archipiélagos de la libertad ganados con las armas.

¡No hay nada más verdadero hoy día en la Patria Grande que esa verdad del Libertador!