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Movimiento por la Democracia Participativa

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Washington anexa la Amazonia: las cancillerías latinoamericanas se duermen (II y última)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP

5. Los operadores de la anexión Monroeísta de la Amazonia

5.1 La Organización de Estados Americanos: “sleeping with the enemy”

La OEA no requiere de una reseña extensiva. Su calificación histórica de “Departamento colonial de Estados Unidos” por parte de Che Guevara sigue vigente. De hecho, en este momento más que nunca, porque su Secretario General interino, Luigi R. Einaudi es un peso pesado del establishment de política exterior estadounidense, desde la Rand Corporation, el Council on Foreign Relations y el Woodrow Wilson Center hasta el Departamento de Estado de Condoleeza Rice, que junto con el Pentágono conduce la guerra mundial contra el “terrorismo”. Ronald Reagan, el criminal de guerra que destruyó al gobierno sandinista mediante la agresión militar, distinguió a Einaudi por sus servicios, y de 1995 a 1998 fue el Enviado Especial de Washington para las negociaciones de paz entre Ecuador y Perú, que fueron la precondición para instrumentalizar ambas Fuerzas Armadas para el Plan Colombia.

La reanexión Monroeísta de Ameríca Latina es parte de la guerra mundial por la supremacía estadounidense y la OEA es una de las principales puntas de lanza que usa Washington en sus cuatro frentes de ataque: 1. la militarización de la Patria Grande mediante el Pentagonísmo; 2. la destrucción de su soberanía política mediante la Carta Democrática Interamericana (CDI); 3. la apropiación de la Amazonia mediante la actualización neocolonial de la OTCA y, 4. la imposición del Área de Libre Comercio de las América (ALCA).

Rubén M. Perina, Coordinador del área de Fortalecimiento Institucional de la Unidad para la Promoción de la Democracia (UPD), de la Secretaría General de la OEA, expresa con claridad la política que Einaudi, la burocracia de la OEA y el Departamento de Estado tratan de imponer: En el nuevo contexto latinoamericano, cada uno de los estados-naciones del hemisferio “ve su propia seguridad reflejada en la seguridad, estabilidad y continuidad de cada una de las democracias de la región. Desde esta perspectiva, la democracia es indivisible. La amenaza a una democracia es amenaza a todas las democracias del hemisferio… Este contexto requiere, por lo tanto, por parte de los Estados miembros, el desarrollo y uso de nuevas y efectivas normas e instrumentos interamericanos que permitan proteger, defender y fortalecer colectivamente cada una de esas democracias.”

Dentro de esa “construcción de un régimen democrático interamericano” la OEA tiene dos posibilidades de actuar, dice Perina: a) como “institución central pero no exclusiva del sistema interamericano, utilizando complementariamente arreglos subregionales (MERCOSUR, Grupo de Río, Centroamérica)”, o b) “actuando unilateralmente”. Más claro ni el agua.

Ofrecer en esas condiciones a Einaudi y la OEA, volverse un elemento operativo en la estructuración de un plan maestro (!) sobre el agua y la biodiversidad de la Amazonia, tal como hizo Arteaga, es equivalente a un pastor que entrega el cuidado del rebaño a los lobos. Es difícil creer que ese debe ser el papel de la Secretaria General de una institución latinoamericana que debe proteger y conservar para los sudamericanos la riqueza más importante que poseen.

De hecho, el Acuerdo Arteaga-Einaudi abre el camino intervencionista a la amplia burocracia formal e informal del Estado Global imperialista, porque el sistema está estructurado como una red de redes o como las Matruschkas rusas. Por ejemplo, la Global Environmental Facility (GEF), que financia el primer proyecto del Tratado, tiene tres agencias operativas: el United Nations Development Programme (UNDP), el United Nations Environment Programme (UNEP) y el Banco Mundial, cada una con sus ramificaciones mundiales. Al mismo tiempo, el GEF es asistido por un Consejo de Asesoría Técnica y Científica (STAP). Este STAP está encabezado por una ciudadana ecuatoriana: Yolanda Kakabadse. La señora Kakabadse, ex Ministra de Ecología del Ecuador (1998-2000) es, a su vez, miembro del Consejo de Directores de la Fundación Ford, del World Wide Fund-International, del Consejo de Directores del World Resources Institute y del Consejo de Asesores Internacionales de INBio, entre otras.

Ante el desastroso rumbo del Titanic tropical, llamado OTCA, la gran esperanza de los patriotas latinoamericanas es, que se aparezca oportunamente un iceberg político en la escena que la frene abruptamente. Y todo indica que el único iceberg disponible para tal tarea es Alí Rodríguez, el nuevo Canciller venezolano, que tiene el peso y la estatura internacional necesarios para tal tarea.

5.2 Lucio Gutiérrez y Rosalía Arteaga

El gobierno del Coronel Lucio Gutiérrez que llegó con financiamientos ilícitos de Taiwan, otras fuentes financieras oscuras, incluyendo un narcotraficante, y el apoyo directo de Washington a la Presidencia del país, logró la investidura de la Señora Arteaga como Secretaria General de la OTCA, ante el estado generalizado de amnesia de la diplomacia suramericana.

Desde entonces, ha sido uno de los Presidentes más dóciles al servicio de Washington, tal como volvió a demostrar con su decisión de convertir la base aérea de Tena en una importante base de apoyo aéreo al Plan Colombia de Bush-Uribe, y de enviar 4000 soldados adicionales a la frontera con Colombia, para cooperar con el plan de yunque-martillo del Comando Sur de Estados Unidos.

En lo interno se destaca por el uso de métodos de guerra sucia contra disidentes, como las amenazas de muerte contra su ex mano derecha, el Coronel Patricio Acosta; el asalto a la oficina del ex Comandante del Ejército ecuatoriano y miembro del Grupo de Monitoreo del Plan Colombia, el General René Vargas Pazos; las amenazas públicas contra periodistas y un golpe de Estado jurídico contra las Supremas Cortes de Justicia del país.

Es necesario prestar más atención a América Latina, “el continente de la esperanza”, afirmó Rosalía Arteaga durante la firma del Acuerdo en la capital estadounidense y ofreció los buenos servicios de la OTCA “para la resolución de conflictos, si es necesario”. No estaría mal que la Doctora empezara en su país natal, donde decenas de miles de ecuatorianos tratan vanamente de obtener justicia ante las destrucciones ecológicas causadas por la Chevron Texaco, problema en el cual la OTCA y su Jefa han brillado por su ausencia. (Ver artículo “Chevron Texaco…”, en “la página de Dieterich”, en rebelion, 23.3.05.)

O podría empezar también con el reclamo de la Unión Europea que a finales del 2004 se quejó públicamente, de que el gobierno del Coronel Lucio Gutiérrez haya sido incapaz de “utilizar un solo euro” de los 17 millones de euros, equivalentes a 21 millones de dólares, que ha donado para proyectos medioambientales en las provincias fronterizas de Esmeraldas, Carchi y Sucumbios. Da la casualidad que la capital de la provincia amazónica de Sucumbios es Nueva Loja, donde se realiza el juicio contra la Chevron Texaco, con abogados ecuatorianos y estadounidenses que tienen que autofinanciar su trabajo y con miles de dañados que no disponen de ingresos para vivir dignamente. ¿No sería bueno que la OTCA ofreciera sus buenos servicios de “conflict solutions” para descongelar algunos de esos 17 millones de euros para las víctimas ecuatorianas?

La doctora aprovechó su estancia en Washington, sin embargo, para hacer una aportación sustanciosa al desarrollo de la geofísica. Inspirada, probablemente, por el “año de Einstein”, ofreció un nuevo teorema sobre el origen de los Tsunamis en Asia: “Todo lo que hacemos en la Amazonia afecta a los cambios climáticos e influencia los Tsunamis en Asia.” Que la deforestación amazónica incide sobre el clima, lo sabíamos. Pero que afecta también el movimiento de las placas tectónicas del globo es una tremenda novedad científica. Felicidades.

6. ¿Cuándo actuarán las cancillerías sudamericanas?

El hecho de que las cancillerías sudamericanas le permiten a la OTCA hacer Acuerdos internacionales como el de Arteaga-Einaudi, es un escándalo. Es un escándalo ante los pueblos sudamericanos que son los verdaderos dueños de la Amazonia. Einaudi no es más que un funcionario estadounidense Monroeista, que en forma de Interinato llena una vacancia temporal en la Secretaria General de la OEA, originada por la destitución-renuncia del costarricense Miguel Ángel Rodríguez por alegaciones de corrupción, en octubre del 2004.

Rosalía Arteaga, a su vez, es delegada de un Presidente que llegó al poder de manera ilegal e ilegítima y cuyo gobierno hoy día está moribundo. Las Fuerzas Armadas se han declarado neutrales ante la crisis en que se encuentra Gutiérrez, el Tribunal Electoral investiga sus financiamientos ilegales, el Congreso rechaza realizar el referendo popular que solicita y su descrédito público es generalizado.

Ambas entidades, la OTCA y la OEA, se encuentran, por lo tanto, en una situación de excepcionalidad institucional que abre inquietantes interrogantes sobre su representatividad y la legitimidad de sus decisiones. Ante tal situación los Estados miembros de la OTCA deberían paralizar las negociaciones de acuerdos trascendentales de tipo Arteaga-Einaudi, hasta que las respectivas institucionalidades hayan sido restituidas plenamente.

Tres incógnitas quedan en el camino:

¿Veremos el día en que las cancillerías de los ocho países sudamericanos involucrados descubrirán, antes de que sea demasiado tarde, que la Cuenca del Amazonas, del Orinoco y del Paraná, son el potencial económico de desarrollo más grande de América Latina y, por extensión, del mundo?

¿Veremos el día en que las cancillerías de los ocho países sudamericanos involucrados encuentren personas capaces, honestas y patrióticas para diseñar una visión estratégica de estas áreas que permita recuperar la Amazonia para sus pueblos y la OTCA para las fuerzas bolivarianas?

¿O seguirá el triste espectáculo de hoy, en el que un par de funcionarios en contubernio con el imperio logran burlar los intereses de los pueblos y la herencia de los Libertadores que juntos vertieron su sangre por la independencia de la Patria Grande?

Ver Primera Parte
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Washington anexa la Amazonia: las cancillerías latinoamericanas se duermen (I)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP

1. El avance de Washington

El 28 de enero del presente, en Washington, D.C., la Secretaria General de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), Rosalía Arteaga, y el Secretario General Interino de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luigi R. Einaudi, firmaron un acuerdo sobre “Manejo Integrado y Sostenible de los Recursos Hídricos Transfronterizos en la Cuenca del Río Amazonas”, que constituye un nuevo paso trascendental de Washington hacia la apropiación final de la Amazonia.

En una primera etapa, la OEA administrará 700 mil dólares del Fondo Mundial para el Medio Ambiente, conocido como GEF, Global Environment Facility, y dará apoyo técnico. La OTCA coordinará regionalmente el proyecto. El tratado tiene el objetivo de desarrollar un “modelo de gestión del agua”. Considerando que más del 20 por ciento del agua dulce del mundo se encuentra en la Amazonia, en la cuenca de agua dulce más grande del mundo, y que el área abarca una superficie superior a los 7.8 millones de kilómetros cuadrados, ese acuerdo con fines paradigmáticos es de importancia histórica.

El Acuerdo no se limita, sin embargo, al vital líquido. Prevé también proyectos en los áreas de medio ambiente y salud, protección del medio ambiente e integración económica y conservación y gestión sostenible de la biodiversidad. Fuera del engorroso discurso diplomático-jurídico, las cláusulas más preocupantes del Acuerdo son las siguientes.

2. El Acuerdo Arteaga-Einaudi

“1.1. Las Partes cooperarán recíprocamente en aquellos asuntos que sean de interés común dentro de sus esferas de competencia y de sus respectivos programas de actividades. Particularmente, las Partes cooperarán en proyectos relacionados con las siguientes actividades:

e. Apoyar el desarrollo de trabajos conjuntos en la ejecución de las áreas programáticas de acción y compromisos prioritarios contenidos en el Plan Estratégico 2004-2012 de la OTCA aprobado por la VIII Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de los Países Miembros el pasado 14 de septiembre de 2004, y el Programa Interamericano para el Desarrollo Sostenible 2004-2007 de la OEA.

1.2. Para efectos de esta cooperación, si fuere necesario, las Partes celebrarán acuerdos suplementarios conforme a los lineamientos establecidos en este Acuerdo.

3.2. La SG/OEA y la OTCA también podrán financiar aquellas actividades o proyectos que estén siendo ejecutados por alguna de ellas, sin perjuicio de la contribución o participación de otras organizaciones o instituciones.

4.1. La dependencia responsable dentro de la SG/OEA de coordinar las actividades de la SG/OEA, según este Acuerdo, es la Oficina de Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente (en adelante OSDE), y su coordinador es el Director de la OSDE, señor Scott Vaughan.

4.2. La dependencia responsable dentro de la OTCA de coordinar las actividades de la OTCA, según este Acuerdo, es la Dirección Ejecutiva de la OTCA, y su coordinador es el Doctor Francisco Ruiz Marmolejo.

4.3. Los coordinadores definirán las directrices generales de los proyectos a desarrollar…

4.4. Todas las comunicaciones y notificaciones que se deriven de este Acuerdo tendrán validez únicamente cuando…estén dirigidas a los coordinadores…

5.1. Las Partes se reconocen mutuamente los privilegios e inmunidades de que gozan en virtud de los acuerdos sobre la materia que sean pertinentes y los principios generales del derecho internacional.”

3. El gran triunfo de Bush

George Bush ha de estar festejando este acuerdo. Todas las fichas latinoamericanas caen como dominós, facilitando la apropiación de la Amazonia, la regionalización del Plan Colombia y la destrucción de los movimiento sociales del área.

El primer paso fue la colocación imperial del Coronel rastrero Lucio Gutiérrez en la presidencia del Ecuador, en enero del 2003. El segundo paso la colocación de la candidata de Gutiérrez, Rosalía Arteaga, en el puesto de primera Secretaria General de la OTCA, en marzo del 2004, con el apoyo unánime de los cancilleres de los ocho países miembros de la OTCA, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela.

El tercer paso se dio en la VIII Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de los Estados miembros de la OTCA, en Manaos, Brasil, el 14 de septiembre del 2004, donde los delegados nacionales “celebraron la aprobación del Plan Estratégico” de la OTCA, elaborado por Arteaga, el cual define “los Ejes Estratégicos de Acción, las Áreas Programáticas e Instrumentos Operacionales para orientar las actividades de la Secretaria Permanente desde el año 2004 hasta el 2012”.

Habiendo sometido la Amazonia a un protocolo de inspiración neoliberal y neocolonial, (ver “América Latina: los cuatros intereses estratégicos de Washington y el papel de la FLACSO-Ecuador, en rebelion, la página de Dieterich, 16.10.2004), solo faltaba meter la Organización de Estados Americanos (OEA) ---el Departamento Colonial de Washington, como decía el Che--- en el proyecto de expropiación regional. Este cuarto paso acaba de realizarse con el Tratado Arteaga-Einaudi.

El punto 1.1 e del Acuerdo ratifica el “Plan estratégico” de Rosalía Arteaga; la cláusula 3.2 abre la Amazonia a “terceras instituciones”, y los párrafos 4.1 a 4.4 dan prácticamente carta blanca a un par de burócratas de la OTCA y de la OEA, para crear los hechos consumados que después ningún gobierno nacional podrá revocar.

Solo ha habido un punto de luz en esta oscuridad que se dio cuando el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT) de Venezuela frustró una cábala entre el “Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo” (CYTED), de España, y el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (CONCYTEC) del Perú, que hubiera abierto las puertas de la Amazonia al subimperialismo español.

Todo lo demás es deprimente: con cancillerías de ocho Estados latinoamericanos que tratan a la Amazonia como si fuera el puesto de tamales de la abuela en la esquina de su casa, y no la región de materias primas estratégicas más importante del mundo con una extensión territorial equivalente al 73 por ciento de la superficie de Estados Unidos.

La ineptitud de esos aparatos diplomáticos, su falta de visión estratégica y de una doctrina diplomática latinoamericana a la altura de un naciente sistema mundial multipolar y del estatus de sujeto de la Patria Grande, son tan profundas que hay sectores que proponen que el imperialismo francés participe en la OTCA, a raíz de su colonia en Guyana (Departamento de Ultramar), supuestamente para “equilibrar la influencia de Estados Unidos”.

Esa posición, sostenida incluso por personajes de la diplomacia venezolana, refleja el neocolonialismo mental absoluto de estos funcionarios que no logran, ni les interesa, concebir el mundo sin la mano conductora de las potencias mundiales. La solución al problema de la Amazonia no es tratar de equilibrar el imperialismo estadounidense con el europeo, sino de mantener a ambos expoliadores fuera y formular un plan maestro de desarrollo latinoamericano-bolivarianista para esa región, con plena participación de los pueblos indígenas y de las fuerzas patrióticas latinoamericanas.

4. La subversión balcanizadora o el Destino Manifiesto del Imperio

El proceso de subversión balcanizadora que observamos desarrollarse actualmente en la Amazonia tiene sobradas antecedentes en la historia del imperio. El expansionismo intervencionista fue congénito a la elite estadounidense que liberó a las trece colonias de Gran Bretaña, hecho por el cual ha demostrado siempre una consumada destreza en apoderarse de riquezas y tierras ajenas, bajo la bandera del Manifest Destiny y modalidades muy diversas, entre ellas: la compra, con o sin amenazas militares, como en el caso de Louisiana y Alaska; la intervención militar directa, como en Puerto Rico (1898); la creación de una Quinta Columna interna, como en el modelo de secesión utilizado por James Monroe para separar a Texas del Estado mexicano (1829); la cooptación o el apoyo a un sector secesionista de la elite nativa, paradigma utilizado por Theodore Roosevelt para separar Panamá de la República colombiana (1903); el uso de resentimientos étnicos, históricos o diferencias religiosas, como en la balcanización de la Unión Soviética y, actualmente, la manipulación electoralista y callejera de “fuerzas de la oposición”, financiadas, dirigidas y mediatizadas desde Washington y las fundaciones de George Soros, para convertir las exrepublicas soviéticas de Asia Central en satélites estadounidenses.

La Amazonia puede ser comparada en términos de geopolítica y geoeconomía con la estratégica zona de Asia Central o con el Medio Oriente, de tal manera que toda diplomacia latinoamericana que no conceptualiza a la Amazonia como blanco de la subversión balcanizadora estadounidense, es simplemente diletante o cipaya.

La nueva teoría anticapitalista: criterios de validez y carácter revolucionario(III)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP

Para Luis Eduardo Guerra, víctima del terrorismo de Estado de Álvaro Uribe

5. ¿Cuando es revolucionaria una teoría política o un Proyecto Histórico?

El carácter revolucionario o reformista de una teoría-praxis política no depende, como es obvio, de sus métodos de lucha, sino de sus contenidos programáticos. Revolucionario, en este sentido, es un Proyecto Histórico que pretende sustituir una institucionalidad existente (el status quo) por otra, cualitativamente diferente. Dado que es fácil definir las columnas principales de la institucionalidad burguesa, igual de fácil es determinar la naturaleza sistémica (reformista) o anti-sistémica (revolucionaria) del proyecto de un sujeto político contemporáneo.

La civilización capitalista-burguesa descansa sobre cuatro macroinstituciones: 1. una economía de mercado organizada primordialmente por el capital privado, con variada participación de la propiedad estatal o “pública”, bajo el principio operativo de la optimización de la tasa de ganancia; 2. la superestructura política de la democracia formal-representativa-parlamentaria, es decir, indirecta y elitista; 3. el Estado clasista y, 4. el sujeto posesivo-liberal.

Todo proyecto para la Nación, la Región o el Sistema Mundial, que pretende ser revolucionario o que se autodefine como tal, tiene que tener, por lo tanto, una propuesta alternativa viable para cada una de esas cuatro macroinstituciones. Y todo proyecto que carece de esa propuesta o no la desarrolla debe renunciar a la pretensión de ser antisistémico o revolucionario.

6. Es necesario demostrar la viabilidad del socialismo del siglo XXI

En la actualidad, la viabilidad de las alternativas antisistémicas, es decir, del socialismo del siglo XXI o de la democracia participativa postcapitalista, sólo puede demostrarse de manera científica. No existe otro método para hacerlo. Es por eso que la actual inflación de ensayos hermenéuticos sobre las obras de Marx, Engels y Lenin y las interminables interpretaciones del “Qué hacer” de Lenin, que buscan la clave de la transformación cualitativa del presente en las obras de los clásicos, son infructuosos y redundantes. Redundantes, porque será difícil encontrar algo sustancialmente nuevo, después de la monumental obra respectiva de Hal Draper.

Infructuosa es esa actividad, en última instancia, porque estudiar y conocer las obras clásicas es una condición necesaria para la nueva Revolución Mundial … y nada más. La condición suficiente no se encuentra en el pasado: sólo puede devenir de la ciencia y realidad actual. La esterilidad de la gran mayoría de las aportaciones “marxistas” al debate actual tiene ahí su razón de ser.

Si la hermenéutica de los bienintencionados y, también la de los malintencionados, no llevará a la transformación mundial anticapitalista, menos lo hará el filantropismo utópico prosistémico de los intelectuales liberales, socialdemócratas, cristianos-pacifistas y de las ONGs, que controlan los debates en los Foros Regionales y Mundiales. Y lo mismo vale para el sectarismo que se autodefine de “marxista” y que no es más que una negación abstracta de lo concreto, fosilizado en la epistemología del siglo XIX. Por esa doble deficiencia cognitiva, ser negación abstracta e ignorante de la epistemología científica del siglo XXI, es incapaz de entender las contradicciones de la realidad y utilizarlas para construir las alianzas y la Teoría Revolucionaria necesarias para llegar a la civilización postcapitalista.

Para políticos e intelectuales, es ilegitimo hoy día, proponer la sustitución del sistema del capital por el socialismo o una democracia participativa, si no se hace con base en la determinación de la nueva institucionalidad anticapitalista y sus formas, tiempos y métodos de transición y, sobre todo, la demostración de su viabilidad: es decir, su capacidad de existir, funcionar y desarrollarse adecuadamente dentro de las condiciones objetivas del presente y su evolución probable. Porque no es ético hacer una macropropuesta antisistémica, basada únicamente en el desideratum subjetivo (el deseo) de ayudar a la gente, en el voluntarismo individual o colectivo, el dogma o el utilitarismo del beneficio personal.

Para proteger a las mayorías de esas posiciones de ingenuidad, impostura o milenarismo (de derecha o izquierda), la demostración de la factibilidad del Nuevo Proyecto Histórico no es, por tanto, sólo una necesidad práctica, sino, al mismo tiempo, un imperativo ético. Habiendo afirmado categóricamente que el único método disponible para llevar a cabo tal demostración, es el científico, queda por ilustrar, cómo se procedería en una demostración de este tipo.

7. ¿Cómo se demuestra la viabilidad del socialismo del siglo XXI?

Realizar la demostración científica de la veracidad de una hipótesis empírica significa emplear el “protocolo científico”, es decir, la secuencia de cinco pasos de procedimiento teórico-lógico-empírico que conforman el método científico. La singularidad del protocolo científico, que lo diferencia de cualquier otro método de interpretación de la realidad, radica en la hipótesis (un enunciado sistematizado) y su contrastación empírica.

Demostrar la viabilidad ---es decir, la capacidad de existir, funcionar y desarrollarse adecuadamente dentro de las condiciones objetivas del presente y su probable evolución futura--- de las cuatro instituciones de la civilización postcapitalista requiere, entonces, la formulación de cuatro hipótesis, cuya veracidad (o falsedad) tendrá que ser demostrada. Formulados de manera sencilla, esos enunciados hipotéticos tendrían la siguiente forma: La economía de equivalencia proporciona una mayor calidad de vida para las mayorías de la humanidad, que la economía de mercado.

Paso seguido se operacionalizan los conceptos o variables de las hipótesis, es decir, se les asignan parámetros (indicadores) empíricos que son medibles de manera cuantitativa, o en su defecto, cualitativa, y se procede a generar los modelos necesarios que permitirán comparar los resultados de ambos tipos de economía en contextos conmensurables. Las magnitudes y flujos de esas variables pueden expresarse con diferentes escalas, de hecho, ya conmensurables, por ejemplo, en términos monetarios, valores (tiempo) o volúmenes (energía, toneladas, etcétera), y procesarse mediante la matemática de matrices.

La validez de tales comprobaciones sería suficiente para cumplir con el mandato ético y el práctico-político de iniciar la lucha por el Nuevo Proyecto Histórico anticapitalista con fuerza y convicción, siempre y cuando esos criterios de validez para este tipo de hipótesis estén al nivel de la epistemología del siglo XXI, y no del conocimiento científico decimonónico.

8. Los criterios de validez

Los criterios de verdad de la física del siglo XVIII y XIX se construyeron esencialmente sobre las experiencias cotidianas y científicas con objetos de determinados tamaños (relativamente grandes) y velocidades (relativamente bajas) que facilitaron un enfoque epistemológico determinista, tal como se expresa en la célebre formulación de Laplace, de que si hubiese un demonio capaz de conocer la posición y velocidad de todas las partículas del universo en un momento dado y tuviera la capacidad computacional suficiente para resolver las ecuaciones de Newton, podría predecir el devenir de todo lo que existe.

Cuando Karl Marx y Friedrich Engels emprendieron el estudio de la sociedad burguesa comprendieron en seguida, que el paradigma determinista con sus rígidas relaciones de causa y efecto no tenía la sofisticación suficiente para analizar adecuadamente el comportamiento de los sistemas dinámicos complejos, que llamamos sociedades, Estados o sujetos. Tal fue la razón, que los hizo “refugiarse” en la epistemología de la dialéctica hegeliana, cuya lógica relacional con sus saltos cualitativos parecía y, de hecho era, mucho más adecuada para describir y explicar la evolución de la sociedad y la praxis del sujeto social que pretendieron subvertir drásticamente.

Sin embargo, cuando la física comenzó a estudiar el comportamiento de la materia a escala atómica, la aleatoriedad (chance) de su comportamiento rompió la (inevitable) camisa de fuerza del determinismo de Newton y Laplace. Nuevos conocimientos comenzaron a incidir sobre lo que puede considerarse la “experiencia evidente” de cada época y sus criterios de verdad. Entre ellos, el principio de incertidumbre de Heisenberg que, aunque fuera formulado sobre la relación entre el sujeto cognoscente y el objeto de investigación a escala atomar, puede servir como guardián conceptual contra toda desviación cientificista.

De la misma manera: la comprensión de que “certeza” ---un estado de carencia absoluta de dudas--- sólo puede encontrarse en determinados contextos de sistemas tautológicos, como la matemática y la lógica, mientras que todo sistema empírico pertenece a la clase lógica de los sistemas probabilísticos; al igual que las demostraciones de Goedel, de que la consistencia sistémica de determinados supuestos matemáticos no es comprobable, debido a que todo sistema lógico de determinada complejidad es, por definición, incompleto (Teorema del estado incompleto); la introducción de la verdad relacional (la dialéctica de Hegel) de los conceptos de espacio y tiempo por Einstein; la limitada capacidad interpretativa de toda teoría, revelada a través de sus paradojas (temporales), como el carácter dual de la luz, en su momento, paradojas que se multiplicaron con la física cuántica y, last but not least, la frecuente incapacidad de la validación empírica ad hoc o instantánea de la hipótesis, como en el caso del teorema del estado de la materia conocido como “el condensado Bose-Einstein (BEC)”, teorema establecido en 1924 y verificado apenas 71 años después, en 1995.

Chevron Texaco y la destrucción de la Amazonia

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP

En el “Juicio del Siglo”, el Frente de Defensa de la Amazonia (FDA) trata de lograr que la transnacional estadounidense Chevron Texaco asuma la responsabilidad por la destrucción ecológica y de vidas humanas que ha causado en la Amazonia ecuatoriana. Cinco organizaciones, seis abogados y miles de afectados y simpatizantes se enfrentan a una de las corporaciones transnacionales más poderosas de la tierra que se niega a reparar los daños por más de seis mil millones de dólares que ha provocado en la Cuenca alta del Amazonas, entre 1971 y 1992.

Según los abogados de las víctimas, Chevron Texaco ha cometido varios delitos, entre ellos posibles casos penales: 1. lo que la ingeniería forense llama “malas prácticas operativas”; 2. ha incurrido, según la ley ecuatoriana en “fraude en la remediación”, al actuar con “engaño doloso”, sospecha de colusión y premeditación y alevosía; 3. ha incurrido en la utilización dolosa de documentación falsa lo que constituye una figura penal.

1. La criminal negligencia de Chevron Texaco

Durante sus años de operación en la Amazonia ecuatoriana, la Chevron Texaco explotaba la riqueza petrolera del país con técnicas muy contaminantes, que usaban diferentes tipos de “fosas de tierra” o “piscinas de deshechos” para deshacerse de los contaminantes químicos y residuos petroleros resultantes de las exploraciones y explotaciones.

En este sistema sumamente contaminante, que hace décadas no se usa en Estados Unidos, se vierten los desechos tóxicos de las plataformas de extracción en simples fosas excavadas cerca de la plataforma en el suelo. Según el tamaño de la piscina, el gradiente del agua subterráneo, la permeabilidad del suelo y otras variables, los tóxicos contaminan todo el ecosistema circundante, inclusive entrando por los flujos subacuaticos a los ríos cercanos, que, a su vez, alimentan el Amazonas. Con este sistema la Chevron Texaco se ahorró los gastos de instalar y operar una adecuada Planta de Disposición Final, capaz de tratar los residuos toxicos de manera ecológica. Los ahorros para la empresa, según los cálculos de los querellantes, ascienden a alrededor de 4 mil millones de dólares,

Un estudio de la empresa ecológica estadounidense, Global Environmental Operations, Inc., calificó los diferentes tipos de piscinas usados por la Chevron Texaco en Ecuador, de la siguiente manera.

1. Piscinas de perforación abierta, con varios metros de profundidad que pueden contener petróleo libre, sulfato de bario, fluidos de perforación y residuos de petróleo.

2. Piscinas de producción y de desechos de petróleo abiertas, que pueden contener entre 5% y 40% de aceites libres, desechos de petróleo y otros fluidos y que pueden haber estado en fuego en una o más ocasiones.

3. Piscinas de perforación cubiertas por vegetación con una cubierta de 15 a 30 cm. de grosor, flotando sobre una capa de agua y aceites.

4. Piscinas cerradas mediante el movimiento de suelo que, como resultado, contiene una mezcla de sales, lodo, fluidos de perforación, aceites y tierra.

2. La catástrofe ambiental y sus costos de remediación

Los daños ambientales generadas por estas “malas prácticas operativas” de la transnacional en la región amazónica fueron cuantificados por la abogada ambientalista Judith Kimerling en 1991, en el libro Amazon Crude (Petróleo amazónico), de la siguiente manera: 1. la deforestación de por lo menos un millón de hectáreas en los bosques pluviales del Ecuador, 2. el derramamiento de alrededor de 17 millones de galones de petróleo crudo; 3. la quema de 235 mil millones de pies cúbicos de gas natural de deshecho y, 4. el “vertido intencional” de 19 mil millones de galones de residuo tóxico sin tratamiento, en el ambiente.

Bajo la presión del gobierno ecuatoriano, el consorcio Chevron-Petroecuador accedió en 1992 a realizar una evaluación ambiental de sus operaciones entre 1973 y 1990. La auditoria, realizada por una empresa canadiense escogida por la transnacional, confirmó 93 vertidos en los pozos y 10 en las estaciones para el lapso de tiempo analizado. De 18 muestras de agua, 12 (67 %) sobrepasaron los criterios de calidad de vertido para cloruros; 16 (89 %) sobrepasaron la calidad de vertido para sulfuros, y todos (100 %) sobrepasaron los criterios de calidad de vertido para sólidos suspendidos. La conclusión del estudio fue que las operaciones en los campos petroleros potencialmente “no cumplían con las leyes y reglamentos ecuatorianos”.

La dimensión del desastre causado por la transnacional se refleja en el estudio preliminar “conservador” de la Global Environmental Operations, Inc., sobre los costos de limpieza de la catástrofe ecológica: 1. La remediación de las 554 piscinas de lodo, 455 millones de dólares; 2. la remediación de las 73 charcas en las estaciones de separación, $US 183 millones; 3. la remediación de aguas subterráneas a un total de 627 piscinas, $US 190 millones; 4. Sedimentos de los ríos, $US 1.32 mil millones; 5. Humedales, $US 1.8 mil millones; 5. Limpieza de alrededor de 11.95 millones de metros cúbicos de agua contaminada, $US 2.026 mil millones; 6. Infraestructura adicional, $US 140 millones. Costo estimado total: $US 6.114 mil millones.

3. La catástrofe humana

Dos estudios de salud pública, uno realizado bajo los auspicios de una de las instituciones de posgrado más importantes de Europa, la London School of Hygiene and Tropical Medicine (“Informe Yana Curi”), y el otro por la Escuela de Salud Pública de la prestigiada Universidad de Harvard, encontraron que los carcinógenos vertidos en las operaciones de la Chevron Texaco desde mediados de los años setenta en el oriente ecuatoriano podrían tener consecuencias devastadores para la población de esta zona de 100 000 km2 de bosque húmedo tropical.

El estudio realizado por investigadores asociados a la Universidad de Harvard en abril de 1993, demostró que los vertidos de agua producidos por la Texaco contenían muy altos niveles de compuestos orgánicos volátiles, así como hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y carcinogénicos. En los Estados Unidos un cáncer en exceso por un millón de habitantes es típicamente considerado como el límite aceptable por exposiciones ambientales. Este estudio concluye que en las regiones muestreadas existe un límite de riesgo entre 12 y 1.000 veces mayor.

Pruebas clínicas en personas que sufren de afecciones cutáneas patológicas encontraron que existía una relación causal firme entre la exposición relacionada al petróleo con la salud adversa. Así mismo, muchos de los defectos de nacimiento, los cánceres, las enfermedades respiratorias y los abortos espontáneos que han sido reportados en la región, pueden ser resultantes de los contaminantes tóxicos vertidos por Texaco.

El “Informe Yana Curi”, a su vez, establece que en un estudio realizado en la población de San Carlos, la cual contiene más de 30 pozos petroleros construidos por Texaco, los índices de cáncer detectados superaban los índices normales respectivos hasta por 30 veces. Sobre las mujeres de comunidades cercanas a los pozos y estaciones de petróleo afirma que “presentaron un riesgo de abortos espontáneos 2.5 veces más alto, es decir, un 150 % más, que las mujeres que viven en comunidades no contaminadas”.

4. La demanda jurídica contra Texaco

Un encuentro casual entre científicos ecuatorianos y abogados estadounidenses en el área de Nueva York, a inicios de los años noventa, dio motivó para que en 1993 dos despachos de abogados estadounidenses iniciaran una demanda judicial contra Texaco en una Corte Federal de Nueva York, por daños ambientales y daños a personas. Nueve años después, el 16 de agosto del 2002, el juez instructor del caso resolvió que era más conveniente decidir el caso ante una corte ecuatoriana, bajo el argumento de que las pruebas estaban en ese país.

Un año después se inició el caso en la Corte Superior de Nueva Loja, Ecuador, donde avanza lentamente ante el enorme poder legal, mediático y económico que despliega la transnacional. Durante la fase de inspecciones judiciales, Texaco usó su amplia experiencia en este tipo de conflictos, para evitar que las pruebas científicas de campo indicasen con claridad su responsabilidad causal en el desastre: tratando de imponer sus protocolos técnicos a los abogados de las victimas; protocolos que están estructurados para derrotar a las víctimas, tergiversando la representatividad de los muestreos, usando la trampa de los promedios y aceptando sólo pruebas de terreno a no más de un metro de fondo, cuando la mayoría de la contaminación se encuentra a mayor profundidad.

Al igual que en el caso de la industria tabacalera, que durante décadas ocultó investigaciones científicas internas que habían demostrado que el fumar causa cáncer, la Texaco ocultó datos respectivos sobre su criminal política antiecológica en el Ecuador. Por ejemplo, un documento interno de la corporación de 1996, demuestra que la transnacional sabía, que los niveles del cancerígeno cadmio eran 19 veces superiores a los permitidos por las leyes ecuatorianas, al igual que los cancerígenos plomo, níquel y fenol que fueron encontrados al menos en niveles tres veces superiores a las normas ecuatorianas.

Otros ardides usados por la transnacional son la “inundación” de la corte ecuatoriana con Informes Judiciales de miles de páginas que son irrelevantes para el caso; de ignorar deliberadamente los estándares ecológicos ecuatorianos, utilizando estándares “internacionales” inventados por sus expertos y tratando de culpar a PetroEcuador por los daños causados. Es por eso, que el Frente de Defensa de la Amazonia calificó a los primeros cuatro informes de Chevron Texaco entregados a la Corte a inicios del año, como “lleno de falsedades, carente de argumentos técnicos, tendenciosos, sin respaldo y sin respecto a las normas nacionales”.

5. 30.000 afectados contra la tiranía transnacional

La multimillonaria estrategia mediática y jurídica de la Transnacional ---que, según los abogados de las víctimas obtuvo ganancias estimadas en Ecuador de entre 20 y 30 mil millones de dólares--- es dirigida desde Miami por el abogado brasileño Ricardo Reis Veiga, exvicepresidente de ChevronTexaco para América Latina. Los estratagemas de Reis Vega en el caso posiblemente “violan las regulaciones que gobiernan a las empresas transnacionales en los Estados Unidos”, dice uno de los abogados de los afectados, Stephen Donziger, porque esas regulaciones “requieren que sus ejecutivos digan la verdad”: “We have concerns that Reis Veiga might be causing ChevronTexaco to run afoul of corporate governance issues by hiding the true nature and magnitude of this potential liability from shareholders and even his own executives.”

Sin embargo, la Transnacional se defiende con todo el enorme poder que tiene. Es la segunda compañía de energía integrada más importante de Estados Unidos; tiene 56.000 empleados y 19.000 gasolineras; opera en más de 180 países; sus ventas alcanzaron 143 mil millones de dólares en 2004, casi 8 veces superior al Producto Interno Bruto (PIB) del Ecuador; sus ganancias en el mismo año fueron de 13.328 mil millones de dólares. Dentro de las cinco empresas occidentales que dominan el mercado mundial energético, Chevron Texaco es la cuarta en importancia, después de Exxon Mobil, Royal Dutch-Shell y British Petroleum-Amoco.

6. El Estado imperialista, amigo de Chevron Texaco

Tanto poder económico se convierte automáticamente en poder político en una democracia capitalista. Y mucho más en una democracia capitalista como la de Estados Unidos, en la cual las corporaciones energéticas son intocables porque su negocio representa un “interés nacional” vital del sistema, y donde todas las doctrinas presidenciales de este siglo han girado en torno al control estadounidense del petróleo mundial.

De ahí que no sorprende, que Dave O´ Reilly, el presidente de Chevron Texaco, sea un entrañable amigo para George Bush. Durante una visita a Abuja, Nigeria, en julio del 2003, George W. Bush elogió cálidamente a O´Reilly, diciendo que “Dave O´ Reilly entiende la definición de la responsabilidad corporativa. Yo valoro altamente el liderazgo de Dave y Chevron. Su trabajo no solo consiste en hacer ganancias para sus accionistas, su trabajo consiste también en mostrar compasión. Y yo aprecio tu liderazgo, Dave”: "Dave O'Reilly understands the definition of corporate responsibility, and I appreciate the leadership of Dave and Chevron. Their job is not only to make a return for their shareholders, their job is to show compassion as well. And I appreciate your leadership, Dave."

Bush respondió de esa manera a un discurso de O'Reilly, en el cual este decía que “todos estamos aprendiendo a hacer negocios en Africa… Se trata de aceptar responsabilidades económicas y sociales más amplias… a fin de crear un entorno en el cual la gente de Africa puede realizar su potencial y alcanzar la prosperidad”: "We are all learning that doing business in Africa is about more than five-year plans and investment strategies. It's about accepting broader economic and social responsibilities…about forging new public and private partnerships to create an environment in which Africa's people can realize their potential and achieve prosperity."

Bush iba acompañado por la nueva “dama de hierro” del imperialismo occidental, su Asesora de Seguridad Nacional, Condoleeza Rice. Invitar a “Condy” era una buena idea: Rice había sido miembro del Consejo de Directores de la Chevron Texaco durante nueve años, obviamente con tanto éxito y encanto, que la agradecida compañía bautizó uno de sus supertanqueros petroleros de 130.000 toneladas a su nombre.

Menos entusiastas se encuentran las organizaciones de derechos humanos y la población del Delta del Níger, donde se extrae el petróleo, quienes recuerdan a la praxis de Chevron Texaco en Nigeria más bien como una historia de destrucción ecológica y colaboración con la corrupta y represiva policía de Nigeria, tal como Human Rights Watch ha documentado, y tal como recuerdan las víctimas ecuatorianas de esta empresa “con compasión”.

7. La batalla final

Este año se decide la batalla judicial en Nueva Loja y la Chevron Texaco hará todo lo posible para no ser condenado a pagar los más de 6 mil millones de dólares en daños ecológicos que ha causado, porque a sus multimillonarios accionistas no les gustaría que la mitad de la ganancia que se robaron en 2004, fuera para las víctimas ecuatorianas, en lugar de parar en sus cuentas bancarias. Están acostumbrados a sacrificar los intereses de la humanidad por sus intereses de ganancia y tratarán de hacerlo nuevamente en este caso, apoyados por Bush y Rice.

Sin embargo, el desastre y su cínica política evasiva ante las víctimas han causado indignación mundial y si se logra aumentar la presión pública, jurídica y política sobre ellos, van a preferir el pago de la reparación al pago del costo político de su imagen corporativa.

Esta es la debilidad de Chevron Texaco que hay que aprovechar para derrotarla, en beneficio de sus víctimas en Africa, Indonesia y América Latina.

La Revolución Mundial pasa por Hugo Chávez (II)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP

3. Al Socialismo del siglo XXI, con la ayuda del Espíritu Mundial

En una audaz operación de comando, Hugo Chávez estableció el 27 de febrero del 2005 su “cabeza de playa” de vanguardia mundial en el campo de batalla ideológica con la burguesía, al proclamar la necesidad de “inventar el socialismo del siglo XXI” y “seguir alejándonos del capitalismo”. Caso seguido, el Comandante consolidó la posición con dos divisiones de blindados indestructibles, cuando enfatizó que el socialismo en Venezuela sería de carácter democrático y participativo, “en concordancia con las ideas originales de Carlos Marx y Federico Engels”.

La convocatoria democrática y abierta a la “invención” es acertada, porque la Nueva Filosofía de la Praxis (NFP) de los oprimidos requiere la concurrencia de los mejores esfuerzos de la humanidad; dado que se trata de nada menos que de la misión de construir un Nuevo Proyecto Histórico (NPH) para la liberación de la humanidad. En su núcleo cognitivo ese NPH tiene que resolver tres complejas dimensiones estratégicas de la evolución humana: la científica-crítica, la ética y la estética.

Lamentablemente no hay ningún Karl Marx o Friedrich Engels a la vista, quienes tuvieron la genialidad de concebir en apenas tres meses la ruta crítica hacia la sociedad postcapitalista, el “Manifiesto Comunista” (1847). Tampoco se vislumbra a un Albert Einstein, quien en el mismo lapso de tiempo sentó las bases del mundo postnewtoniano (1905) con la teoría cuántica y la teoría de la relatividad.

Al carecer de estos pensadores extraordinarios que en tiempo de gestión record resolvieron incógnitas fundamentales de una realidad virtual, el futuro antisistémico, que el resto de los científicos ni siquiera había planteado, nosotros, los mortales, tenemos que echar mano del Espíritu Mundial. No estamos hablando, por supuesto, de uno de esos fantasmas teologizados o esotéricos, sino del Espíritu Colectivo de la Humanidad en su concreción empírica.

Pero, ¿cómo se usa el recurso del método del Espíritu Mundial en la práctica? ¿Cómo se le “echa mano”? ¿Y cuál es el equivalente funcional científico de las mistificaciones comunicativas divinas de los católicos, el rezo y la eucaristía, en esta misión de evolucionar la teoría socialista del siglo XXI? Marx decía que la humanidad solo se plantea tareas que está en condiciones de resolver. Esta afirmación es correcta, porque en la conciencia o pre-conciencia que permite la interrogante, está “escondida” su respuesta.

La solución secular del siglo XXI es ésta: como no tenemos acceso a las supercomputadoras marca Marx, Engels o Einstein, tenemos que sustituirlas ---hasta que aparezcan nuevas--- con redes de computadoras personales, cuya capacidad conjunta de procesamiento de datos se asemeja a las de las supercomputadoras; esperando, además, que en algún momento se produzcan las transiciones de fase (saltos cualitativos) del proceso hacia los nuevo paradigmas de la civilización postcapitalista.

Esta solución o método de potenciar el poder de la hormiga individual mediante su trabajo en redes coordenadas, se conoce en el mundo informático, en una modalidad, como internet-based Distributed Computing projects. Este concepto quiere decir, que se resuelve una tarea compleja a través de la participación voluntaria de los dueños de computadoras personales que por x-motivo deciden aportar tiempo computacional y trabajo a la resolución de esa tarea, sino pedir remuneraciones monetarias o de ninguna otra clase.

El programa más exitoso de este tipo es el SETI de la Universidad de California en Berkeley que desde su concepción en 1999 ha contado con la colaboración de más de cinco millones de participantes, que en total han contribuido gratuitamente más de dos millones de años (sic) de tiempo computacional agregado, al proyecto. Se trata de la red computacional más poderosa de todos los tiempos.

Poner este “Espíritu Mundial” al servicio de la emancipación de la humanidad, mediante su contribución gratuita y solidaria en el Nuevo Proyecto Histórico (NPH) del Socialismo del Siglo XXI, es fácil. Hay millones de ingenieros, economistas, matemáticos, activistas y luchadores sociales en la India, Europa, Estados Unidos, América Latina y otras latitudes que tienen capacidades computacionales y de tiempo no usada que, sin duda, estarían dispuestos a colaborar solidariamente en la construcción de la próxima fase de la evolución humana. Simplemente es cuestión de activarlos con un proyecto ético-político que les dé un sentido de trascendencia en la vida, del cual carece el capitalismo actual por completo.

Este acceso a las reservas intelectuales de la humanidad es factible, tanto para la fase estratégica de la lucha (la institucionalidad posburguesa), como para su fase transicional, la integración bolivariana de América Latina y el Caribe. Un solo ejemplo para la fase transicional. Con cien mil dólares, el gobierno venezolano puede obtener en seis meses todos los conocimientos (el expertise) que se necesiten para la integración económica de América Latina. Si lanza un concurso internacional por internet sobre, digamos, ocho problemas de la integración económica ---la moneda de referencia, un Banco Central, los polos de desarrollo de alta tecnología, la competitividad global, las ventajas comparativas, etcétera--- y concede premios de diez mil dólares en cada rubro, tendrá en seis meses una avalancha de propuestas desde todo el mundo que dinamizaría extraordinariamente la formación del Bloque Regional de Poder Latinoamericano (BRPL).

4. La teoría científica del socialismo del siglo XXI

Sin embargo, el Comandante Hugo Chávez puede ser optimista ante su peripecia deseada. Una parte considerable del camino ya ha sido recorrido, tanto en el campo de la ética material como en la construcción del núcleo científico de la teoría revolucionaria contemporánea. En este sentido, más que de una tarea de “inventar” la teoría, se trata ahora de divulgarla y construir sobre ella.

Dos escuelas de pensamiento han avanzado independientemente la teoría científica del “socialismo del siglo XXI”: la llamada “Escuela de Escocia”, con el experto en computación, Paul Cockshott y el economista Allin Cottrell; y la así denominada “Escuela de Bremen” (RFA), en torno al genio universal Arno Peters, el matemático Carsten Stahmer, el físico cubano Raimundo Franco y el que suscribe.

El énfasis del análisis de ambas Escuelas varía. La principal obra de Cockshott/Allin, Towards a New Socialism, es un brillante trabajo centrado primordialmente en los aspectos tecnológicos y económicos de un nuevo y viable proyecto no-capitalista. En cambio, las obras de la Escuela de Bremen, por ejemplo, El fin del capitalismo global. El Nuevo Proyecto Histórico; Computer Sozialismus (Arno Peters) y El Socialismo del Siglo XXI y la Democracia Participativa (Heinz Dieterich), priorizan un enfoque más evolutivo e institucional que discute, además, en considerable detalle el problema de la fase de transición hacia el nuevo socialismo en América Latina.

Lo llamativo, sin embargo, es que ambas teorías, elaboradas desde diferentes ángulos y contextos geopolíticos, llegan a las mismas inferencias generales (conclusiones) sobre las instituciones principales que sustituirán a las instituciones burguesas en la nueva civilización postburguesa y postcapitalista. Hay diferencias de opinión sobre el carácter socialista de la ex Unión Soviética, pero la coincidencia sobre la nueva institucionalidad socialista del siglo XXI constituye, sin duda, un indicador metodológico relevante sobre la validez de los resultados obtenidos, de manera independiente, por ambos grupos.

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La Revolución Mundial pasa por Hugo Chávez (I. parte)

La Revolución Mundial pasa por Hugo Chávez (I. parte) Heinz Dieterich
Rebelión/MDP

1. Chávez, Simón Rodríguez y Napoleón Bonaparte

Hugo Chávez se ha puesto a la cabeza de la Revolución Mundial al definir como una necesidad teórica-práctica mundial la “invención del socialismo del siglo XXI”, es decir un socialismo “ambientado al nuevo siglo”. Con este pronunciamiento el Presidente venezolano trasciende el Proyecto Histórico del Libertador y se acerca al Proyecto Histórico mundial de su maestro: Simón Rodríguez.

El carácter de clase del proyecto de Simón Bolívar reflejaba la programática más avanzada de la burguesía europea progresista, proyectada con un alcance subcontinental y configurada, como destacaba Andrés Bello en su momento y como decía el Partido Comunista Colombiano en 1980, “con las esencias de la América en marcha”. Se trataba de la liberación anticolonial de América Latina y del Caribe y la integración de sus fragmentos liberados en una gran república progresista.

Simón Rodríguez compartía ese proyecto de transición regional-anticolonial, pero le agregaba una dimensión universal y estratégica: la liberación de la humanidad a través del socialismo. El proyecto burgués regional era el único posible en su momento, mientras que el proyecto socialista era utópico, es decir irrealizable. Hoy día, las dos dimensiones coinciden en el Nuevo Proyecto Histórico (NPH) del Bloque Regional de Poder Latinoamericano (BRPL) y del “Socialismo del Siglo XXI”.

Realidad virtual estratégica y realidad presente como status quo y potencial, coinciden. Doscientos años después de Don Simón Rodríguez, el Angelus Novus de la historia finalmente logra plegar sus alas para detenerse ante la tragedia de la humanidad e intervenir en remedio de las víctimas de la civilización del capital, y, en particular, del “pequeño genero humano” latinoamericano.

En este gran drama histórico, Hugo Chávez no solo trasciende el alcance geopolítico de la praxis de liberación de Simón Bolívar, sino actúa, objetivamente ---en otro proyecto de clase y con otros medios--- a semejanza de Napoleón Bonaparte. Bonaparte era el “gerente del espíritu mundial” decía el genio filosófico de G.W.F. Hegel. Pero en su lenguaje teologizante, “espíritu mundial” era un código para “burguesía mundial” y en este sentido, el francés no era más que el Comandante en Jefe de los intereses conjuntos de las nacientes burguesías del mundo.

Bonaparte figuraba como la espada regional de la burguesía francesa en el centro de poder del sistema mundial de su tiempo, Europa Central. Fue por ese entorno que trascendió el papel nacional-regional francés-europeo para convertirse en espada de la burguesía mundial en su lucha global contra todos los sistemas de producción precapitalistas.

Chávez ha sido, hasta ahora, la espada regional de la liberación anti-monroeista de la América Meridional. Pero, con su pronunciamiento a favor de la construcción del “socialismo del siglo XXI”, su Nuevo Proyecto Histórico asume la dimensión del de Simón Rodríguez, de la liberación de la humanidad desde la perspectiva de una sociedad sin clases, es decir, de una democracia real-participativa postcapitalista. El “espíritu mundial” deja de ser, por lo tanto, burgués y en una hermosa aurora se convierte en sujeto autodeterminado de la sociedad postburguesa.

2. Chávez y Marx

Dentro del sangriento caos de la disolución feudal nacieron los jacobinos franceses. Y mientras cortaron las cabezas de la nobleza con el invento “humanizador” del Doctor Guillotine, le pusieron una cabeza propia al movimiento antiglobalizador-feudal de su tiempo: Libertad, Fraternidad, Igualdad. De esta manera salió de las tinieblas del génesis un sol orientador que se convirtió en centro de gravedad del nuevo orden social burgués; que reorganizaba todos los elementos del antiguo régimen y los elementos emergentes en una nueva civilización: la democracia burguesa-capitalista. Napoleón fue su primer ejecutor.

Apenas sesenta años después, los excluidos del nuevo orden burgués encargaron a Karl Marx y Friedrich Engels la elaboración de una nueva teoría para la humanidad que fuera capaz de iluminar el camino hacia una sociedad sino oprimidos, ni opresores. Nació el nuevo sol de la emancipación, el “Manifiesto Comunista”, la cabeza teórica de un torso de miles de millones que sin los “ojos de la razón” (Hegel), la teoría científica-crítica, no tenían esperanzas de subvertir e invertir al perverso mundo del capital. Lenin fue su primer ejecutor.

Con la muerte de Lenin, el sol de Marx y Engels entró tempranamente al atardecer. Con Stalin se apagó y sus sucesores no supieron encontrar el nuevo camino en la oscuridad. Sin los “ojos de la razón”, los líderes de la Unión Soviética erraron el camino. La grandiosa obra, hecho con el esfuerzo sobrehumano de un grandioso pueblo, colapsó ignominiosamente. La humanidad oprimida volvió a ser torso, sin cabeza teórica ni práctica para la ofensiva final.

La larga noche de la teoría revolucionaria antiburguesa duró tres lustros hasta que el revolucionario Hugo Chávez la rehabilitó públicamente y le devolvió su status emancipador, no solo en defensa de la humanidad, sino en pro de su liberación definitiva. Es en ese sentido que se justifica la frase, “La Revolución Mundial pasa por Hugo Chávez”.

Las siete columnas del poder internacional de Hugo Chávez (II)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP

4. Política de contención de Washington: Alianza con los Estados afines

La alianza con los Estados proclives a la integración del Bloque Regional de Poder Latinoamericano (BRPL) fue la estratagema central de toda la política integracionista de Hugo Chávez en el hemisferio occidental. De hecho, esa alianza ha sido vital en varias coyunturas de alto peligro para el gobierno del Presidente, como muestran los siguientes ejemplos.

La negativa de los Estados latinoamericanos más importantes, de reconocer al gobierno golpista de Carmona, fue fundamental para frenar el intento de Bush y Aznar de generarle legitimidad y estabilidad en la escena internacional. Asimismo, el apoyo del Presidente Cardoso durante el golpe petrolero en diciembre del 2003, secundado por Lula, debilitó sustancialmente a la subversión petrolera y fue un aliciente psicológico importante para los sectores bolivarianos.

La derrota de Rumsfeld y Uribe en la VI Conferencia de Ministros de Defensa de América, en Quito, en noviembre del 2004, al negarse las Fuerzas Armadas de Brasil, Argentina, Ecuador y Chile, entre otras, a constituir una fuerza multilateral de intervención en Colombia y servir como lacayos paramilitares a Washington, es otro ejemplo. Y el último es el apoyo dado a Venezuela en el secuestro de Rodrigo Granda que aisló y debilitó a Uribe.

La fuerza de este dique de contención externo contra la subversión de Washington debe entenderse dialécticamente. El “dique” se encuentra bajo permanente agresión de Bush para romperlo. Y ni bien ha fracasado un intento, ya está montado el siguiente, porque el imperio no se detiene ante reveses tácticos, sino solo ante una derrota estratégica, que no se ha dado aún. El caso de Granda es paradigmático al respecto.

Parar la conspiración Uribe-Bush fue un éxito real de Venezuela y sus aliados, porque frenó la primera fase del plan tendiente hacia la escalación bélica. Altas fuentes militares colombianas confirman, off the record, que la iniciativa de llamar por teléfono a Fidel partió enteramente de Uribe, muestra de su debilidad y derrota táctica. Fue esa derrota táctica la que le obligó ir, de mala gana, a Caracas. Ahí se nivelaron las cosas. Ambas partes aceptaron un empate diplomático, por el simple hecho, de que ni la alianza Chávez-Brasil-Argentina-Cuba, ni la alianza Uribe-Bush tuvieron la fuerza suficiente, para infligirle al adversario una derrota decisiva.

El “conflicto Granda” ha entrado, por lo tanto, en una fase de acumulación de fuerzas ---hasta el encuentro entre los cancilleres de ambos países, en abril--- en la cual el Presidente Chávez podría tratar de lograr el apoyo de los demás gobiernos latinoamericanos hacia una iniciativa de de facto-reconocimiento del status de fuerza beligerante de la guerrilla, debido a que esa parece ser la única medida capaz de arrebatarle a Uribe-Bush la iniciativa estratégica.

La alternativa a un paso ofensivo de este tipo consiste en seguir con la defensiva estratégica de Venezuela, que es la esencia de la política actual frente a Colombia, realizada con la conciencia de que Uribe no es más que un criminal de guerra al servicio de Bush y que nunca será otra cosa.

Mientras se da esa fase de acumulación de fuerzas entre ambos bandos, Washington sigue aumentando la presión sobre la alianza latinoamericana. El secuestro y la muerte de la hija del ex Presidente Cubas en Paraguay ---que muestra todos los elementos del modus operandi de los escuadrones de muerte que Washington utiliza en su nueva modilidad de “outsourcing” del terror de Estado--- fue aprovechado hábilmente por Washington para incriminar a las FARC y presionar sobre la integración de una política latinoamericana en la “guerra contra el terrorismo”. El escándalo del narcotráfico de la Fuerza Aérea argentina sirvió al mismo fin, al igual que el ataque de Condoleezza Rice contra el movimiento político (MAS) de Evo Morales, el 17 de febrero.

La política de contención del imperialismo estadounidense en América Latina sólo será exitosa a través de los próximos años, si se realiza con la conciencia de que se trata de una agresión sin cuartel por parte de Washington y sus lacayos regionales. Cualquier ilusión sobre el orden de batalla y el plan de operaciones de Bush-Rice-Rumsfeld en América Latina, será fatal.

La política de contención de Uribe-Bush tiene su aspecto constructivo en las alianzas estratégicas que se están forjando con Cuba, Brasil, Argentina y Uruguay. Esta política tiene por base la concepción del canciller Alí Rodríguez ---quien acaba de tener una brillante actuación antimonroeista en la reunión extraordinaria de la OEA, en Washington--- de cimentar la integración latinoamericana y caribeña sobre el eje energético, en el cual radica el principal poder económico y político de integración de la Revolución venezolana.

La alianza con Brasil es clave en este engranaje y avanza rápidamente. Hace poco, el sectarismo trasnochado había declarado imposible la alianza entre Venezuela y Brasil y pontificado que cualquiera a quién le pareciera posible, era un idiota. Ahora, que Hugo Chávez y Fidel no sólo la han declarado posible, sino necesario y que, además la construyen con enorme intensidad: ¿Qué diagnóstico de estado mental le aplicarán a ambos líderes?

5. El Nuevo Proyecto Histórico de Hugo Chávez

Hugo Chávez ha configurado en dos años un Nuevo Proyecto Histórico (NPH) regional y global, que la “izquierda” y sus intelectuales no habían logrado construir en tres lustros. Ese Nuevo Proyecto Histórico ha sido expresado en sus lineamientos principales durante las últimas visitas del Presidente a Brasil (FSM) y Argentina y en el documento sobre los diez objetivos estratégicos de su gestión hasta las elecciones del 2006, “Líneas estratégicas de actuación para los próximos años”. Las características de ese NPH son las siguientes.

5.1 Chávez ha separado con notable acierto metodológico y político las dos etapas principales del Nuevo Proyecto Histórico que forman una unidad dialéctica: 1. la fase final, el socialismo del siglo XXI y, 2. la fase de transición para América Latina, el bolivarianismo.

El Presidente no ha disertado mucho sobre el horizonte estratégico de la lucha, el socialismo del siglo XXI, como destino de la humanidad. Sin embargo, cuando lo hará construirá su discurso sobre el conocimiento científico actual que revela la siguiente institucionalidad anticapitalista del futuro: 1. una economía democráticamente controlada por los productores inmediatos, que opera sobre time-inputs (valores); 2. una democracia real, determinada en sus tres magnitudes principales, la formal, la social y la participativa, por sus ciudadanos y, 3. un Estado de derecho de la voluntad general; dicho mediante una contradictio in adiecto (formulación contradictoria), un Estado no-clasista.

5.2 La integración bolivariana es para el cristiano Hugo Chávez la fase de transición hacia un reino terrenal en el cual caben todos, es decir, una sociedad sin clases. Por eso, la construcción del Bloque Regional de Poder (BRP)–Comunidad Sudamericana de Naciones es la tarea inmediata. Si se fracasa en ella no habrá necesidad de elucubrar sobre el futuro socialista de América Latina. La barbarie imperialista será la respuesta al naufrago. La dramática consigna “Unión o Muerte”, usada por el Presidente en el Cono Sur, expresa esa coyuntura de vida o muerte que vive la Patria Grande.

5.3 Junto con la definición del horizonte estratégico (socialismo) y la alternativa de unión o muerte, el Presidente dio a conocer una tercera bandera de lucha: la alianza estratégica entre los Estados y los movimientos populares. Expresó que los Estados latinoamericanos estaban avanzando en la integración y que era muy urgente que los movimientos populares hicieran lo suyo para fortalecer y acelerar el proceso.

5.4 La cuarta consigna fue la crítica al sectarismo que ha declarado a Lula, Kirchner y Tabaré Vázquez como enemigos a combatir. Chávez dio un espaldarazo enorme a Lula, que repitió durante la declaración oficial de la “alianza estratégica” de ambos Presidentes durante la visita de Lula a Caracas, el 14 de febrero, y que fue reforzado por Fidel Castro con palabras de inequívoco apoyo para el brasileño.

5.5 El documento “Líneas estratégicas de actuación para los próximos años”, dado a conocer ante gobernadores y presidentes municipales, el 12 de noviembre en la Academia Militar, complementa las líneas de actuación anteriores. Es una guía de lucha para la actual etapa estratégica. Guardando las diferencias, la importancia orientadora de este documento es comparable al texto de Fidel, “La historia me absolverá”, en su momento.

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Las siete columnas del poder internacional de Hugo Chávez (III y última)

Heinz Dieterich
Rebelión/MDP

6. “Patria Grande o Muerte”, Irak y China

La sangría del imperialismo estadounidense en Irak y la aparición de la nueva potencia mundial China en el patio trasero de Washington han sido una bonanza inesperada para los demiurgos de la integración bolivariana; casi comparable en sus efectos para América Latina, a la invasión napoleónica a España (1808): les ha dado nada menos que la posibilidad de iniciar la ofensiva estratégica contra la tiranía imperial.

Con admirable rapidez, Hugo Chávez y Fidel Castro entendieron lo decisivo de esta coyuntura y la están aprovechando al máximo, dentro de las condiciones objetivas en que se encuentra cada país. Cuba sigue con su tradicional postura de defensa estratégica, mientras Venezuela ha pasado a la ofensiva estratégica. Fidel defiende una plaza estratégica, defiende a Leningrado o Stalingrado. Chávez trata de conquistar las plazas del enemigo en su retaguardia. Dos mariscales de campo, una misma guerra.

Ambos frentes son de importancia trascendental, porque una derrota en cualquiera de ellos tendría consecuencias fatales para el otro. Sin embargo, en términos militares, el papel ofensivo es más arriesgado y, al mismo tiempo, es el decisivo. Por eso la dramática formulación de Chávez: “Unión o Muerte”, que podemos traducir hoy a: “Patria Grande o Muerte”.

Bush quería ganar el petróleo de Irak y por eso perdió, previsiblemente, a América Latina. Bajo el “paraguas” de la derrota en Irak y la intervención del dragón amarillo, la Patria Grande puede independizarse, tal como lo lograron Nicaragua, Angola, Mozambique y Guinea Bissao bajo el “paraguas” del heroico triunfo de Vietnam sobre la agresión militar gringa - el mal llamado “trauma de Vietnam”.

A diferencia de la situación latinoamericana durante la invasión napoleónica a España, esta vez la Patria Grande está preparada para enfrentar la coyuntura. De tal manera que El Libertador seguramente se encuentra ocupado en este momento en la redacción de una nueva “Carta de Jamaica”, llena de optimismo y contento de ver que se recupera la herencia de los próceres, secuestrada durante dos siglos por oligarquías antipatrias y plumíferos cortesanos.

7. La “transición de fase” de Hugo Chávez

La última columna de poder internacional de Hugo Chávez es él mismo. Con él ha pasado lo que los cristianos llaman “milagro”, que la filosofía política del siglo XIX denominaba “salto cualitativo” y lo que la física moderna define como “transición de fase”: una serie de cambios microscopios en un sistema que en determinadas circunstancias generan un cambio macroscópico en su comportamiento.

En 1999, escribí en mi primer libro sobre el proceso bolivariano que: “Hugo Chávez razona de manera secuenciada y didáctica… En este sentido, su forma de pensar es semejante al del gran revolucionario-intelectual Fidel Castro.” Ese potencial diagnosticado en 1999 se ha convertido ya en realidad: en una propiedad emergente que permite que el Presidente se mueva con absoluta seguridad entre cualquier audiencia en la cual participe.

Habiéndose convertido en un extraordinario comunicador y brillante polemista no significa, sin embargo, que esas cualidades se hayan logrado transferir al aparato de información y propaganda del gobierno, tal como el mismo Presidente reconoció en una crítica extremadamente severa el 12 de noviembre, 2004 a las “redes de comunicación y enlace” de la Presidencia, situada en el Palacio de Miraflores.

De hecho, pese a importantes avances, el aparato mediático gubernamental sigue mostrando considerables debilidades estructurales, tal como se muestra actualmente en la defensa mediática contra la agresión de Bush-Rice. Entre esas deficiencias se encuentran tres que son significativas.

1. Por la reacción mecánica a toda provocación ideológica de Washington y sus lacayos, parece evidente que no existe un plan maestro mediático inteligente para neutralizar la ofensiva de guerra psicológica de Washington.

2. La fragmentación de las respuestas a las provocaciones indica que tampoco hay un equipo orgánico o una clara delimitación de las funciones en esta guerra mediática. Diferentes funcionarios declaran ante CNN sobre la agresión de Washington y sus planes de magnicidio, con discursos divergentes y con diferente talento. Hay ministros que están a la altura de la tarea y otros, muy jóvenes, que no dan la talla para ese tipo de batallas. El resultado de esta fragmentación es, que después de las declaraciones habitualmente fuertes del Presidente, se proyecta ante la opinión pública mundial la impresión de que hay confusión y debilidad en el equipo gubernamental cuando es encarado directamente por los medios imperiales.

3. Una solución orgánica y sencilla a ese problema, utilizada por todos los gobiernos modernos e inclusive, el Vaticano, es la institución de un vocero de la Presidencia que dependa directamente del Presidente. Esa institución le daría al Presidente el espacio necesario para reafirmar cotidianamente su política; distanciarse, cuando sea necesario, de determinadas declaraciones de funcionarios y liberarse de la carga cotidiana de estar en comunicación con los medios.

En Venezuela hay un joven periodista que tiene el perfil idóneo para esa tarea. Se llama Ernesto Villegas. Valdría la pena crear la institución y darle una oportunidad para demostrar que a Washington se le puede derrotar aún en su propio campo.

Podría fundarse, de esta manera, una octava columna del poder internacional del Comandante Hugo Chávez.

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